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El juez José Castro y el presidente de ACS y del Real Madrid, Florentino Pérez / FOTOMONTAJE CG

El juez José Castro no se atreve con Florentino Pérez

El magistrado ha pensado en citar como testigo al presidente de ACS por el 'caso Son Espases', pero nunca lo ha hecho

10 min

El caso Son Espases ha llegado a su fin. Y lo ha hecho tras dos años en los que el juez palmesano José Castro ha pensado en varias ocasiones en citar en calidad de testigo a Florentino Pérez a raíz de las presuntas irregularidades que rodearon a la adjudicación del hospital de referencia de Baleares a una de las empresas filiales de ACS, Dragados, que, a finales de 2006, se hizo con las obras y la gestión de la infraestructura por un total de 635 millones de euros.

El magistrado ha intentado con ahínco esclarecer qué fue lo que llevó al expresidente del Govern balear Jaume Matas a amañar el proceso hasta en dos ocasiones: la primera, para otorgar la concesión a OHL —cuyo máximo accionista, Juan Miguel Villar Mir, se ha visto exonerado tras hallarse bajo lupa judicial desde el inicio de las diligencias—, y la segunda, para dar la vuelta a la tramitación y lograr finalmente que Dragados resultase beneficiaria.  

Motivaciones no acreditadas

Ha sido una de las principales causas que Castro ha tenido en sus manos desde que envió a juicio el caso Nóos. En el auto de 87 páginas con el que esta semana daba por concluidas las investigaciones, el instructor incide sobre todo en el papel que ejerció Matas a la hora de manipular el proceso a conveniencia, si bien admite que a lo largo de estos años no se han podido acreditar las motivaciones que le condujeron a desviar el procedimiento a favor de unos y otros.

El nombre de Villar Mir figuraba ya en la querella inicial que en julio de 2015 dio pie a las pesquisas. Sin embargo, durante toda la instrucción el exministro se ha aferrado con uñas y dientes a su inocencia e incluso ha llegado a equiparar su situación procesal con la de la infanta Cristina, acusada en el caso Nóos, al considerar que las investigaciones recayeron en él desde el primer momento por ser quien es. 

Las recriminaciones de Villar Mir

El empresario afirmaba tajante en uno de sus escritos: "Se hace preciso recordar que la misma Fiscalía Anticorrupción" que denunció las presuntas irregularidades cometidas en la adjudicación del hospital de Son Espases, "en otros procesos sobradamente conocidos siempre mantuvo, con acierto, que no se es responsable por ser quien es ni por lo que se es, sino por lo que se hace".

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El expresidente de OHL Juan Miguel Villar Mir / EFE

Su defensa recriminaba así que el ministerio público persiguiese "lo que no existe", un comportamiento "criminal" por parte del expresidente de OHL al que nadie había hecho referencia durante las investigaciones llevadas a cabo por la fiscalía antes de que aquellas pasaran a manos del juez Castro. 

No sólo eso. El exministro recalcaba: "De buscarse alguna hipotética prevaricación, nuestro defendido (y la empresa que preside) debería ser considerado víctima, no partícipe".

Actuación de Matas

Se refería al modo en que se le había dado la vuelta al proceso de adjudicación cuando éste se había decantado inicialmente a favor de OHL. El hecho de que apareciera en prensa que esta constructora iba a ser la ganadora del concurso llevó a Matas a suspender la tramitación y a solicitar nuevos informes que otorgaran una apariencia de legalidad y transparencia al procedimiento.

"La manipulación lo fue en un primer momento para intentar conseguir que la adjudicación recayera en la UTE liderada por OHL y, en un segundo, por razones no suficientemente aclaradas pero entre las que podría tener cabida el terror —del que [Matas] podría haberse librado si hubiera actuado lícitamente— de que tal artimaña fuera descubierta y aireada, al hacer lo propio pero en sentido contrario, es decir, para obtener que la adjudicación recayera en la UTE más próxima a aquélla, y que era la encabezada por Dragados", subraya Castro en su resolución.

Vista aérea del Hospital Universitario Son Espases / CG

Vista aérea del Hospital Universitario Son Espases / CG

Una de las declaraciones de las que se sirvió el juez para poner en el punto de mira a Florentino fue la del exconcejal del PP en Palma de Mallorca Javier Rodrigo de Santos. En otra causa de presunta corrupción, De Santos aseguró que su partido llegó a exigir nueve millones de euros a cambio de la adjudicación de las obras de Son Espases. 

Matas pidió "una cantidad importante" a Florentino

Es más, aseveró que Matas​ le pidió una "cantidad importante" de dinero a Florentino Pérez por la concesión de los trabajos de construcción e incluso que era tal el porcentaje que el delegado del área de Construcción de Dragados en Baleares, Juan Antonio Esteban, le comentó que "estaba asustado".

Sin embargo, el testimonio de De Santos no fue suficiente. Y ello a pesar de que, para el juez, "resulta difícil asumir que quien amaña por dos veces un concurso para beneficiar a concretos licitadores lo haga por capricho o ejercicio abusivo de la autoridad sin más". "Quien así obra debe ser consciente, por mucho que en aquellos tiempos se creyera a salvo en la impunidad, que estaba cometiendo hechos tipificados como delitos y a los que el Código Penal asocia determinadas penas, algunas de ellas privativas de libertad", abunda en su auto.

Investigaciones sobre Génova

Ante la posibilidad de que existiese una motivación económica en la operación, el magistrado decidió ir más allá y decidió investigar si los trabajos de reforma realizados en la sede nacional del PP fueron pagados por un precio menor al que correspondía, o incluso si la formación no tuvo que abonar nada por ellos, siempre que los empresarios que intervinieron en los mismos pudieran sacar tajada en la adjudicación de Son Espases.

Precisamente, de acuerdo a la declaración efectuada en su día por el extesorero del PP Luis Bárcenas, Villar Mir fue "un donante generoso" con el PP: según los investigadores, en 2004 realizó una aportación a favor del partido por importe de 100.000 euros, en 2006 por 180.000 euros, y en 2008 otra por valor de 250.000 euros.

El expresidente balear Jaume Matas / EFE

El expresidente balear Jaume Matas / EFE

Castro afirma, en cualquier caso, no haber podido demostrar que el objetivo de la concesión de las obras de Son Espases fuese el de compensar los favores de Villar Mir y asevera que, pese a las indagaciones llevadas a cabo, se trata únicamente de "rumores" que no pueden ser tomados ni tan siquiera como indiciarios de delito.

Una funcionaria dimitió por las irregularidades del proceso

Se da la circunstancia de que la secretaria de la mesa de contratación de las obras de Son Espases decidió dimitir en pleno proceso al aseverar que "había muchas cosas que no entendía". La testigo recordó ante el juez que durante la tramitación se topó con irregularidades que, según aseguró, no había visto antes, entre ellas el hecho de que en una ocasión le pusieran sobre su mesa un acta ya redactada de una reunión que aún no se había producido.

A partir de ahora, la fiscalía deberá decidir si solicita la apertura del juicio por estos hechos y si Matas debe ser juzgado por ellos. Junto al expresidente también continuarán imputados, a la espera de conocer si deben ir al banquillo, la que fuese consellera de Salud en la última legislatura de Matas, Aina Castillo; el ex director general del Instituto Balear de Salud Sergio Bertrán, y el propietario de la consultora Global PM, Jesús Peinado, cuya empresa puntuó inicialmente la oferta de OHL como la mejor de las que habían concurrido al proceso de adjudicación.

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