Florentino Reyzabal, junto al edificio Windsor, cuyo incendio precipitó la decadencia de los negocios familiares
Líos de familia: los Reyzabal, a la gresca en los tribunales por una herencia millonaria
Dos nietos del patriarca de la saga acusan a sus tías en los juzgados de maniobras ilegales para privarles de la parte del legado sucesorio que les corresponde
Fue una de las grandes fortunas de Madrid en el tardofranquismo y los primeros años tras la transición. La familia Reyzabal protagoniza ahora la actualidad de la crónica de tribunales a cuenta de la herencia millonaria del patriarca, Florentino Reyzabal, artífice del imperio inmobiliario que le dio fama y poder en las últimas décadas del pasado siglo.
Dos de sus nietos, Olivia y Javier Reyzabal Roig, han llevado a los tribunales a sus tías Mónica y Blanca Reyzabal Gómez. La querella que han presentado incluye delitos como apropiación indebida, estafa, insolvencia punible y falsedad documental.
En la denuncia, Olivia y Javier Reyzabal acusan a las dos hermanas de su padre (Javier Reyzabal Gómez, fallecido en 2012) de realizar operaciones con el fin de "ocultar los bienes y derechos" que pertenecían a su hermano. De esta forma, habrían perseguido un beneficio económico que, a su vez, perjudicaba el de los querellantes como legítimos herederos de su padre.
El proceso ya se sigue en los juzgados de instrucción centrales de Madrid, ubicados en la Plaza de Castilla. De acuerdo con el escrito de la querella, al que ha tenido acceso Servimedia, las acusadas habrían desviado parte de los bienes para que pudieran formar parte de su propio patrimonio, como herederas de Florentino Reyzabal.
Entrada de los juzgados centrales de instrucción de Madrid, en Plaza de Castilla / EP
Estas maniobras, sin embargo, habrían "lesionado gravemente los derechos legitimarios de sus sobrinos", en tanto en cuanto perjudicaron el patrimonio del hermano de las acusadas y, por ende, el de los herederos de él.
En la querella presentada ante los juzgados de instrucción se incluye el contenido de una agenda en la que, de manera presunta, se recoge la operativa para reducir de forma ilegal el patrimonio de Javier Reyzabal Gómez y perjudicar así a sus sobrinos.
Cines y edificio Windsor
En su día, Florentino Reyzabal levantó un imperio inmobiliario, al tiempo que también hacía fortuna con el, por entonces, próspero negocio de las salas de cine. En la época en la que la Gran Vía madrileña estaba plagada de estos locales de exhibición de filmes, los Reyzabal contaban con una destacada cuota de mercado.
El símbolo más destacado de su prosperidad fue el edificio Windsor, un rascacielos levantado a finales de los 70 en la capital de España, próximo a Nuevos Ministerios. Los Reyzabal también promovieron la construcción de la Torre Picasso, junto con FCC, por entonces aun controlada por la familia Koplowitz. La relación entre ambas sagas fue siempre muy estrecha.
Con la proliferación del vídeo, las televisiones privadas y los canales por cable, el negocio de los cines comenzó a decaer. Pero el impacto crítico para los Reyzabal fue el devastador incendio que en febrero de 2005 redujo a cenizas el edificio Windsor. La familia traspasó a El Corte Inglés los terrenos ocupados por el inmueble por unos 600 millones de euros. También vendió a FCC el 20% de la Torre Picasso. En la actualidad, este edificio es propiedad de Pontegadea, la inmobiliaria de Amancio Ortega, que lo adquirió hace algo más de diez años por unos 400 millones de euros.