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Una jeringuilla en la zona cercana a la narcosala / CG

Aumentan los robos en las cercanías de la nueva narcosala de Barcelona

Los vecinos preparan una asamblea para mostrar su rechazo y pedir el cierre del centro

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La polémica en torno a la nueva narcosala de Barcelona continúa. El barrio de Sant Pere, Santa Caterina i el Born está empapelado con carteles que invitan a la asistencia de cuantos más vecinos, mejor en la asamblea de este miércoles para mostrar su rechazo al centro y encontrar una solución entre todos.

“Es importante la asistencia de todos”, reza el cartel, colgado en bares, porterías, papeleras, columnas y paredes varias. Tanto los vecinos como los propietarios de los comercios de la zona luchan desde el primer día de su apertura porque cierre con la misma inmediatez con la que abrió.

Robos y jeringuillas

“Ya se están produciendo robos en la zona” explica a Crónica Global Jorge, del bar Torres, situado justo enfrente de la narcosala. “La gente tiene miedo, sobre todo por las noches, porque los toxicómanos roban y piden dinero y, si no se lo das, insultan y se ponen desagradables”. Se trata de una situación de inseguridad que aflora en un barrio que, según el restaurador, empezaba a remontar en este sentido.

Ahora, el centro de desintoxicación ha reducido el horario momentáneamente para calmar los ánimos vecinales e instan a los usuarios a que no se amontonen en la puerta ni se adentren en el barrio, sino que se dirijan a la zona del paseo Lluís Companys. Algo que, de momento, no ha servido de mucho ya que el panorama actual y habitual del Born son jeringuillas tiradas en plena calle y toxicómanos durmiendo en el suelo de las porterías a cualquier hora del día.

Cierre inmediato

En el pleno del próximo jueves día 20, el Partido Popular presentará una propuesta para que se cierre de inmediato la sala de venopunción “porque no se avisó y porque hay colegios y guarderías alrededor”, argumenta a este medio Elisabeth Jiménez, portavoz del PP en el distrito de Ciutat Vella. “Las personas que acuden a estos centros necesitan ser atendidos, por supuesto, pero nunca a costa de todo un barrio”.

Tal y como explican los vecinos y, sobre todo, los comercios de la zona, Jiménez reitera que “la narcosala la ha abierto Colau a traición. Sin avisar a vecinos, comerciantes ni a las tres escuelas y dos guarderías que hay en la zona, sin pasar por el Pla de Drogues de Barcelona y sin ningún estudio de impacto sobre la zona”. Es por eso que los populares piden la complicidad de todos los grupos políticos. “El secuestro de todo un barrio no está justificado”.