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Mujer leyendo un libro / PIXABAY

Casi la mitad de los españoles no lee nunca o casi nunca

La Federación de Gremios de Editores de España ha publicado el nuevo barómetro de lectura en el que analizan qué leen los españoles

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Los tiempos han cambiado y con ellos los hábitos para ocupar los ratos de ocio. Al principio, la lectura era el mercado más accesible para todo el mundo, a través de la cual se podían vivir mil historias a través de las hojas de los libros. Sin embargo, los nuevos formatos de entretenimiento, principalmente la televisión y el consumo de series y películas, más accesibles que hace unos años, han hecho que las personas hayan escogido otros formatos para conocer nuevas historias. Sin embargo, la lectura sigue siendo un pilar fundamental en la vida de muchos españoles, aunque sin necesidad de pasar la mano por encima de la tinta.

Según el barómetro publicado por la Federación de Gremios de Editores de España, los lectores de libros en España crecieron en 2018 hasta un 67,2%. Ahora bien, si se comprueban las cifras de lectores en tiempo libre, es decir, como afición, se desprende que un 40% de los españoles no lee nunca o casi nunca, mientras que un 12,5% lo hace de forma ocasional. Para Miguel Barredo, presidente de la federación, la lectura en España no está consolidada, teniendo un hábito de lectura “por debajo de su nivel de progreso social, económico y de acceso a la lectura”.

Leen más las mujeres que los hombres

Como en anteriores años, las mujeres siguen estando por delante de los hombres en todos los tramos de edad. Uno de los perfiles que más lee es el de los universitarios, que escogen la literatura, principalmente novelas. El barómetro también saca a relucir la importancia del contenido digital en la sociedad, ya que el medio más utilizado por los mayores de 14 años con un 78% de la población. Sin embargo, este dato sólo demuestra que hay una transfusión de lectores en papel hacia lectores digitales.

El ministro de cultura, José Guirao, ha querido remarcar a raíz de estos datos la importancia de implementar estrategias que acerquen la lectura a los sectores de la población que menos leen, sobre todo entre los jóvenes de 15 a 18 años, uno de los tramos de edad con menos afición a la lectura.