Fotomontaje de marc Puig (Puig), Donald Trump y Eloi Planes (Fluidra)

Fotomontaje de marc Puig (Puig), Donald Trump y Eloi Planes (Fluidra)

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Fluidra y Puig contienen la respiración ante las amenazas de Trump

Las dos empresas catalanas concentran en Estados Unidos el grueso de sus ventas y ahora se ven amenazadas por la escalada de tensión diplomática entre la Casa Blanca y el Gobierno

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El tejido empresarial catalán contiene la respiración tras la escalada de tensión diplomática entre la Casa Blanca y el Gobierno de España.

De todas las empresas afectadas, hay dos cuya dependencia del mercado americano es crítica: Fluidra y Puig, ambas cotizadas y en el Ibex-35.

Fluidra, amenazada

La compañía líder en la fabricación de piscinas tiene su principal mercado en el país norteamericano, con entre un 40% y un 45% de su cifra de negocio. Su rentabilidad depende de los estados del llamado cinturón del sol (California, Arizona, Texas y Florida).

Aunque vende en EEUU, gran parte de sus componentes y productos se fabrican en México y China, dos países también enfrentados con Trump, y que podrían ser golpeados de nuevo por la subida de los aranceles.

La empresa se refugia en que el 75% de sus ingresos vienen del mantenimiento de piscinas ya existentes, no de la construcción de nuevas, lo que reduce un eventual impacto arancelario.

Las dudas de Puig

Por su parte, Puig concentra en EEUU el 35% de su cifra de negocio, su mayor mercado. Su marca de maquillaje Charlotte Tilbury es la tercera más vendida en el país, y su reciente entrada en Amazon US ha disparado sus ventas un 13,7% en el último año.

La debilidad del grupo se debe a que su modelo no se basa en fabricar in situ, sino en la seducción de la marca europea fabricada en origen. Sus fragancias y cosméticos se producen casi exclusivamente en España (Alcalá de Henares y Vacarisses) y Francia (Chartres).

Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig

Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig EP

Su presidente, Marc Puig, admite que es "probable" que tengan que trasladar parte de los aranceles al precio final. Dado que venden lujo premium (como Carolina Herrera, Rabanne o Charlotte Tilbury), confían en que su cliente es menos sensible al precio.

La compañía perfumera confía en el hecho de haber reducido su deuda neta hasta los 716 millones de euros, y tiene pulmón financiero para aguantar un año de tensiones comerciales sin que peligre su caja.

Grifols, resguardada

De todas las empresas dependientes del comercio con Estados Unidos, Grifols es la que cuenta con una mayor exposición: el 60% de sus ingresos provienen de este mercado, y es el mayor gestor de centros de plasma en suelo americano.

Además, acaba de obtener la aprobación de la FDA (la agencia del medicamento del país) para lanzar su nuevo fibrinógeno en el segundo trimestre del año.

Sin embargo, la compañía de la familia de Sarrià no opera en EEUU a través de intermediarios, sino con una infraestructura propia gigantesca. Su división de Biociencia tiene su base en Research Triangle Park (Carolina del Norte), controla una red de unos 300 centros de donación repartidos por todo el territorio y posee plantas de producción masivas en Clayton (Carolina del Norte) y Los Ángeles (California).

Ni los aranceles ni los castigos comerciales de Trump le afectarían en exceso, pues el grupo produce gran parte de lo que vende dentro de los propios Estados Unidos.

Instalaciones de Grifols en Parets del Vallès (Barcelona)

Instalaciones de Grifols en Parets del Vallès (Barcelona) Europa Press

Además, es considerada una empresa estratégica para la seguridad nacional sanitaria. El sistema hospitalario americano depende críticamente del suministro de proteínas plasmáticas (como la albúmina o las inmunoglobulinas) de Grifols.

Las únicas amenazas que debería cuidar el grupo son aquellas que afectan a los medicamentos que fabrica en Parets del Vallès, mercancía que también exporta.

9.000 millones en juego

La relación comercial entre Cataluña y Estados Unidos alcanzó el año pasado un volumen total de negocio de 9.239,8 millones de euros.

El 25,2% de todas las exportaciones españolas con destino a EEUU en 2025 salieron de empresas catalanas, y el 17,5% de las importaciones estadounidenses que llegan a España lo hicieron en Cataluña.

En términos de ventas, las empresas catalanas enviaron productos al mercado norteamericano por valor de 4.205 millones de euros.

Los productos farmacéuticos encabezan las exportaciones con 685 millones de euros (un 16,3% del total), seguidos de cerca por la maquinaria industrial, que suma 560 millones (13,3%), y el sector de la perfumería y la cosmética, con 523 millones (12,4%).

Sàmper, en alerta

Junto a estos gigantes industriales, productos emblemáticos de la dieta mediterránea como el aceite de oliva, el vino y el cava mantienen una presencia estratégica y muy reconocida en las mesas estadounidenses.

El propio conseller de Empresa, Miquel Samper, ha reconocido que la política arancelaria de los Estados Unidos tiene "connotaciones muy importantes" para el sector industrial y comercial catalán.

En el primer semestre de 2025, Estados Unidos fue el segundo mayor inversor extranjero en Cataluña, con 652 millones de euros en inversión directa.

Actualmente, hay más de 3.000 empresas catalanas que exportan regularmente a Estados Unidos, un tejido empresarial que ahora observa con atención cualquier movimiento arancelario que pueda poner en riesgo estas cifras récord.

Alimentación y automoción

Otro sector expuesto a Trump es la automoción, una industria que ha sido la primera en verbalizar que Estados Unidos ya no se considera un socio comercial fiable.

Desde el sector se hace un llamamiento urgente a las empresas para diversificar mercados y reducir la dependencia de la potencia norteamericana, buscando alternativas que ofrezcan una estabilidad que hoy la administración Trump no garantiza.