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Es imposible saber si habrá más medusas como la de la imagen --'pelagia noctiluca', la especie más frecuente en el Mediterráneo-- este verano / CG

¿Habrá más medusas en las playas españolas este verano?

Las condiciones ambientales, el impacto humano en el medio marino y la escasa presencia de depredadores son factores que favorecen la proliferación de algunas especies a largo plazo

3 min

La población de medusas ha crecido en las últimas décadas en las costas españolas. Así lo indica el último informe sobre cambio climático que ha publicado la Generalitat. No poder bañarse porque las playas están plagadas de algunas especies del animal ha empezado a ser habitual.

Las molestias que causan a las personas --las picaduras provocan dolores y quemaduras-- les han otorgado la etiqueta de “problema ambiental”, aunque desde un punto de vista científico tienen una “importancia ecológica”, ya que capturan pequeños crustáceos y larvas de peces.

Las predicciones a corto plazo no pueden ser exactas, ya que los factores que intervienen en esta circunstancia son muy diversos. Sin embargo, las “condiciones del mar en general favorecen a las medusas”, explica Verónica Fuentes, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar (ICM). En términos globales, se observa un aumento de la población de estos animales, especialmente en las aguas del Mediterráneo.

Aumento de la temperatura

Uno de los factores que influye en la proliferación de algunas especies es el cambio climático y una de sus consecuencias: el calentamiento del mar. Aun así, los aumentos en la población de medusas son cíclicos y “pese al cambio climático, puede haber veranos con menos presencia de medusas en las playas”, indica Fuentes.

Otra causa que favorece esta tendencia ascendente es la escasa presencia de sus depredadores, entre los que se encuentran el atún, el pez espada y la tortuga marina, tal y como explican desde la compañía de educación ambiental Anèl·lides.

El impacto de los humanos

El cambio climático no es el único efecto de los humanos que influyen en la proliferación de medusas. Tanto Fuentes como Elisabet Paül, miembro de Anèl·lides, coinciden en que las estructuras artificiales, que ocupan cada vez más espacio en el fondo marino, son otro factor a tener en cuenta. “Los puertos y los rompeolas, por ejemplo, ofrecen nuevos hábitats a las medusas”, indica Paül.

La sobrepesca quita competidores al animal, que encuentra menos resistencia en la búsqueda de su alimento, crustáceos pequeños y larvas de peces. La tendencia, a largo plazo, es al alza. Prever si las playas se llenarán de medusas este verano, es imposible.