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Una 'discoteca silenciosa' en el parque de la Ciutadella / TRIBU SILENTDISCO

Discotecas con auriculares, la moda silenciosa que triunfa en Barcelona por el Covid

La playa de la Mar Bella, el Fòrum o Montjuïc son escenario cada domingo de eventos al aire libre para disfrutar de la música con distancias en plena pandemia

4 min

Las ganas de bailar en tiempos de pandemia han dado pie a eventos musicales que se organizan en las calles de Barcelona. Ubicaciones como la playa de la Mar Bella, el Fòrum, el parque de la Ciutadella o Montjuïc se convierten cada domingo en discotecas al aire libre sin ruido, ya que los participantes escuchan la misma música, pero cada uno desde sus propios auriculares.

Este formato, que ya existía pero se ha visto impulsado por el cierre del ocio nocturno a causa del coronavirus, congrega a decenas de personas. Mantienen las distancias y alegan que actúan por separado --cada uno con su móvil y sus auriculares-- para no incumplir el límite de seis personas establecido en Cataluña para las reuniones sociales: “No vamos juntos, coincidimos en el mismo punto”.

Sin mascarilla y con distancias

“La policía no suele venir; no molestamos mucho. Según vienen, lo ven y se vuelven a marchar”, explica Roger Martín, uno de los organizadores, que destaca que los eventos son perfectamente legales. En alguna ocasión, alguna patrulla ha encendido la sirena y les ha pedido por megafonía que se pongan la mascarilla, un mandato que en estos casos obedecen a pesar de no sentirse obligados a ello.

“No tenemos la obligación de ponérnosla, porque estamos haciendo una actividad física al aire libre”, asegura Martín. De profesión ingeniero, coach y disyóquey, es uno de los tres impulsores de Tribu SilentDisco Catalunya, junto con Xavi Panella, terapeuta y bailarín, y Carlos Soro, especializado en biodanza.

Un fenómeno en creces

Estos eventos, que son gratuitos, agrupaban en sus inicios en noviembre a no más de una decena de personas, pero han ido creciendo. En enero, los coordinadores decidieron organizarse a través de un grupo de Telegram y se corrió la voz. “A partir de allí hemos tenido un incremento de unas 15 personas por día”, asegura Martín.

Lo que empezó como una actividad entre amigos ha acabado dando pie primero a un evento semanal en Barcelona --cada domingo de 12:00 a 13:15 h del mediodía-- y luego a iniciativas parecidas que se han replicado en otros municipios catalanes. También se difunden a través de los canales de Tribu SilentDisco.

Sin miedo a salir

Las silent discos de la Barcelona del Covid se autodefinen como “un punto de encuentro de gente que no tiene miedo ni ganas de estar metida en casa”, cuya motivación es “compartir, quedar con amigos, gente que me cae bien, mi tribu…” “Muchos nos quedamos con un tupper en la hierba, quedamos luego, vamos a cenar…”, relata Martín.

Aunque la iniciativa ha triunfado por el impacto de la crisis sanitaria, el organizador ve potencial para este formato más allá de la pandemia. “No se descarta, cuando todo esto pase y la gente quiera quedar en sitios cerrados grandes donde quepan 100 personas, como el Mercat de les Flors, donde puedes poner dos, tres disyóqueis y cada uno con sus cascos pueda seleccionar su DJ”, relata.