Semana de la bilis en España, salvo con Iniesta

Ni un títere con cabeza. Operación trituradora por la cara. Minerva Piquero, que pasaba por ahí, lapidada porque antes estaba flaca y ya no

29.04.2018 16:48 h.
4 min

¿Quién no se acuerda de Minerva Piquero? La chica del tiempo en Antena 3 durante casi veinte años. Hace seis que se desempeña como directora en una importante agencia de comunicación y relaciones públicas. Esta semana ha sido vejada en decenas de medios al pairo de su presencia en una entrega de premios en Madrid. Piquero sufre hipotiroidismo, enfermedad que acostumbra a acarrear aumento de peso, probablemente el menor de los males de tal dolencia.

Ahí van algunos titulares sufridos por esta mujer en los últimos días: "Minerva Piquero reaparece y su cambio físico vuelve a dar que hablar", "El impresionante cambio físico de Minerva Piquero", "El antes y el después de Minerva Piquero, la chica de 'El tiempo' de los 90", "Minerva Piquero reaparece con 20 kilos más y le sueltan ¿cómo estás tan gorda?", "El radical cambio de imagen de Minerva Piquero", "¿Te acuerdas de Minerva Piquero? Por unas horas ha vuelto a colocarse delante de las cámaras".

Lo singular del caso es que los textos adjuntos a esos titulares refieren la enfermedad de Piquero y censuran los comentarios "terribles" y "crueles" suscitados tras la reaparición. También recogen en las tripas de la "noticia" palabras propias de la expresentadora: "Es terrible tener que aguantar la sonrisa mientras piensas que tras 23 años de carrera profesional, lo único que suscita interés es el motivo de tu sobrepeso". Y aún tiene suerte nuestra Minerva que no se dio a las drogas o a los dulces, que dejó la tele y siguió su camino, que no es un juguete roto que intente colarse en un reality show, sino la involuntaria presa de los cazadores de fotos y titulares.

El tiempo pasa para todo el mundo. Minerva ya no está delgada y las hordas mediáticas se han puesto las botas. Venga fotos del antes y el después. Apedreemos a Piquero, que hace años era flaca y ya no. ¿Por qué? Por el clica aquí que es la semana de la bilis en Fuenteovejuna y no hay ningún nuevo desastre de la cirugía estética que comentar. 

Recrearse en la suerte del antes y después de una mujer que no ha vendido una exclusiva en su vida ni ha hecho daño alguno a nadie es pan para leones entre ración de La Manada y mientras arde Cifuentes. Todo es sórdido, bronco, cruel y chusco. El único personaje que ha salido vivo de la semana es el futbolista Iniesta, sobre el que los medios han arrojado toneladas de melaza con ocasión de su despedida en España. Persona, padre y profesional excelente, hombre discreto en un mundo de bocazas, compañero ideal para correrse una juerga de poleo menta y autor de un gol en Sudáfrica y de otro en Stamford Bridge que, juntos y tal como está el patio, son el salvoconducto perfecto para moverse entre líneas. Nadie ha osado criticarle, decir que está acabado o acusarlo de símbolo del colmo del heteropatriarcado que es el fútbol. Es que no se ha metido con él ni un rapero. Un caso realmente excepcional.

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