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Residencia Bertran i Oriana / CONSEJERIA DE SALUD

El Govern interviene una residencia con ancianos deshidratados

Una inspección del Departamento de Salud de la Generalitat detecta usuarios del centro con síntomas de falta de atención

3 min

La Generalitat, a través del Consorci Sanitari de Barcelona, ha tomado el control de la residencia Bertran i Oriola del barrio de la Barceloneta (Barcelona). El Departamento de Salud ha relegado a la dirección del centro tras dos inspecciones en las que "ha detectado carencias en el trato a las personas residentes", con personas con síntomas de deshidratación.

El Govern ha entregado la gestión a las Germanes Hospitalàries-Psicoclínica de la Mercè, que gestionan también la residencia Paral·lel. El objetivo, aseguran desde el departamento, es "estabilizar la situación del centro".

Usuarios deshidratados

La medida se ha tomado después de una inspección de urgencia en la que se observó "la incapacidad de la dirección para reparar las carencias en el cuidado de los residentes del centro", detallan en un comunicado. Fuentes de la consejería señalan que no se administraba bien la medicación a los usuarios y algunos incluso presentaban síntomas de deshidratación.

La consejera de Salud, Alba Vergès, señala que en una primera visita, el 14 de abril, se detectaron “carencias en las necesidades de los residencias” y en una segunda ocasión, el pasado miércoles, los inspectores del departamento detectaron la “incapacidad” de los responsables del centro para corregir estos hechos.

Traslado de pacientes

Desde que se conociera la situación, la semana pasada, se inició el traslado de residentes. La mitad de los usuarios, 20, se han reubicado a la residencia Paral·lel, mientras un grupo de personas fueron enviadas a sus domicilios o los de algún familiar y ocho siguen ingresadas y pendientes del alta hospitalaria en el Hospital del Mar de Barcelona. 

El Departamento de Salud asegura que desde el 13 de marzo la atención primaria de la Barceloneta ha dado apoyo presencial al centro residencial con una visita diaria de un médico y una enfermera, además de gestionar el envío de oxígeno y los equipos de protección individual (EPI), entre otros servicios. 

Este no es el único caso de intervención que ha tenido que llevar a cabo la Generalitat desde que se decretara el estado de alarma. Vergés ha reconocido, este lunes en rueda de prensa, que la de la Barceloneta es la décima residencia que ha cambiado totalmente de gestión en los últimos meses.