El grupo sanitario Echevarne negocia la adquisición del Grup Clínica Bofill, el mayor operador sanitario privado de la provincia de Girona, según explican fuentes del sector a este medio.
La operación, si finalmente llega a buen término, culminará un periodo de turbulencias internas en el grupo gerundense, que ha debilitado su posición negociadora y ha abierto la puerta a una compra a precio ajustado.
Tras la operación, Echevarne echará al CEO Juan Bautista Ortega y provocará "cambios internos" para "poner orden" en la gestión del grupo.
Crecimiento
Echevarne, el hólding familiar barcelonés fundado en 1958 que ha mutado en uno de los grandes operadores sanitarios españoles, daría así un salto estratégico en Cataluña.
El grupo opera en los ámbitos asistencial, diagnóstico y de prevención, con presencia en España y diversos mercados internacionales.
Crisis en Bofill
El detonante de la compra es una crisis de gobernanza sin precedentes en la historia del grupo. En diciembre de 2025, Clínicas Bofill protagonizó un terremoto interno tras salir a la luz una crisis de confianza en su cúpula directiva.
Desde entonces, la compañía ha sido ofrecida a varios potenciales inversores. De momento, sin éxito.
Escándalo interno
La puesta en venta de la empresa se precipitó cuando una auditoría interna destapó presuntas irregularidades en la gestión financiera, lo que llevó a los propietarios de la compañía a apartar temporalmente al director general, Juan Bautista Ortega.
El caso, adelantado en exclusiva por Crónica Global, provocó que la administradora única de la sociedad, Magdalena Turon Rabassedas, retirara los poderes operativos a Ortega tras romperse la confianza en su gestión.
Imagen de una de las clinicas Bofill
Una maniobra que, según defendieron entonces fuentes de la compañía, buscaba preservar la estabilidad de la institución mientras avanzaban tanto la investigación interna como la externa.
Las sospechas apuntaban a presuntas facturaciones cruzadas con empresas vinculadas, posibles irregularidades en la adjudicación de obras y desajustes entre determinados niveles de gasto y los salarios declarados.
Auditoría externa
A raíz de las primeras conclusiones de la auditoría interna, la compañía activó una auditoría externa ad hoc con el objetivo de reconstruir la trazabilidad de contratos, adjudicaciones y circuitos de facturación.
Como medida de contención, Turon impuso un sistema de apoderados mancomunados para evitar que cualquier decisión estratégica o económica pudiera adoptarse de forma unilateral.
Dos mancomunados al rescate
Así, junto al propio Ortega —apartado de funciones—, el pasado 24 de noviembre se incorporaron Alberto Pulido Rica, consultor inmobiliario y senior advisor en Capital Markets, y Jordi Valle i Sureda, ejecutivo con amplia trayectoria en dirección general, dirección financiera, control de riesgos y en la implantación de sistemas de gestión en grupos empresariales de la provincia de Girona.
En la práctica, esta reconfiguración supuso la creación de un cortafuegos frente al uso discrecional de los poderes ejecutivos que hasta entonces había concentrado el entorno de Bautista Ortega. Una medida que, a día de hoy, sigue vigente, a la espera de las decisiones ejecutivas que pueda tomar la nueva propiedad.
Crisis interna
Tras las informaciones publicadas por Crónica Global, la dirección de Clínicas Bofill emitió un comunicado para tratar de desactivar la crisis.
La compañía aseguró que el centro médico “mantiene su estructura directiva y médica sin cambios y continúa trabajando para ofrecer la mejor asistencia posible a sus pacientes, como lleva haciendo desde hace décadas”.
Habitación de la Clínica Bofill, en Girona
Sin embargo, el grupo evitó aclarar el motivo concreto por el que se retiraron a Bautista Ortega sus facultades como apoderado, tal y como consta desde noviembre en un asiento registral publicado en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.
Un pequeño gigante gerundense
El origen del grupo se remonta a los años 30, cuando la entidad que hoy es Clínica Bofill nació en Girona bajo la denominación histórica de Clínica Sant Narcís. Hoy opera centros en Girona, Figueres, Platja d'Aro, Empuriabrava y Olot.
Hasta ahora, la propietaria del grupo era la Institución Secular de Operarias Parroquiales-Magdalena Aulina, una organización laica de carácter religioso. Bofill colabora con mutuas laborales y suscribe acuerdos con la Seguridad Social, gestionando fondos públicos a través de convenios con la caja común.
Mismo esquema que con Atrys
En cuanto a Echevarne, no es la primera vez que entra en una compra de oportunidad. El laboratorio catalán adquirió recientemente Aspy Prevención a Atrys Health, el conglomerado de José Elías, que vendía para aliviar una pesada deuda superior a los 163 millones.
En ambos casos, el esquema de operación es similar. Echevarne identifica un activo debilitado o un vendedor con urgencias para comprar a precio de saldo.
