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Sala Gatsby Òscar Gil Coy Barcelona

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Antonio Cano, propietario de Grupo Sutton: “Barcelona necesita nuevos locales para reactivar su noche”

Diez años después de la apertura de Gatsby, el empresario dueño del local analiza la evolución de la noche barcelonesa, el peso del turismo internacional, y advierte de que la falta de aperturas está frenando la renovación del ocio nocturno

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Diez años después de su apertura, Gatsby Barcelona se ha consolidado como uno de los espacios más singulares de la noche barcelonesa. El local de cena-espectáculo de Grupo Sutton, ubicado en la calle Tuset y a pocos pasos de la icónica discoteca Sutton, celebra su primera década.

La coincidencia este año de los premios Goya y los premios Gaudí sirvió, además, de excusa perfecta para vestir el aniversario con estética cinematográfica, y reunir a rostros conocidos del mundo del cine y la cultura en una gran fiesta conmemorativa.

Desde su apertura, Gatsby —inspirado en el imaginario de El gran Gatsby y la era de la ley seca— ha atraído tanto a público local como internacional, convirtiéndose en una parada habitual para turistas, expats y celebridades que pasan por Barcelona y buscan una propuesta que mezcla gastronomía, espectáculo y vida nocturna.

Al frente del proyecto está Antonio Cano, uno de los propietarios --junto a su familia-- del Grupo Sutton y una de las figuras veteranas del ocio nocturno de la ciudad. En esta entrevista repasa los aprendizajes de una década al frente de Gatsby, reflexiona sobre la evolución de la noche barcelonesa y analiza cómo el turismo internacional, los cambios de hábitos y la falta de nuevos locales están redefiniendo el sector.

- PREGUNTA: Gatsby ha cumplido 10 años, ¿es correcto?

- RESPUESTA: Sí, hicimos 10 años en abril. Por circunstancias, por el tema de los Goya, quisimos acercar un poco al certamen para poder hacer la fiesta con más entidad. Gracias a los artistas que vinieron a la a la cena y le dieron un poquito más de nivel a la fiesta de aniversario.

- ¿Cómo fue la cena?

- Fue bastante amena. La gente, los artistas quedaron encantados, y posaron todos en el photocall. Este tipo de gente siempre viene más tarde, pero todos fueron muy puntuales. Y, a nivel trabajo, fue muy fluido todo. Pensaba que iba a haber más presión y, la verdad, fue más relajado de lo que yo pensaba. Pero muy bien, la gente quedó encantada.

- ¿Durante esta década qué has aprendido y qué mejorarías?

- Empezar un negocio de este tipo y, sobre todo, con el tema de la restauración, siempre es un poco duro. Pero hemos ido adaptándonos un poco a lo que quería el cliente.

Evidentemente, cuando empezamos no teníamos un un público tan internacional. Hemos visto este filón, lo hemos explotado bastante bien y nos hemos ido adaptando y, la verdad, nos ha salido bastante bien.

Evidentemente estamos en una calle como Tuset, al lado de Sutton, y nos ha ayudado muchísimo, porque tenemos muchísima clientela que compartimos. Yo creo que hemos acertado en la línea de trabajo que hemos hecho, pero aún nos queda mucho. Siempre hay que intentar mirar y subir un poco el escalón siguiente.

Antonio Cano, propietario de Grupo Sutton

Antonio Cano, propietario de Grupo Sutton Òscar Gil Coy

- ¿Qué proyectos tenéis tras estos 10 años? ¿Qué preparáis?

- El proyecto más reciente es el tema de la de la reforma de Sutton. En referencia a otros locales, en principio estamos tranquilos, vamos a consolidarlos y, a partir de ahí, ya veremos.

- El consumo alcohólico ha bajado y en Gatsby el público extranjero ha incrementado. ¿Lo atribuyes a que las condiciones económicas de los catalanes no facilitan el poder costearse la fiesta?

- Nosotros trabajamos con un target un poquito más alto, no creo que sea cuestión económica. Estamos hablando de un público que pasa de los 30 años de edad. Un público que se va a gastar 100 o 150 euros para cenar por persona. No creo que le vaya de eso.

Creo más en el tema de la pandemia. Cuando tienes 22 años quieres estar de fiesta y pásaselo bien. Con la llegada de la pandemia, la gente normalizó más el tema hacer deporte, hacer cosas al aire libre… La gente de 16 a 18 años de ese momento se ha quedado con esa mentalidad, esa rutina.

Pero creo que se está revirtiendo aunque, evidentemente, costará llegar a los a los índices de antes. Son cíclicos, volverá a normalizarse todo un poco. Todo lo que sube, baja y lo que baja, sube.

- ¿Gatsby funcionaría mejor en Madrid?

- Yo, evidentemente, voy a defender siempre Barcelona, como es lógico, pero todos sabemos que en Madrid, hoy en día, funcionan todos los locales.

