Carne de cerdo envasada y expuesta para la venta / EP

Carne de cerdo envasada y expuesta para la venta / EP

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El porcino recupera precios previos a la peste tras acumular un agujero exportador de 700 millones

La industria teme consecuencias negativas ya tras el verano ante la acumulación de los meses de producción por debajo de coste y el inesperado ajuste del mercado alemán

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El sector del porcino, uno de los principales negocios alimentarios en Cataluña, atraviesa su particular via crucis como consecuencia del brote de peste detectado a finales del pasado noviembre. No ha sido hasta comienzos de junio cuando el mercado ha vuelto a cotizar a los precios, ya ajustados, que registraba justo antes de que trascendieran los primeros casos en la zona del bosque de Collserola. Sin embargo, la pesadilla parece lejos de finalizar.

Durante los últimos días, el kilo de cerdo vivo se ha situado por encima de 1,3 euros en la lonja de Mercolleida, el mercado de referencia del sector en España y uno de los principales de Europa. No lo hacía desde finales de noviembre, cuando los primeros casos de peste porcina africana (PPA) detectados en jabalíes en Cataluña encendieron todas las alarmas.

Aquella situación derivó en una cadena de reuniones extraordinarias en Mercolleida para ajustar los precios a la nueva circunstancia, que dibujaba un cierre masivo de mercados de fuera de la Unión Europea (UE) al porcino español.

La espiral de rebajas dejó el kilo de cerdo vivo en España en torno al euro para iniciar el año más complicado para la industria en lo que va de siglo. Seis meses de travesía en el desierto para recuperar las cotas previas a la crisis que, por lo pronto, han generado al sector un agujero próximo a los 700 millones de euros en exportaciones.

Junta de precios del cerdo cebado en Mercolleida / EP

Junta de precios del cerdo cebado en Mercolleida / EP

Las cifras de 2026 hasta mayo que facilita el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación reflejan un desplome del 17% en los volúmenes de carne de porcino vendida a países que no pertenecen a la UE, en relación con el mismo periodo de 2025.

Algo más de 100.000 toneladas menos que en los cinco primeros meses del pasado ejercicio. Un escenario condicionado por el cierre de importantes mercados asiáticos como Japón y Filipinas debido a la PPA; y también por la tendencia a la baja de las compras desde China, pese a que los recientes convenios comerciales con el gigante asiático permitieron regionalizar las restricciones desde el primer momento.

Pese a que aún no están disponibles datos oficiales en términos económicos, la industria calcula que este descenso se ha traducido en una caída de la facturación de en torno al 31%. En términos absolutos, algo más de 500 millones de euros.

La rápida reacción del porcino español y el ajuste de los precios ha permitido compensar en parte esta situación con el incremento de la venta de carne en la UE, que no está afectada por la PPA.

Compensación insuficiente

Los últimos datos disponibles de la patronal Interporc señalan que durante el primer trimestre de 2026 el volumen de carne de porcino vendida en el exterior se elevó un 1,6%, hasta rozar las 735.000 toneladas. La fuerte caída registrada en los mercados ajenos a la UE ha podido ser compensada por un destacado repunte de ventas en el espacio comunitario, en torno al 15% en los primeros meses del año.

Sin embargo, esto sólo ha sido posible a través del citado ajuste de precios que se ha traducido en un descenso de la facturación global en el exterior (incluida la UE) superior al 14% en el primer trimestre.

Piezas de porcino en un matadero / EP

Piezas de porcino en un matadero / EP

El cruce de datos de diferentes fuentes sitúa el descenso del valor de las exportaciones a territorio comunitario hasta mayo entre el 4,5% y el 5%. De esta forma, las ventas de porcino español en el exterior habrían alcanzado durante los cinco primeros meses del año poco más de 3.000 millones de euros, frente a los 3.732 millones de euros consignados en el periodo enero-mayo de 2025.

Lejos de haber atravesado la etapa más complicada de la travesía derivada de la PPA, el panorama continúa siendo incierto. Pese al avance superior al 30% en los precios desde enero (cuando la cotización se había desplomado a mínimos de más de dos décadas), la industria sigue con la producción por debajo de coste.

Previsiones lejanas

Las previsiones apuntaban a una remontada de precios que situara el kilo del cerdo vivo en torno a 1,5 euros en las cercanías del cierre del primer semestre. La realidad coloca el precio cerca de un 14% por debajo. El inesperado retroceso en el mercado alemán, también afectado por la PPA y obligado a un ajuste adicional para colocar su producción en la UE, ha trastocado los planes.

Y también ha abocado a la industria española a vislumbrar ajustes a partir de la vuelta del verano. La producción a pérdidas, una constante también en el resto de los principales mercados comunitarios por contagio de España, se antoja insostenible durante más tiempo.