Menú Buscar
El túnel ferroviario de San Gotardo, en Suiza, el más largo y profundo del mundo / EUROPA PRESS

El túnel ferroviario más largo y profundo del mundo se inaugura en Suiza

El túnel de San Gotardo tiene 57,1 kilómetros de longitud y se ha excavado a 2.300 metros bajo la roca

4 min

La canciller de Alemania, Angela Merkel; el presidente de Francia, François Hollande, y el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, han inaugurado este miércoles, junto al mandatario suizo, Johann Schneider-Amman, el túnel ferroviario de San Gotardo, en Suiza, el más largo y profundo del mundo.

Las cifras de esta maravilla de la ingeniería son espectaculares. Tiene 57,1 kilómetros de longitud y una profundidad máxima debajo de la roca de 2.300 metros, lo que suponen dos nuevos récords mundiales. De hecho, supera en longituda al túnel de Seikan, en Japón (53,9 kilómetros), y al del Canal de la Mancha (50 kilómetros), entre Francia y el Reino Unido.

17 años de trabajo y 11.200 millones de euros

La obra ha requerido 17 años de trabajos, ha implicado a cerca de 2.500 operarios (en tres turnos durante las 24 horas del día y siete días a la semana, soportando temperaturas de hasta 50 grados de temperatura), y ha tenido un coste de 12.400 millones de francos suizos, más de 11.200 millones de euros. El 65% del coste se ha sufragado con un impuesto de circulación sobre vehículos pesados que los votantes suizos aprobaron para la financiación del túnel.

La máquina tuneladora utilizada para perforar el túnel es tan larga como cuatro campos de fútbol juntos (más de 400 metros) y prácticamente la totalidad de las 28,2 millones de toneladas de piedra excavada se han podido reutilizar, extrayéndola mediante un ascensor gigante construido específicamente para esta función. Una parte fue transformada en hormigón para emplear en el propio túnel y otra sirvió para otras obras en la misma región.

Para el nuevo túnel se han instalado 290 kilómetros de vía y 380.000 traviesas. Considerando las pasillos y galerías de aireación y de seguridad, la extensión de la obra es de 152 kilómetros en total.

325 trenes al día

Este eje ferroviario de doble vía permitirá la circulación diaria de 325 convoyes, de los que 260 podrán ser de carga (a una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora) y 65 de pasajeros (a una velocidad máxima de 250 kilómetros por hora y una media de 200 kilómetros por hora, por lo que atravesarán el túnel en unos 20 minutos). Permitirá acortar el viaje entre Lugano y Zurich en 45 minutos, dejándolo en dos horas de duración.

El túnel de San Gotardo no sólo es visto como una proeza de ingeniería y un enlace neurálgico en el transporte entre el sur y el norte de Europa (está incluido en la red ferroviaria europea de gran velocidad), sino también como un símbolo de unidad entre las distintas zonas culturales y lingüísticas que componen la Suiza moderna. Además absorberá parte del tráfico alpino rodado, lo que permitirá reducir las emisiones de CO2 y proteger el ecosistema.

Está previsto que esté a pleno rendimiento en diciembre de este año.