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Una manifestación Stop Desahucios bajo la mirada de un mosso / FOTOMONTAJE DE CG

Mossos simulan estar enfermos para evitar su participación en un desahucio

Su condición de policías no les permite negarse a trabajar en un servicio de lanzamiento si lo consideran especialmente lacerante

3 min

No están de acuerdo con participar en según qué desahucios y buscan lo que ellos consideran una alternativa: no acudir a trabajar ese día. Fuentes policiales han explicado a Crónica Global que algunos agentes de los Mossos d’Esquadra deciden actuar de esta forma, sobre todo, ante situaciones de extrema miseria --si es que existen grados tratándose de un desahucio--.

Lo hacen porque, como agentes de la policía que son, no pueden negarse a no cubrir un servicio de lanzamiento. “Nosotros no podemos decidir si un desahucio se lleva a cabo o no. Somos policía judicial y nos lo requiere la autoridad judicial”, explica a este medio un portavoz oficial del cuerpo catalán.

Tal y como le recordaban por Twitter a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, tras la polémica en torno al desalojo en el barrio de Sants, los Mossos d’Esquadra actúan para aportar protección a los funcionarios judiciales que se encargan de ejecutar el desahucio. Ellos no tienen ni voz ni voto, solo obedecen órdenes.

Incumplen con su deber

Partiendo de esta base, ¿es lícito que un agente de la autoridad simule estar enfermo para no ir a trabajar el día en que le toca participar en la expulsión de una familia de su domicilio? ¿Es justo para el compañero que tendrá que sustituirle? ¿Y para los que sí participan en el servicio? ¿Es motivo suficiente que un agente incumpla con su deber porque no está de acuerdo?

Y si lo hace ante un caso de lanzamiento, ¿acabará haciéndolo también ante otros que tampoco considere justos? ¿Quién mide esa justicia entre un servicio u otro? En definitiva, ¿puede un policía negarse a un servicio que se le tiene encomendado?

Son muchos los ciudadanos que interpelan a los agentes por hacer su trabajo y otros tantos los que se preguntan por qué no se niegan a participar, como ha hecho algún bombero --como el de A Coruña, que no quiso trabajar en el desahucio de una anciana de 85 años y fue condenado a pagar una multa de 600 euros--.

Servicio incómodo para todos

“A nadie le gusta trabajar en un desahucio”, explica a Crónica Global Josep Miquel Milagros, portavoz de la Unión Sindical de la Policía Autonómica de Cataluña (USPAC). “Es de los peores servicios que un policía puede hacer porque, además de agentes, somos personas. Muchos de nosotros somos padres y se nos pone un nudo en el estómago cuando participamos en un desalojo con niños”.

Pero son policías y, como tal, deben cumplir con su deber.