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La casa cuartel de la Guardia Civil de Utrillas (Teruel). Dependiente del Ministerio de Interior / EFE

Cuartelillos de la Guardia Civil en liquidación

El Ministerio del Interior ofrece a precio de ganga las penúltimas casas-cuartel de la Benemérita, después de haberse desprendido de unas 300 de ellas en diez años

6 min

La España vacía también afecta de lleno a la Guardia Civil. Y a los en tiempos famosos cuartelillos o edificios tan preeminentes como la Iglesia y la escuela. El Ministerio del Interior saca a subasta el próximo día 11 cuatro de los penúltimos en Teruel (Utrillas y Escucha) y Guadalajara (Sigüenza y Alcolea del Pinar). Le acompañan en el lote los barceloneses de Vilafranca del Penedès y Sant Quintí de Mediona.

Son construcciones cargadas de historia, repartidas por toda la geografía nacional. La mayor parte están fuera de uso y no tienen quien las compre. Ni patriotas ni lo contrario o morbosos del pasado. Los precios caen subasta tras subasta desierta. En los últimos tres años apenas 60 han sido vendidos a particulares o adjudicados a ayuntamientos. Y en el último decenio unos 300.

Para hoteles y apartamentos

En algunos casos el suelo es dotacional, lo que complica la venta. Pero otros permiten uso residencial, comercial, público o semipúblico, hotelero e incluso para espectáculos. La enajenación es gestionada por la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Seguridad del Estado (GIESE), un organismo del ministerio que dirige en funciones Fernando Grande-Marlaska, creado al efecto en 1987 por José María Aznar.

Los compradores particulares los destinan a residencias, hoteles, viviendas y apartamentos turísticos como la antigua comandancia de Badajoz, vendida en 2017.

El cuartel Alcolea del Pinar, abandonado hace dos años / MINISTERIO DEL INTERIOR
El cuartel Alcolea del Pinar, abandonado hace dos años / MINISTERIO DEL INTERIOR

El inmueble Alcolea del Pinar, localidad alcarria con apenas 350 habitantes, fue abandonado hace dos años a pesar de ser un enclave importante en la N-II Madrid-Barcelona y la N-141a Tarragona. Presenta el precio de salida más elevado en esta subasta, 986.426 euros. Le siguen los de Vilafranca y la episcopal Sigüenza, erigidos en 1950, por 496.154 y 437.523 euros, respectivamente.

La casa-cuartel de Escucha, en las Cuencas Mineras de Teruel, puede servir de ejemplo de edificio ruinoso y de lo que es tirar los precios por los suelos. Hace 13 años, recuerdan los vecinos, fue puesto en venta por 221.000 euros. Ahora se ofrece por 57.718. El ayuntamiento de la localidad, de 981 habitantes, intentó una cesión hace unos años, pero ya no le interesa porque devolverle la vida al edificio requeriría una inversión que no puede permitirse.

De Girona al Ferrol

El organismo gestor tiene en cartera otros 15, una especie de los últimos de Filipinas. Destacan por su módico precio, 14.742 euros, el de Sant Llorenç de Savall (Barcelona) y otro, también rebajado a 497.157 euros, en Sant Joan de les Abadesses (Girona).

Otra antigua dependencia del Instituto Armado con bajada brutal de precios está en Illescas (Toledo) ofertada por 698.941 euros. La acompañan en rebajas las de El Ferrol (A Coruña), el Pedroche (Córdoba) y Plasencia (Cáceres).

Museo del Tricornio

Entre todas destaca una construcción singular: el Castillo de Maqueda, en Toledo. Esta fortaleza, de origen musulmán y en la vivió Isabel la Católica durante un tiempo, se ha subastado tres veces. El Ministerio del Interior ha rebajado su precio en un 40%.

El precio de partida del oficialmente denominado Castillo de la Vela era de 9,6 millones en 2014. En la segunda subasta, tras quedar la primera desierta, se bajó a 8,6 y en una tercera a 5,9 millones. Pero sin salida.

El inmueble, de 3.500 metros cuadrados, ofrece usos variados, sin servidumbres. El problema es que se rehabilitó para sede del Museo de la Guardia Civil y se invirtieron en ello 5 millones de euros. El espacio expositivo para el denominado popularmente Museo del Tricornio no se llevó a cabo y ahora todo languidece.

Casa solo para el 35%

La venta de estos inmuebles, aparte de por el repliegue de la Guardia Civil en Cataluña y País Vasco, es consecuencia de la despoblación y de la adecuación a los tiempos modernos de sus instalaciones.

Solo 28.400 de los 77.000 componentes de la Guardia Civil están destinados en los 1.942 cuarteles que hay en España. Hay algunos puestos en los que apenas hay un guardia, muchos con dos, tres o cuatro, según el Catálogo de Activos de 2018. El resto están en especialidades (Tráfico, SEPRONA o Policía Judicial), son mandos o realizan labores burocráticas y no están de cara al ciudadano.

Los datos revelan que apenas el 35% de la plantilla total dispone de vivienda oficial, lo que desmiente un mito según el cual ser guardia civil lleva aparejado disfrutar de vivienda. Esta es una reclamación, por ejemplo, de los Mossos d’Esquadra, que ganan más que otros cuerpos pero piden equiparación en este capítulo.