Carme Forcadell, tras su declaración en el Tribunal Constitucional, con miembros de la Mesa del Parlament / CG

Carme Forcadell, tras su declaración en el Tribunal Constitucional, con miembros de la Mesa del Parlament / CG

Política

Forcadell: “No dejaremos entrar la censura en este Parlament”

Califica su citación judicial como “una anomalía democrática” y avisa: “No le haremos el trabajo sucio a los que quieren convertirnos en un Tribunal Constitucional en miniatura"

8 mayo, 2017 13:49

La presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, ha calificado su declaración ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) como una “anomalía democrática” y ha asegurado: “No nos doblegaremos ante los que quieren convertirnos en un Tribunal Constitucional en miniatura y les hagamos el trabajo sucio”.

Forcadell ha hecho estas valoraciones tras prestar declaración ante el TSJC en calidad de inculpada por un supuesto delito de desobediencia en relación a una segunda querella de la fiscalía, en este caso por haber permitido votar una resolución a favor del referéndum en el Debate de Política General. También ha comparecido judicialmente la vicepresidenta del Parlament, Anna Simó.

"Persecución penal del Parlament"

“Hemos comparecido con la cabeza bien alta y con la tranquilidad de que hemos actuado correctamente, pero eso no esconde la anomalía democrática que supone que cinco miembros de la Mesa seamos investigados”, ha dicho.

Forcadell ha denunciado la “persecución penal del debate parlamentario” y ha avisado: “No permitiremos que nos digan qué podemos debatir”. “Pretenden que la Mesa les haga el trabajo sucio y nos convirtamos en un Tribunal Constitucional en miniatura. Que tengamos que ir a declarar en un procedimiento penal por opiniones y votaciones ya vulnera nuestros derecho e, indirectamente, los de la ciudadanía”, ha proseguido.

La expresidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha dicho que, en su declaración ante la juez, ha expuesto: “Yo tengo la obligación de proteger los derechos de los diputados y el TSJC, la inviolabilidad de la Cámara, para que permanezca libre de coacciones e injerencias”.

“Si estamos aquí --ha añadido-- es que no nos hemos doblegado a la censura y hemos defendido la libertad de los diputados. Si este es el precio que tenemos que pagar, lo pagaremos gustosamente”.

Forcadell ha advertido de que “está en juego la democracia y la esencia del Parlament, la libertad de expresión de los diputados, que son los legítimos defensores de los ciudadanos": "Hablar no es delito, debatir no es delito, votar no es delito. No nos doblegaremos a la voluntad censora de quienes quieren paralizar el Parlament”.

Libertad de expresión

Por su parte, Anna Simó ha secundado las palabras de Forcadell. “Compartimos la necesidad de dejar muy claro que nuestra función es la de proteger y preservar los derechos fundamentales de los diputados y diputadas”.

Ha explicado que el Estatut, el Reglamento del Parlament y el Derecho Internacional “garantizan la inviolabilidad del Parlament para ejercer la separación de poderes. La libertad de expresión es un derecho irrenunciable y merece la protección especial de este Parlament, que vio limitada su acción política durante 40 años de plomo”.