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Un pueblo de 700 habitantes en Cáceres se deshace de unos okupas pagándoles un taxi a Mataró

David Bote, alcalde de Mataró, no descarta llevar el caso al Tribunal de Cuentas

Otras noticias: Noche de disturbios en Mataró tras el polémico desahucio de una familia con cuatro menores

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La alcaldesa de Baños de Montemayor, un pueblo cacereño que apenas supera los 700 habitantes, ha encontrado una sencilla --y costosa-- solución para echar a los okupas que se habían instalado en un apartamento turístico de la localidad: el consistorio les ha pagado un taxi y varias noches de hotel en Mataró, a 900 kilómetros.

Tras doce días de okupación, los propietarios de los Apartamentos La Plazuela recuperaron el inmueble la noche de este martes, 21 de octubre, después de que la alcaldesa Nieves del Vado, del Partido Popular, acompañada de agentes de la Guardia Civil y trabajadores de la empresa Desocupa 24 Horas --contratada por los dueños--, lograra llegar a este singular acuerdo con la familia que moraba la vivienda de manera irregular, han avanzado medios extremeños.

La noticia no ha sido bien recibida en la capital del Maresme, cuyo alcalde, David Bote, del PSC, se ha mostrado "muy molesto" en declaraciones al Capgròs y ha asegurado que, en un primer momento, su homóloga no se puso en contacto con él, ni con los cuerpos de seguridad competentes, aunque sí terminaron hablando la noche del miércoles.

Molestia en Mataró

"No descartamos preguntar de dónde sale este dinero con el que se ha pagado el traslado y reclamamos que se aclare cuál es la legalidad de esta actuación", ha apuntado Bote, quien ha planteado llevar el caso al Tribunal de Cuentas para esclarecer un posible uso no justificado de dinero público.

El alcalde ha considerado que la decisión de Baños de Montemayor es una "negligencia" y que el precedente podría causar un "efecto llamada" de otros. En este sentido, ha pedido evitar el "movimiento de personas entre municipios que puedan perturbar la paz" de los vecinos.

Del Vado, por su parte, explicó que los recursos para pagar taxi y el alojamiento en Mataró salieron de una partida municipal de contingencias.

Familia en Mataró

El destino del taxi fue elegido por los propios okupas, que manifestaron tener familiares residentes en Mataró, motivo por el cual optaron por desplazarse hasta esta localidad de la costa catalana.

La familia, compuesta por dos adultos y dos menores, llegó a este pueblo de Cáceres con una reserva de alquiler vacacional para una semana, tras la cual se negó a marcharse.

El conflicto escaló en cuestión de días, no solo con los propietarios, sino también con los vecinos, que han denunciado ruidos y enfrentamientos. De hecho, casi dos centenares de bañenses llegaron a organizar una cacerolada frente al alojamiento para exigir que abandonaran el lugar.

Tras su marcha, la propiedad ha denunciado desperfectos y suciedad en el inmueble, así como la desaparición del televisor que, sospechan, se habría revendido como objeto de segunda mano.