Jaume Roures y Tatxo Benet reducirán su participación en Mediapro para salvar al grupo de la quiebra. Los dos cofundadores del grupo audiovisual rebajarán su participación del 25% a aproximadamente el 10% para evitar la insolvencia de la compañía. 

Lo ha avanzado OkDiario, que ha precisado que Roures y Benet han firmado un acuerdo con la empresa de publicidad británica WPP para recortar su posición en Mediapro a cambio de captar más dinero de los inversores. 

Préstamo de Orient Hontai

La entente alcanzada significa varia cosas. La primera es que los dos ejecutivos pierden el control de las decisiones estratégicas de Mediapro. Por contra, el fondo Orient Hontai, que actualmente es tenedor del 53% del conglomerado, concederá un préstamos subordinado para hacer frente a las deudas más urgentes. 

No en vano, Mediapro afronta obligaciones exigibles por valor de 44 milllones, correspondientes a noviembre, y en diciembre vencen nuevos compromisos que totalizan 44 millones. Las facilidades de Orient deberían permitir afrontar tales pagos. Pero dada la naturaleza de los préstmoas recibidos, significa que cobrará por detrás de los créditos subordinados y los bonos. 

Otros 420 millones

Además de hacerse cargo de estos dos vencimientos de deuda, los inversores de Mediapro inyectarán otros 420 millones de capital. Este monto lo aportará el magnate chino Tang Hao. Las aportaciones de capital causarán que Orient Hontai llegue al 76% del capital, ha avanzado El Confidencial. Hasta ahora, se estimaba que el inversor de referencia llegaría al 80%. 

No será así, y Roures y Benet mantienen el 22% del accionariado junto con WPP. Se trata de una posición superior a la estimada inicialmente. Además de ello, Orient Hontai ha ofrecido a los dos accionistas un bonus en forma de mayor participación o stock options cuando la compañía se reestructure, liquide sus gruesas deudas y consiga aumentar su valor. En cualquier caso, el vehículo inversor asiático seguirá controlando la mayoría de los títulos. 

Desconfianza

Los dos acreedores de Mediapro, los fondos Invesco y Searchlight, desconfiarían del acuerdo. Los consorcios inversores apuestan por aguardar la llegada del dinero prometido por Orient Hontai y el capitalista Hao antes de tomar alguna acción. 

La decisión final de los accionistas se conocerá en el marco de una junta general de accionistas que está previsto celebrar en enero. El cónclave servirá para certificar el pacto. Si en dos meses no se ultima la aportación de capital, los tenedores de deuda exigirán otra fórmula para reestructurar la firma audiovisual de Barcelona. En total, Mediapro les debe 500 millones.