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Imagen del nuevo servicio de radioterapia de la Fundación Althaia de Manresa / CG

Salud envía a enfermos de cáncer del Vallés a Terrassa y Manresa

La Consejería reduce las sesiones oncológicas un 20% en el Hospital General de Sant Cugat

4 min

La Consejería catalana de Salud ha empezado a desviar pacientes oncológicos del Vallés a tratarse a Terrassa y Manresa (Barcelona). El departamento que dirige Toni Comín ha reducido las sesiones de radioterapia un 20% en el Hospital General de Sant Cugat en dos meses. El proceso preocupa a los trabajadores, que alertan al conseller de pérdida de calidad asistencial y de amenaza a los puestos laborales.

"El General hizo un 11% menos de sesiones de radioterapia en noviembre. En octubre, la cifra se redujo otro 8%. Ello significa que los cerca de mil casos anuales de pacientes oncológicos que precisan este tratamiento se están desviando a la Fundación Althaia de Manresa o al Consorcio Sanitario de Terrassa (CST)", alerta CCOO.

Preguntado por la cuestión, un portavoz del CST ha confirmado que ha incrementado el ritmo de trabajo hasta los 145 pacientes al mes. El representante ha admitido que el servicio de radioterapia de Manresa también opera a plena capacidad.

"¿Dónde los atienden?"

El vaciamiento del Hospital General significa tres cosas. Por un lado, que el millar de pacientes del Vallés que precisan radioterapia cada año se tratarán en búnkeres alejados --caso de Terrassa-- o externos --Manresa-- a la comarca.

Por el otro, que el CST deberá reforzarse para gestionar una actividad que hasta ahora no tenía. Un vocero del CST ha confirmado que se han puesto recursos adicionales en la unidad.

Fuentes cercanas al hospital alertan de que la unidad funciona ahora hasta medianoche para tratar a los enfermos: "Pueden programar sesiones a las 23:30 horas en Terrassa a personas con inmunodeficiencias. La pérdida de calidad asistencial es mareante".

Peligran las inversiones

Por último, las nuevas derivaciones de esta especialidad ponen en un brete al Hospital General. El centro había acometido inversiones en el terreno del tratamiento oncológico para amortizar hasta 2021. Al ser expulsado de la red Siscat en febrero, y con el vaciamiento actual, la amortización sufrirá.

Con ello, el centro no necesitará tanto personal, por lo que deberá ajustar o recolocar a los trabajadores.

En cualquier caso, el recorte de pacientes revela que la oferta de compra del hospital que anunció Toni Comín el 21 de octubre ha embarrancado o no ha existido, como han denunciado en varias ocasiones los gestores del hospital.

Tres instituciones

Cabe recordar que el Consorcio Sanitario de Terrassa (CST) es la institución de referencia de tratamientos con radiación de la zona del Vallés Occidental. Desde el CST se coordinan las dos unidades propias, las dos del Hospital General de Cataluña de Sant Cugat y una de la Fundación Althaia, que abrió en junio de 2016.

El reparto triple se acaba ahora por la expulsión del General de la red pública, que acordó el Consejo de Gobierno del Servicio Catalán de Sanidad (CatSalut) en febrero.