Imagen de la sede corporativa de Parlem en el 22@ de Barcelona

Imagen de la sede corporativa de Parlem en el 22@ de Barcelona Cedida

Business

La familia malagueña de Mayoral sale al rescate de Parlem, la operadora nacida al calor del 'procés'

Los Domínguez de la Maza lideran desde Global Portfolio Investment la recapitalización de la 'teleco' catalana junto a Inveready, con el respaldo de cerca del 70% del capital

La alianza de capital andaluz y catalán cuenta con los dueños de Bonpreu y Sorigué

Más información: Parlem cierra 2025 con pérdidas de 4,6 millones

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

La supervivencia de Parlem Telecom, una de las empresas que con mayor claridad vinculó su nacimiento y crecimiento inicial al ecosistema empresarial surgido en Cataluña durante los años del procés, pasa ahora paradójicamente por Málaga.

La familia Domínguez de la Maza, propietaria del grupo textil Mayoral y una de las mayores fortunas empresariales de Andalucía, se ha convertido en uno de los actores determinantes para garantizar la continuidad de la operadora catalana. Lo hace a través de Global Portfolio Investment, su vehículo inversor y actualmente primer accionista de Parlem.

La junta extraordinaria convocada para este viernes 7 de agosto debe aprobar la operación que permitirá recapitalizar la compañía mediante dos movimientos simultáneos: la conversión en capital de 17,5 millones de euros de deuda y una posterior ampliación dineraria de 7,95 millones.

La convocatoria y estas dos operaciones figuran en la documentación publicada por la propia compañía.

El dato políticamente más llamativo, sin embargo, está en quién ha tomado la iniciativa.

De Málaga al rescate de una teleco catalana

Global Portfolio Investment, controlada por la familia propietaria de Mayoral, posee el 19,14% de Parlem y fue precisamente quien reclamó formalmente la convocatoria de una junta extraordinaria para abordar la delicada situación financiera de la compañía.

El movimiento llegó después de que los 17,5 millones de euros de deuda en bonos se convirtieran en exigibles por el incumplimiento de determinados compromisos financieros. Mayoral defendió entonces la capitalización de esa deuda como fórmula para garantizar la viabilidad de la compañía.

Imagen de archivo de una tienda de Parlem

Imagen de archivo de una tienda de Parlem Europa Press

La propuesta permitirá que Inveready transforme buena parte de sus créditos en acciones y se convierta en el nuevo accionista de referencia. Al mismo tiempo, los actuales socios tendrán la posibilidad de acudir a una ampliación de capital destinada a aportar dinero nuevo y reforzar la tesorería.

Según la información publicada este viernes por elEconomista, los apoyos reunidos por Mayoral e Inveready alcanzan aproximadamente el 70% del capital, una mayoría que despeja el camino para aprobar la reestructuración.

No se trata, por tanto, de una operación hostil contra Parlem, sino de una auténtica reorganización de su estructura financiera y accionarial para evitar que el deterioro de su balance termine comprometiendo el proyecto empresarial.

Bonpreu y Sorigué, en el bloque de apoyo

Y el rescate tiene otro componente significativo: Mayoral no está sola.

En el accionariado histórico de Parlem han participado algunos nombres muy representativos del empresariado catalán. Entre ellos se encuentra Ona Capital Privat, vinculada a la familia propietaria de Bonpreu, que llegó a controlar alrededor del 12,5% de la compañía, y Evolvia, sociedad vinculada al grupo Sorigué, cuya participación se situó posteriormente por debajo del 5%.

Su presencia en el bloque que respalda la operación permite interpretar la junta de este viernes como algo más que un simple canje financiero: supone la formación de una amplia alianza entre capital andaluz, inversores financieros y empresarios catalanes para garantizar la continuidad de Parlem.

Es precisamente ahí donde aparece una de las paradojas empresariales más interesantes de la operación.

Una compañía que nació en Cataluña en 2014, coincidiendo con el momento de mayor efervescencia política del independentismo y con una identidad comercial marcadamente catalana, encuentra doce años después uno de sus principales salvavidas a más de 900 kilómetros de Barcelona.

