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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau (i); Eugeni Rodríguez, presidente del Observatorio contra la Homofobia (verde), el líder del PSC en el consistorio, Jaume Collboni (d) / AJUNTAMENT

"Falta de interés" de Colau para impulsar un protocolo de protección LGTBI en el metro de Barcelona

El Observatorio contra la Homofobia denuncia un aumento de las agresiones y reclama que las administraciones tomen medidas

30.04.2019 00:00 h.
8 min

“Denunciamos la falta de interés de Ada Colau para impulsar los protocolos contra las agresiones a LGTBI en el metro de Barcelona". Estas son palabras del presidente del Observatorio contra la Homofobia en Cataluña, Eugeni Rodríguez. Una medida a la que se comprometió el consistorio de la capital catalana pero que todavía no ha implementado. 

“Es urgente que la capital catalana --como ya existe en Madrid-- tenga un protocolo eficiente contra los ataques homófobos”, sostiene Rodríguez. ¿Por qué en el suburbano? “Hemos comprobado que cuando una persona LGTBI ha sufrido una agresión en el metro, los dispositivos han fallado porque la víctima no sabe a quién dirigirse. Seguimos esperando a que el ayuntamiento tome medidas", apunta. 

Protocolos de protección

La exigencia es clara: que se forme una mesa de trabajo en la que esté representado tanto el Observatorio, como miembros de la Administración, para que se pueda establecer "una diagnosis de lo que sucede" e implementar las medidas necesarias. "Igual que se ha activado un protocolo contra el acoso a las mujeres en el metro, también se tiene que trabajar por la protección de los colectivos LGTBI. Algo que no se ha hecho", lamenta Rodríguez. 

Así ha quedado la entrada del nuevo Centro Municipal de Recursos LGTBI de Barcelona tras el ataque / EFE

Así quedó la entrada del nuevo Centro Municipal de Recursos LGTBI de Barcelona tras el ataque / EFE

El Observatorio es una entidad que no depende de las administraciones, cuya principal tarea consiste en "registrar todos los incidentes que hay sobre LGTBIfobia: la vulneración de derechos de personas lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales, y también las agresiones que sufren", explica Eugeni. Una labor necesaria ya que muchas víctimas no denuncian ni comunican estos ataques. 

"Miedo comprensible"

“No es algo que solo ocurra en Barcelona. También se producen agresiones en Madrid, Londres, Berlín... La mayoría de personas LGTBI tienen un miedo comprensible porque históricamente hemos sido un colectivo perseguido. Presentar una denuncia ante la policía nunca resulta fácil", cuenta este activista. ¿La razón? "Por miedo a que tengan tus datos, porque no todo el mundo quiere decir públicamente que es gay, lesbiana, transexual o bisexual. Seguir un itinerario oficial va a requerir ir a juicio. Hay un miedo atávico a este tema, y es algo que sucede en toda Europa", lamenta. 

Este temor es el que hace que exista una "infradenuncia oficial", y por ello es fundamental la función de los observatorios. “Conseguimos, de alguna forma, con la proximidad y la complicidad, que estas agresiones no queden impunes”, cuenta su presidente, quien explica que recogen todas las incidencias y delitos de odio contra el colectivo y acompañan y ayudan a todo aquel que quiere acudir a la justicia o necesita apoyo psicosocial. 

Aumento de las agresiones

Durante 2019, esta entidad ha registrado "un repunte de las agresiones, sobre todo en Barcelona ciudad", lamenta su presidente, quien no descarta que este aumento se deba a que en la capital catalana también existe “una mayor facilidad para denunciar, por el grado de visibilidad que tiene el movimiento LGTBI". Los ataques se producen sobre todo durante los fines de semana, motivo por el que centran sus esfuerzos en impartir formación en materia de seguridad a las "empresas que se dedican al ocio". 

Una imagen de la víctima de una agresión homófoba en el Metro de Barcelona / TWITTER

Una imagen de la víctima de una agresión homófoba en el Metro de Barcelona / TWITTER

¿Existe un perfil de agresor? “No son grupos de chavales que vaya a buscar a personas LGTBI, pero sí que cuando se encuentran no tienen ningún problema en reírse de ellas, insultar o incluso pegar”. Según cuenta Rodríguez, "en el 99% de los casos el agresor es un hombre" y, en la mayoría de los casos, acostumbran "a ser muy jóvenes, entre 18 y 22 años. Es lo que más nos preocupa", lamenta. ¿Cómo se puede luchar contra esta intolerancia? “Sancionando, lo hemos dicho muchísimas veces. Igual que si te saltas un semáforo en rojo te ponen una multa, la Administración tiene que hacerlo con todos los discursos y delitos de odio siempre que esté en su mano. Si no, debe asegurarse de que pasen a Fiscalía para que sea esta la que inicie las actuaciones penales correspondientes”, aclara.

Fracaso del sistema

“Es aquí donde se demuestra el fracaso del sistema, no solo en cuanto a sanciones, sino también en el ámbito educativo. Algo está fallando para que los jóvenes salgan de la escuela sin saber que existe una diversidad sexual y de género, sin saber convivir con ella y que lo que nunca se puede hacer es pegar, agredir, o interpelar a alguien porque sea diferente”, subraya Rodríguez.

Además, demostrar que se ha cometido un delito de odio es “complicado”. “No siempre se detiene a los agresores, porque es difícil que la víctima pueda recordar de una forma adecuada quién le ha agredido. Otras veces, tampoco hay la infraestructura ni la especialización necesaria para que los cuerpos policiales tengan equipos que sepan luchar contra la LGTBIfobia”. Por eso, otra de las reclamaciones del colectivo pasa por "mayor inversión para atajar la homofobia y la transfobia. Mayor dotación para formar a los policías, para equipos y brigadas especializadas y grupos de trabajo”, reclama. 

Discursos vacíos y "brindis al sol" 

Desde el Observatori contra l'Homofòbia denuncian los "discursos de los políticos" contra las agresiones homófobas que luego no se traducen en ninguna medida. "Si no se destinan dinero y medios a atajar este tipo de ataques, lo que conseguimos son brindis al sol, grandes declaraciones pero ninguna de las inversiones necesarias”, denuncia su presidente. 

Por eso la entidad insiste (y recuerda) en que Colau se comprometió a impulsar un protocolo de protección LGTBI en el metro de Barcelona ante el aumento de las agresiones, que todavía no ha llegado.