Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig, en un acto en el Palau de la Generalitat

Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig, en un acto en el Palau de la Generalitat Europa Press

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Los Puig esgrimen su 'catalanidad' frente a la amenaza de dilución en Estée

El entorno de la familia cree que puede lograr una 'joint venture' con la multinacional americana, contra la opinión del mercado

Más información: Puig negocia una fusión con The Estée Lauder

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Los Puig apelarán a su arraigo local en Cataluña pese a los evidentes peligros de dilución dentro del gigante The Estée Lauder, una multinacional estadounidense. La familia cree que, en última instancia, la integración con la firma americana puede parecerse a una joint venture o una alianza más que a una opa.

Es el diagnóstico en el perímetro de la familia, donde se cree que la saga de perfumeros buscará el cuerpo a cuerpo con la cotizada de la familia Lauder. Ello pese a que el mercado cree que la suma de fuerzas se parecerá más a una deglución que a una entente entre iguales.

¿Y el centro de decisión?

En esa ecuación sin resolver, la mayor incógnita es dónde se situará el centro de decisión de la nueva Puig-Estée Lauder si fructifica la suma de fuerzas.

Fuentes cercanas a la familia aseguran que "Puig seguirá en Cataluña" independientemente de que la incorpore el gigante estadounidense o no.

Eso contradice la opinión de parte de la industria, que ve una posible pérdida del polo decisor de inversiones frente a Estados Unidos.

"Posición débil" de Estée Lauder

Los críticos recuerdan lo evidente: que The Estée Lauder factura casi tres veces más que Puig: unos 12.000 millones de euros al año frente a 4.700 millones. El tamaño debería favorecer a que el peso gravitacional de la alianza se desplace a Estados Unidos.

Frente a esa obviedad, desde los círculos próximos a los Puig esgrimen que el coloso familiar —los Lauder aún controlan la compañía— no está en sus mejores momentos.

¿Qué dicen las cifras? El conglomerado cayó en ventas hasta cerca de 13.000 millones de euros en 2024, último ejercicio completo. Un descenso del 2%. Aquel año, la firma lanzó un plan de reestructuración para reforzar sus ingresos y beneficio neto. La hoja de ruta de ajuste se reforzó el año pasado con la previsión de otros 7.000 despidos para recortar costes.

"Amenaza de L'Óreal"

Sea cual fuere la posición de Puig en el negocio resultante, desde la proximidad de la familia catalana se insiste en que aliarse con un grande es "la forma de ganar posición en el mercado". Se recuerda que la cotizada catalana "opera en una industria de grandes", lo que la dejaría en posición de cierta vulnerabilidad.

Lo que es más: se cita el ejemplo de L'Oréal, la transnacional francesa a la que la familia otea con sospecha. Los Puig creen que la firma de Clichy (París) les ha tratado de cortar el paso en algunos mercados, como ocurrió con Isdin --joint venture de Puig y Esteve-- en México.

La parisina habría "jugado sucio" contra la empresa catalana, y ahora ésta buscaría cierto cobijo de la mano --"en ningún caso bajo la égida"-- de otro competidor de gran escala.

Hiperactividad social

Tampoco menor es el argumento de que el linaje mantiene una hiperactividad social en Cataluña. Desde la zona cercana a la T-2 de la plaza Europa de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) aducen que los directivos son casi omnipresentes en la sociedad civil y económica catalana.

La lista es interminable: la Exea Impact The Puig Foundation; Endeavour España; la presidencia del Instituto de Empresa Familiar (IEF); Cercle d'Economia; IESE; Real Club Náutico de Barcelona o Barcelona Global, entre otros.

Los Puig, por ejemplo, se implicaron para atraer la Copa América de vela a Barcelona en 2024. El torneo fue débil en el terreno del impacto económico, pero la empresa barcelonesa sí promocionó su marca.

La catalanidad de Puig

Negro sobre blanco, la gran incógnita con Puig es si mantendrá su catalanidad, esto es, si podrá mantener Barcelona como centro de poder decisor de contrataciones e inversiones tras firmar una alianza --la que sea-- con The Estée Lauder.

Los críticos lo dudan, y alertan de que la firma puede sumarse a una larga lista de corporaciones que han perdido mucho peso específico en la región pese a ser catalanas: Codorníu, Freixenet, Ercros, Panrico o Chupa-Chups son algunos ejemplos. Está por ver si Puig se añadirá a ellas.