Los Domínguez de la Maza, mucho más que Mayoral

La familia que está detrás de la operación tampoco es ya simplemente la propietaria de una empresa de moda infantil.

Mayoral tiene sus orígenes empresariales en 1941 y mantiene su sede en Málaga. El grupo cerró 2025 con una facturación de 352 millones de euros y una amplia implantación internacional.

Pero durante las últimas décadas los Domínguez de la Maza han convertido el patrimonio generado por el negocio textil en una potente plataforma inversora.

Imagen de una tienda de Mayoral en Mallorca

Imagen de una tienda de Mayoral en Mallorca Cedida

La familia está considerada actualmente una de las mayores fortunas de Andalucía, con un patrimonio estimado en torno a 1.300 millones de euros, y ha construido una cartera de participaciones que incluye compañías como Rovi, Miquel y Costas, GAM, Adolfo Domínguez, Unicaja, Línea Directa, Audax, CAF, Dominion, Faes Farma o Allfunds.

Su interés por Cataluña tampoco es nuevo.

Antes de convertirse en el primer accionista de Parlem, los Domínguez ya habían realizado importantes inversiones en compañías catalanas. En 2024, por ejemplo, invirtieron 10 millones de euros en Sateliot para hacerse con aproximadamente el 10% de la empresa de nanosatélites. Su cartera catalana ha incluido también participaciones en Audax y Miquel y Costas.

Es decir, Mayoral lleva años actuando como uno de los puentes más discretos entre el capital andaluz y el tejido empresarial catalán.

De símbolo empresarial del procés a compañía necesitada de capital

La situación actual de Parlem contrasta con las expectativas que acompañaron su crecimiento.

La compañía cerró 2025 con 49,5 millones de euros de ingresos y 2,8 millones de ebitda recurrente, pero acumuló pérdidas próximas a 4,5 millones. Para 2026, sus propias previsiones contemplan alrededor de 47,95 millones de facturación y pérdidas de unos 3,5 millones.

A esta evolución operativa se añadió el problema de la deuda.

El incumplimiento de determinados covenants provocó que los bonos se convirtieran en deuda vencida y exigible, colocando a Parlem ante la necesidad de encontrar rápidamente una solución financiera. Inveready llegó a reclamar formalmente el pago inmediato de la deuda mientras la compañía estudiaba distintas alternativas de recapitalización.

Fue entonces cuando Mayoral decidió intervenir.

Global Portfolio Investment exigió formalmente la celebración de la junta extraordinaria y planteó la conversión de deuda en acciones junto con una nueva aportación de capital.

Una nueva Parlem

Si la junta da este viernes el respaldo previsto a las propuestas, Parlem entrará de facto en una nueva etapa.

Inveready tendrá un peso determinante en el nuevo accionariado y Mayoral conservará una posición relevante, mientras que el consejo de administración deberá adaptarse a la nueva correlación de fuerzas.

Ernest Pérez-Mas, fundador de la 'teleco' catalana Parlem

Ernest Pérez-Mas, fundador de la 'teleco' catalana Parlem Cedida

Pero probablemente la fotografía más significativa será otra.

La Parlem que nació como una operadora catalana en los años de máxima efervescencia del procés habrá conseguido garantizar su continuidad gracias, en buena medida, al compromiso inversor de una familia empresarial malagueña.

Alianza

Los Domínguez de la Maza, conocidos durante décadas por vestir a generaciones de niños con Mayoral, se han convertido así en protagonistas inesperados del futuro de una de las compañías más identificadas con la nueva empresa catalana surgida durante el independentismo.

Y no lo harán contra el empresariado catalán, sino junto a una parte de él: Bonpreu, Sorigué y otros accionistas se alinean con Mayoral e Inveready en una solución que antepone la viabilidad empresarial de Parlem a cualquier otra consideración.

Una alianza empresarial entre Málaga y Cataluña para salvar una compañía que, doce años después de su nacimiento, afronta probablemente la transformación accionarial más importante de su historia.