Un camión de Leche Pascual
La plantilla de Leche Pascual de Gurb irá a la huelga por la venta de la fábrica a Casa Tarradellas
Los trabajadores muestran preocupación por la falta de información y de compromiso de ambas compañías
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Los trabajadores de la fábrica de Leche Pascual en Gurb (Barcelona) han convocado una huelga a partir del próximo 11 de mayo en protesta por la venta de la planta a Casa Tarradellas. La plantilla de la sede está formada por cerca de cien personas.
La empresa de alimentación catalana oficializó ayer la compra de la fábrica situada en la comarca de Osona, donde prevé producir la mozzarella para sus pizzas.
El acuerdo contempla el traspaso de las instalaciones donde Pascual desarrolla actualmente su actividad láctea, que pasará a su planta de Aranda de Duero (Burgos).
Dudas sobre el impacto
En este contexto, los empleados se manifestarán contra la operación ante la falta de información y de compromisos por parte de ambas empresas.
"Ni las comunicaciones realizadas hasta ahora ni la reunión informativa convocada por la dirección de Leche Pascual han conseguido disipar las dudas sobre el impacto real del cambio de titularidad ni sobre el nuevo modelo productivo que se quiere implantar", señalan en un comunicado.
Compromiso
La huelga ha sido aprobada este jueves por unanimidad y se espera una participación elevada. Entre sus demandas, reclaman "compromisos concretos" que garanticen la continuidad del empleo y de las condiciones laborales, además de abrir un espacio de negociación.
La compañía, sin embargo, no ha aceptado hasta el momento las solicitudes de reunión por parte de la plantilla, señalan fuentes de Europa Press.
Transición
La operación ya se daba por hecha desde hace meses y finalmente se confirmó ayer. En un principio, Leche Pascual y Casa Tarradellas habían alcanzado un acuerdo comercial para que la primera reconvirtiera parte de su planta para este nuevo uso.
No obstante, la compañía catalana ha optado por adquirir la fábrica completa y asumir su gestión. Está previsto que las obras de adaptación de las instalaciones comiencen el 31 de julio, fecha en la que se formalizará el traspaso de la propiedad.
Recortes
Los trabajadores, por su parte, ya temen posibles despidos dentro del proceso de reorganización. Aun así, ambas empresas han asegurado que la transición será “ordenada para preservar el tejido económico local”.
El trato también contempla que Casa Tarradellas ofrezca continuidad al 90% de la plantilla de la fábrica, respetando su antigüedad y condiciones salariales, según recoge El Periódico.