Montaje de la antigua sala Arena junto a documentos judiciales vinculados al litigio por la titularidad de la licencia
Una batalla legal entorpece la reapertura de la mítica discoteca Arena
Detrás de la nueva marca, Nix, están Juan Carlos Rodríguez y Francisco Marín, dos promotores ligados al ocio nocturno latino
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La mítica discoteca Arena, en la calle Diputació de Barcelona, podría volver a abrir sus puertas el próximo 29 de mayo bajo una nueva marca: Nix.
Sin embargo, la sala sigue atrapada en un litigio sobre la titularidad de la licencia de actividad.
La que fue durante décadas uno de los referentes históricos del ocio nocturno gay, fue golpeada, como muchas otras del sector, por la pandemia, tres años después de la muerte de su creador, Aladino Nespral.
Hasta entonces, ha permanecido cerrada, pendiente de la resolución de un conflicto legal.
La sala Arena Classic de Barcelona
Una pesadilla
“The dream begins”, publicaba hace unos días Nix en una cuenta de Instagram que suma cerca de 1.000 seguidores. Pero lo cierto es que la apertura está más cerca de ser una pesadilla.
Detrás del proyecto está Mr. Mallum, empresa impulsada por Juan Carlos Rodríguez y Francisco Marín, dos promotores ligados al ocio nocturno latino y propietarios de las discotecas Bachata y Canela —esta última ya cerrada—, que ahora buscan devolver la actividad al mítico espacio de Diputació.
Pero la operación depende de un conflicto en el que chocan cuatro actores: la propiedad del inmueble, el sobrino de Nespral, la nueva empresa promotora y el Ayuntamiento de Barcelona.
Publicación de la cuenta de Instagram de Nix Instagram
Titular vs. propietario
El conflicto se remonta a 2021, cuando Valencia 236, S.A., la sociedad de Nespral que gestionó durante años la sala Arena, fue desahuciada del local.
Marco Antonio Nespral defiende sin embargo que sigue siendo el titular administrativo de la licencia de actividad.
Frente a esa posición están Nix y Asesoría Jurídica y de Inversiones, S.L., propietaria del inmueble de Diputació 92-94, que sostiene que la recuperación del local tras el desalojo también le daba derecho a asumir la licencia.
En 2022, un técnico municipal avaló esa interpretación y consideró procedente el cambio de titularidad.
Un giro
Sin embargo, un año después el ayuntamiento rectificó: determinó que la transmisión de la licencia no era válida.
Los propietarios del inmueble insisten en que el ayuntamiento se equivocó y mantienen abierta la batalla judicial. También intentaron conseguir una medida cautelar para abrir mientras se resolvía el conflicto, pero la petición no prosperó.
Aun así, Nix mantiene la vista puesta en el 29 de mayo. En su perfil de Instagram, las publicaciones anunciando la apertura se repiten casi a diario.
La oferta
Nespral se muestra escéptico de que vayan a abrir. “Cada año me llegan rumores de que van a abrir, y luego nunca pasa”, asegura a este medio. También critica que quieran “saltársele” y que no pongan sobre la mesa una oferta “realista” para comprar la licencia.
Según fuentes consultadas, la cifras para resolver el conflicto rondaría el millón y medio de euros, aunque Nespral no ha querido confirmar ese importe a Crónica Global.
Ni la propiedad del local ni los responsables de Mr. Mallum han respondido a las consultas de este medio. Con el contencioso abierto, todos son reacios a hacer declaraciones.
"Que no siga cerrada"
En el sector del ocio nocturno tampoco quiere entrar en la disputa. Sin embargo, desde la Federación Catalana de Locales de Ocio Nocturno (Fecalon) admiten que su interés es que el espacio vuelva a funcionar: “Lo que quiere mucha gente de la noche es que la sala no siga cerrada”.
Resta por saber si, esta vez sí, la sala Arena —ahora Nix— abrirá de nuevo sus puertas, como anuncian en sus redes, “con pocas reglas y mucha actitud”.