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Roger Español en una concentración delante del Hospital Sant Pau / EUROPA PRESS

El juez descarta que la lesión a Roger Español fuese intencional y avala las balas de goma

El magistrado niega que el uso policial del proyectil que dejó tuerto al activista en el 1-O esté prohibido en Cataluña

3 min

La justicia ha descartado que hubiera intencionalidad en la lesión al activista Roger Español con una pelota de goma por la que perdió un ojo. El Juzgado de Instrucción 7 de Barcelona ha concluido que no existe "elemento indiciario alguno" sobre ello, pero además ha aclarado que es legal usar pelotas de goma en los operativos policiales en Cataluña.

El juez que instruye la causa por las cargas policiales del 1-O en Barcelona ha desestimado, por tanto, la petición que hacía Anaïs Franquesa, abogada de Español, de abrir un procedimiento sumario por un presunto delito de lesiones. La posición de la letrada del Centro Irídia es que las lesiones fueron intencionadas, porque el agente que disparó estaba entrenado con escopetas de este tipo de proyectiles, que asegura que en este caso se usaron "de forma antirreglamentaria, habiendo disparado no solo varias veces contra el lesionado sino que incluso después de causarle la herida habría disparado a las personas que intentaban socorrerle".

Ni intencional ni ilegal

El juez ha rechazado la petición de la abogada, ya que para estimarla "deberían haber indicios de que el agente actuó con la clara intención de causar al señor Español la pérdida de la visión de un ojo". En el auto se subraya que las lesiones por imprudencia se diferencian de las intencionadas porque implican que el autor sea consciente del daño que puede causar y acepte las consecuencias de las lesiones provocadas, algo de lo que no habría indicios.

El titular del juzgado instructor destaca que el policía que causó la agresión disparó contra el suelo, un elemento que “añade un elemento aleatorio en el resultado” y por tanto resta fuerza a la tesis de la intencionalidad. Por otro lado, niega que en Cataluña esté prohibido disparar balas de goma, ya que “el Parlament aprobó unas conclusiones cuyo valor normativo únicamente es el de instar a la Generalitat” a tomar medidas.

El contexto del disparo

El magistrado ha tenido en cuenta además el contexto del disparo, el 1 de octubre de 2017. Una fecha que describe como “una situación de alta tensión social", en la que un grupo de personas sentadas en el suelo cerró el paso a los agentes policiales.

Según la reconstrucción de los hechos que ha hecho el juzgado, “durando ya la sentada un tiempo importante, se ordenó actuar en contra de las personas”. En ese momento se dieron golpes de porra, algo que causó un tumulto con lanzamiento de objetos hasta que los agentes terminaron por disparar salvas y pelotas de goma.