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El exconsejero del Interior Joaquim Forn y el exmayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero, después de los atentados del 17A / EFE

El contacto de los Mossos con la CIA era el cónsul de EEUU en Barcelona

La policía catalana recibía información de primera mano de la inteligencia estadounidense antes de los atentados del 17A

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Los Mossos d’Esquadra tenían información directa de la CIA antes de los atentados del 17 de agosto pasado en Barcelona y Cambrils. Lo hacían a través del cónsul para asuntos políticos de Estados Unidos (EEUU) en la capital catalana, Dale K. Palmer. El diplomático era el hombre del servicio de inteligencia estadounidense en la ciudad desde abril de 2012 y fue trasladado hace unos meses.

Por parte de la policía catalana, el contacto era el sargento Daniel Canals, jefe de la unidad de Análisis Estratégico (del área de Información). Éste fue precisamente uno de los tres altos cargos de los Mossos que viajó a EEUU en junio para reunirse con responsables de la CIA, después de haber recibido una notificación de la inteligencia estadounidense sobre un posible atentado en Barcelona.

Sin contacto

Desde la Generalitat y desde los Mossos insistían tras los ataques del 17A en negar que hubiera habido contacto entre la policía autonómica y la CIA. Según explican fuentes del cuerpo a El Confidencial, la actitud del exconsejero Joaquim Forn y el exmayor Josep Lluís Trapero causó desconcierto entre los agentes.

A tres días de conmemorarse el primer aniversario del atentado y de los actos de homenaje, su credibilidad está en entredicho. Su insistencia en negar los contactos con la CIA y en restar importancia a la comunicación recibida en mayo por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contrastan con el viaje a EEUU del propio Canals, junto con Manel Castellví, comisario jefe de Información, y el inspector Lluís Paradell.

Homenajes en el primer aniversario

De hecho, la ANC y Òmnium Cultural han organizado un acto alternativo al oficial, en el que pretendían homenajear tanto a Forn como a Trapero por su labor durante los atentados. El exconsejero –encarcelado– y el exmayor de los Mossos –procesado por los delitos de organización criminal y sedición– han pedido que no se use su imagen durante los actos.