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Imagen de una discoteca de Barcelona con la pista de baile llena, un lugar donde pueden producirse pinchazos con jeringuilla / CG

Los Mossos piden prudencia ante la alarma de los pinchazos con jeringuillas en las discotecas

La policía catalana investiga seis casos de sumisión química con este 'modus operandi' y estudia las dimensiones del asunto

5 min

Los pinchazos con sustancias estupefacientes en discotecas, un fenómeno relativamente nuevo que va en aumento desde que se denunciaron los primeros casos en Francia y Reino Unido, se está expandiendo por Europa y ya ha llegado a Cataluña, aunque de manera testimonial.

Aunque por el momento solo se han notificado seis casos en la comunidad catalana, los Mossos d’Esquadra siguen de cerca lo que podría ser un nuevo modus operandi de la sumisión química, una práctica que consiste en la administración de sustancias químicas a una persona sin su consentimiento y conocimiento con fines delictivos.

Cinco denuncias en Cataluña

En Cataluña, los Mossos han recogido por ahora cinco denuncias de mujeres que aseguran haber recibido un pinchazo en una discoteca y siguen pendientes de una sexta víctima que, aunque relató los hechos a través de sus redes sociales, todavía no ha presentado una denuncia oficial.

Esta última denunció a través de su cuenta de Instagram lo sucedido el pasado viernes en la discoteca barcelonesa Les Enfants: "Chicas, anoche a mi amiga y a mí nos pincharon en un club de Barcelona. A mi amiga en la pierna y a mí, en el brazo. Cuando los sentimos nos lo dijimos y fuimos a la barra a pedir ayuda", explica la joven, que asegura que no quiere causar "alarma", pero sí advertir de que "están pinchando en las discotecas de Barcelona y hay que saber qué hacer".

Imagen de recurso de la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra / MOSSOS
Imagen de recurso de la Unidad de Investigación de los Mossos d'Esquadra / MOSSOS

Investigación en curso

Desde Mossos explican a Crónica Global que, de momento, intentan esclarecer los hechos, determinar la dimensión del asunto y averiguar cuál es la motivación de los agresores. “En los cinco casos denunciados, no se ha dado ningún tipo de agresión o abuso sexual tras el pinchazo. Es por ello que tenemos todas las puertas abiertas para determinar si pueden tratarse de delitos sexuales o delitos contra el patrimonio”.

En cualquier caso, recuerdan la importancia de acudir de inmediato al hospital con independencia de si quieren denunciar o no, ya que las sustancias son difíciles de detectar al cabo de unas horas y el objetivo es hallar indicios de delito.

Pedir ayuda cuanto antes

El especialista en medicina de urgencias del Hospital Universitari General de Catalunya, Alejandro Támara, explica a este medio cuáles son los primeros síntomas de la escopolamina –comúnmente conocida como burundanga–, una de las drogas más empleadas en la sumisión química. “Los primeros síntomas que experimenta la persona son sequedad en la boca y en los ojos, calor intenso, cansancio y pupilas dilatadas”, asegura.

La persona que recibe una inyección con esta sustancia dispone de cinco minutos para avisar antes de que la sintomatología se agrave, especialmente si ha consumido alcohol. “Es imprescindible que si la víctima percibe alguno de estos síntomas avise a alguien de su entorno para que puedan cuidar de ella”.

Un camarero en un local de ocio nocturno en Cataluña / EP
Un camarero en un local de ocio nocturno en Cataluña / EP

El ocio nocturno

Según muestran las estadísticas, el ocio nocturno es el entorno donde suelen tener lugar los casos de sumisión química. Desde la Federación Catalana de Locales de Ocio Nocturno (Fecalon), que recuerdan que este tipo de agresión suele producirse en los botellones, aseguran que están trabajando conjuntamente con la policía autonómica para hacer frente a este problema.

Aunque sí existe un protocolo de seguridad a disposición del sector contra las violencias sexuales, todavía no hay un plan que especifique qué acciones deben tomarse en los casos de pinchazos con jeringuillas “ya que todavía es una práctica muy nueva”. Aun así, explican que han pedido trabajar mano a mano con las autoridades para hacer de la noche un lugar seguro para todos.