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El humo negro saliendo del Tanatorio del Litoral, propiedad de Áltima, en Sant Adrià de Besòs, añade polémica a la situación de los crematorios  / CG

Crematorios de Barcelona contaminan a chorro durante la pandemia

Operarios acusan a Cementiris, empresa municipal, de apagar los filtros antipolución para incinerar más rápido, lo que niega el ayuntamiento

5 min

¿Dónde está la famosa emergencia climática? ¿Y dónde está su concejal en Barcelona, Eloi Badia, que tiene cartera propia en la materia? Crematorios de Barcelona están contaminando a chorro durante la pandemia del virus SARS-CoV-2. El patógeno ha disparado la mortalidad, lo que redunda en una mayor demanda de incineración y, por ende, en una operativa forzada de los hornos funerarios. El Ayuntamiento de Barcelona pone paz y sostiene que el funcionamiento de las máquinas "es el correcto".

Las fuentes consultadas apuntan a al menos un crematorio: el de Montjuïc, en Barcelona, propiedad de Cementiris de Barcelona (Cbsa). Empresa que, precisamente, preside Eloi Badia, concejal de Transición Ecológica y Emergencia Climática. "Con los filtros antipolución activos tienen que esperar 20 minutos entre incineración e incineración. Por ello los desconectan", aseguran fuentes internas de la empresa municipal.

Otra voz interna de la empresa indica lo mismo. "Calientan a 450 grados y desconectan los filtros, porque si no es imposible lidiar con la demanda", subrayan. El propio Badia informó el 6 de abril que la capacidad de incineración de Montjuïc y "otro crematorio" de Áltima, el de Sant Adrià de Besòs, "es de 80 cuerpos al día". Fuentes del sector lo ponen en duda. "Incinerar es un proceso largo. Pueden quemar un máximo de 30 féretros. Lo que pasa es que trabajan con las máquinas forzadas para dar abasto, las 24 horas del día y desconectan los filtros cada equis tiempo para ganar velocidad", vuelven a acusar.

El ayuntamiento lo niega: "Correcto funcionamiento"

En conversación con este medio, una portavoz municipal ha indicado que "los hornos de incineración del Centro de Cremación de Montjuïc trabajan bajo los perímetros establecidos por la normativa. En todo momento, todos y cada uno de los valores registrados son analizados y parametrizados llevando a cabo los ajustes necesarios para un correcto funcionamiento", ha explicado. ¿Hay contaminación o no? "Se asegura la captación de las partículas procedentes de la combustión", ha añadido.

El ayuntamiento admite que hay una "actividad adicional" por el SARS-CoV-2, pero "sin modificar el régimen ordinario de trabajo de la planta". ¿Y el polémico nuevo crematorio portátil alquilado para lidiar con la pandemia? "Cuenta con los máximos avances del mercado en sistemas de incineración. Este equipo, monitorizado de forma constante durante su funcionamiento, realiza de forma autónoma algoritmos de parametrización para asegurar las 3T (tiempo, temperatura y turbulencia)", ilustra la misma fuente oficial. "Ello le permite situarse dentro de los valores establecidos en la normativa", insiste.

En 2019 incumplía la ley

Si en Barcelona el ayuntamiento rechaza que su crematorio público genere más polución, en la vecina Sant Adrià los activistas anticontaminación es, precisamente, lo que denuncian. La Plataforma Stop Crematori publicó un vídeo la semana pasada en el que se observa el Tanatorio del Litoral, abierto en diciembre de 2019, emitiendo una negra humareda a la ya contaminada atmosfera de la ciudad metropolitana. Antes de abrir, Áltima, su gestor junto a Pompas Fúnebres de Badalona (PFB), aseguró que el incinerador "respetaría toda la normativa legal" en materia de emisiones.

Este conjunto de normas legales son las que, precisamente, incumplía el Crematorio de Montjuïc de Barcelona en 2019, tal y como avanzó este medio. Cementiris de Barcelona tuvo que desembolsar 240.000 euros en un nuevo sistema de medicion [ver licitacion aqui] ante los "incumplimientos" en el campo de emisiones contaminantes que afloró un informe sobre la instalación, abierta en 1997. La nueva infraestructura de medición para Montjuïc la instaló Emicontrol , quien, a preguntas de este medio se ha negado a explicar su trabajo en Montjuïc y se ha remitido a la empresa pública para más información.