Pero yo sigo diciendo que Barcelona tiene un turista diferente al de Madrid. Es un turista más joven que sale más de noche y que gasta gasta más. No sé si es porque estamos más cerca de la playa, porque estamos más cerca de las islas... pero es más parecido, por ejemplo, al turista de Ibiza, que le da igual gastarse 1.000 euros en una mesa.

Por lo que me dicen, el turista de Madrid es un poquito más adulto y, a lo mejor, busca más la buena comida y no tanto la noche. Por lo que me dicen colegas del sector, por ejemplo, mesas de 1.000 o 2.000 euros en Madrid hay muy pocas. Y, sin embargo, aquí en Barcelona, en los locales de moda, hay bastantes. Para los extranjeros son bastante corrientes.

- Has comentado que los catalanes no suelen salir los miércoles, pero los madrileños sí. ¿Cómo sobrevivís a eso?

- En Gatsby, por suerte, gracias al público internacional. Las fechas también nos ayudan bastante. Nosotros ahora, a partir de marzo–abril, que empieza ya la primavera, notamos el subidón internacional, y lo notamos sobre todo con la gente que viene un miércoles, un jueves… Entonces también lo notamos en Sutton.

Vivir del turismo nacional es un problema. Si cualquier restaurante o local de copas tiene que vivir hoy en día solo del público de Barcelona, lo tiene sinceramente muy mal.

La ventaja para el cliente y la desventaja para los empresarios es que en una hora estás en la nieve, en una hora estás en la Costa Brava… tienes opciones. Madrid, por ejemplo, está más lejos de todo, te cuesta más salir. Aquí la gente lo tiene todo mucho más a mano. Por ejemplo, durante la temporada de nieve, ves como el público más premium desaparece cada fin de semana. Esos cambios se notan bastante.

Fotografía del interior de Gatsby

Fotografía del interior de Gatsby Cedida

Entre el público de Barcelona, el estudiante empieza a salir el miércoles, curiosamente. Lo hemos notado este últimos dos años. El universitario está empezando a salir el miércoles, hace unos cuatro o cinco años, no salía.

En cuanto al ámbito internacional, en Sutton hacemos una fiesta con americanos. Ahora se están añadiendo españoles, antes no. Pero hemos notado un incremento de público español el miércoles.

- ¿Qué ingredientes le falta a la noche de Barcelona?

- Yo creo que le faltan locales nuevos. Si hubiese un una remesa de locales nuevos, yo creo que la gente se animaría a salir más y, por ende, los locales que ya están se animarían a hacer una reforma. Es una rueda.

El problema está en que, cuando se crea una monotonía, la gente poco a poco va perdiendo ese interés por salir. Sin embargo, cuando hay un local nuevo, sea un restaurante, sea un local de copas, hay un incentivo por salir.

Yo siempre he dicho que lo importante es que salga la gente a la calle. Luego, que cada uno decida dónde quiere ir. Pero entre todos tenemos que que hacer que la gente salga a la calle a cenar, a bailar, o lo que sea.

El cliente quiere una oferta. Si tú siempre vas al mismo local, te aburres. Aquí en la zona alta, por ejemplo, hace siete u ocho años que no abre un local nuevo. En general, en Barcelona, porque ni en el aeropuerto han abierto ningún local nuevo. Yo no creo que eso sea bueno.

- ¿Qué es lo que falta para que se abran estos locales nuevos?

- Me imagino que eso será cuestión de que la normativa es muy dura. Entiendo que es complicada la convivencia ocio con vecinos. Pero hay que buscar una fórmula.

Tiene que haber alguien con una previsión que valore hacer una zona de ocio y prepararla para que esa zona funcione. Pero yo no creo que sea bueno estrangular la noche porque llega un momento que la gente quiere salir, quiere evadirse, quiere tomar una copa. No te pueden obligar siempre a ir mismo sitio. A ti te apetece un día ir a un japonés, otro a un chino, otro a un gallego… Yo creo que el incremento de oferta siempre es bueno.

No es bueno que en una misma calle haya 20 locales, pero sí sería bueno que hubiese aquí cuatro, en Balmes otros cuatro, allí otros cuatro… un área con todo más repartido para que no creen tanto daño a la calle, pero que haya una zona donde una persona puede dejar el coche y decir: "Pues es una zona de ocio sana y agradable”.

- ¿Venderías los locales actualmente?

- No. Estamos tranquilos y los negocios van bien. A no ser que pasara algo… pero no, en un principio, no. La idea es asentar los negocios y, por ahora, estamos bien, estamos tranquilos.

¿Cómo es tratar con los VIP habitualmente?

No dejan de ser personas, y hay para todos los gustos y colores. O sea, hay desde la persona que es encantadora y con la que puedes hablar sin problemas, y otros más secos, antipáticos, que son más exigentes. Hay de todo.