Las pantallas de los vuelos que salían del aeropuerto de Barcelona este jueves, 12 de febrero
El Prat, el aeropuerto con más afectaciones del mundo durante el vendaval
Los datos de FlightRadar24 han colocado a la infraestructura catalana en el "Top 1" mundial de incidencias este jueves
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Entre las 08:00 y las 12:00 horas de este jueves, cuando la borrasca Nils soplaba con más fuerza en Cataluña, El Prat se ha convertido en el punto más conflictivo del tráfico aéreo internacional.
Según el Airport Disruption Map de FlightRadar24 —la herramienta de referencia que monitoriza el tráfico en tiempo real—, el aeropuerto catalán alcanzó un índice de severidad de 4.4 sobre 5.
Este indicador, que mide la suma de retrasos, desvíos y cancelaciones sobre la marcha, situó a Barcelona como el aeropuerto más "disrupted" (afectado) del planeta, por delante de infraestructuras en zonas de huracanes o grandes hubs europeos en huelga como Frankfurt o Múnich.
Captura de pantalla del ranking del 'Airport disruption map' de FlightRadar24 a las 18:15 horas
Lejos de estabilizarse, el ranking ha vuelto a colocar a Barcelona en el número 1 mundial a lo largo de la tarde, confirmando que los retrasos se han arrastrado hasta el final del día.
Radiografía del colapso
La estadística tiene una traducción física en la pista. Las rachas de viento, que han alcanzado picos de 92,5 km/h en la zona de operaciones, obligaron a Enaire y Aena a tomar medidas drásticas. Durante las primeras horas de la mañana, el aeropuerto funcionó con una sola pista operativa, reduciendo su capacidad de aterrizajes y despegues a la mitad.
El balance oficial de Aena a media tarde arroja cifras contundentes: 101 vuelos cancelados y una docena de desvíos confirmados. Aviones que debían aterrizar en Barcelona acabaron en Madrid, Girona y Valencia, incapaces de aproximarse con seguridad al litoral catalán.
Decenas de pasajeros observan las pantallas con las salidas previstas del aeropuerto de Barcelona este jueves, 12 de febrero
Aunque la operatividad con dos pistas se intentó recuperar pasadas las 11:00 horas tras el aterrizaje exitoso de una aeronave, el efecto dominó ha sido imparable.
La necesidad de espaciar los aterrizajes por seguridad (regulaciones) y la limpieza constante de las pistas para retirar objetos arrastrados por el vendaval (FOD) han mantenido el índice de disrupción en niveles críticos.
A diferencia de un cierre total, donde el tráfico se detiene, Barcelona ha sufrido una parálisis dinámica. Había viones dando vueltas en espera, cambios repentinos de configuración y tripulaciones venciendo horas de actividad.
Caos en tierra
Como relatan los afectados en el vídeo, el caos no se limitó al aire. Con la población bajo el aviso de la Generalitat recomendando restringir la movilidad, los viajeros que lograron llegar a El Prat lo hicieron sorteando cortes en el transporte público.
El servicio de Rodalies se vio interrumpido por la caída de objetos en las vías, obligando al personal de la estación de Sants a redirigir a cientos de pasajeros hacia la línea de Metro, la única arteria fiable que ha conectado la ciudad con sus vuelos durante el pico del temporal.
De puertas adentro, el ambiente en las terminales ha oscilado entre la resignación y el desconcierto. Las pantallas de información mostraban una cascada de letras rojas y retrasos que, en muchos casos, han superado los 80 minutos de media.
La respuesta de las aerolíneas
Ante el colapso, las compañías han tenido que activar protocolos de emergencia comercial. Vueling, que opera cerca del 40% de los movimientos en este hub, ha desplegado medidas de "flexibilidad total" y cambios gratuitos para todos los pasajeros con vuelos previstos hasta las 20:00 horas, en un intento de descongestionar unas salas de espera abarrotadas.
A pesar de que el aeropuerto intenta recuperar la normalidad de forma progresiva, la vigilancia en las pistas sigue siendo exhaustiva. Los equipos de señaleros y mantenimiento continúan revisando el asfalto para garantizar que no haya restos de vegetación u objetos que puedan ser ingeridos por los motores.
Te informamos que, debido a condiciones meteorológicas adversas en Cataluña, algunos de nuestros vuelos podrían verse afectados.
— Vueling Airlines (@vueling) February 12, 2026
Hemos activado la flexibilidad para cambios en vuelos con salida/llegada a Barcelona para los pasajeros que viajen el 12 de febrero hasta las 20:00…
Las previsiones meteorológicas apuntan a que las condiciones adversas se mantendrán hasta pasadas las 19:00 horas. Será entonces cuando, si el viento cae por debajo de los umbrales de seguridad, el índice de disrupción empiece a bajar.
Hasta ese momento, Barcelona mantendrá el "honor" de haber sido, durante casi doce horas, el aeropuerto más difícil del mundo para volar.