Publicada

Durante los nueve meses que se ha prolongado la investigación que ha desembocado en la detención de Belén López Granados, pareja de Josep Juanpere en el momento de su fallecimiento, los investigadores han recopilado numerosas comunicaciones que permiten reconstruir el estado emocional de la ahora investigada por homicidio.

Según ha podido saber Crónica Global, las conversaciones incorporadas a la investigación reflejarían que López Granados quedó profundamente afectada por la muerte de Juanpere y que, durante los meses posteriores, ha continuado manifestando los sentimientos que mantiene hacia él.

"Una herida abierta"

En uno de los mensajes consultados por este medio, la investigada aseguraba literalmente que tenía "una herida abierta" desde que Juanpere falleció, el pasado 26 de diciembre en su casa de Baqueira.

Vista aérea de Baqueira Beret

Y no sería una manifestación aislada. Entre las comunicaciones analizadas, hay otros mensajes en los que la mujer expresa el impacto que le causó la pérdida repentina de su pareja.

Una versión que también mantuvo el pasado viernes ante el juez instructor de Vielha, pues durante su declaración, López Granados defendió su inocencia y verbalizó que seguía muy enamorada del arquitecto.

Unas prácticas que despertaron sospechas

El entorno de López Granados no da crédito a su detención y considera que las prácticas alternativas que pudo haber realizado después del fallecimiento de Juanpere han viciado desde el principio la interpretación de lo sucedido aquella madrugada.

Sostienen que se ha puesto el foco en su comportamiento junto al cadáver sin conceder la misma relevancia a la preocupación que, aseguran, mostró por la salud del arquitecto durante las horas anteriores a su muerte.

La fatídica Nochebuena

Todo comenzó durante la Nochebuena. Después de la cena, Juanpere empezó a encontrarse mal. Sufrió mareos y fuertes vómitos y, durante uno de esos episodios, perdió el conocimiento y se golpeó violentamente contra un radiador metálico de la vivienda.

Algunas de las fuentes consultadas por este medio aseguran incluso que el aparato quedó abollado como consecuencia del impacto.

La situación llevó a la pareja a acudir de urgencia al Hospital Val d'Aran, donde Juanpere permaneció durante varias horas en observación

Entrada del Hospital de la Vall d'Aran (Lleida)

López Granados explicó a los médicos que su pareja había comido trufa negra esa mañana y pensaba que se podía haber intoxicado.

Y ante el evidente malestar de su pareja, la mujer solicitó que se le practicara un TAC y también un lavado de estómago. Sin embargo, ninguna de las dos actuaciones llegó a realizarse al considerar los facultativos que no estaban indicadas en aquel momento.

Juanpere recibió finalmente el alta hospitalaria con dos puntos de sutura en la cabeza como consecuencia de la caída y el golpe contra el radiador.

Las lesiones cervicales, bajo la lupa

Aquel golpe ha adquirido ahora especial relevancia en la investigación. Tal y como avanzó La Vanguardia y ha podido confirmar este medio, la autopsia practicada al arquitecto detectó lesiones internas en la zona cervical cuyo origen constituye uno de los principales interrogantes de la causa.

Fuentes próximas a la investigación apuntan que estas lesiones podrían ser compatibles con una cervicalgia de origen traumático y consideran que deberá esclarecerse si guardan relación con el fuerte impacto contra el radiador sufrido horas antes de su muerte.

Otras hipótesis manejadas en la causa apuntan, sin embargo, a una posible "acción externa" sobre la zona cervical; pero serán las pruebas periciales y los informes médicos los que deberán determinar tanto el origen exacto de estas lesiones como su eventual relación con el fallecimiento.

Sin marcas externas

Las mismas fuentes recalcan que se trataría de lesiones en tejidos internos y que, a priori, el cuerpo no presentaba marcas externas en esa zona.

Sí que eran visibles, en cambio, las heridas provocadas por la caída y tratadas posteriormente en el hospital.

Juanpere sufría además dolencias cardiovasculares previas, otro elemento que deberá ponderarse a la hora de determinar con precisión qué provocó su muerte.

Tres habitaciones en un hotel

Tras recibir el alta médica, López Granados no quería regresar inmediatamente al apartamento de Baqueira en el que Juanpere había sufrido la indisposición y la caída.

Fue entonces cuando contactó con su cuñada, vinculada a la propiedad de AC Baqueira Ski Resort, para conseguir a última hora tres habitaciones en el establecimiento: una para la pareja, otra para un sobrino del arquitecto y una tercera para una amiga de este último, enfermera de profesión en Barcelona.

Imagen del exterior del Hotel AC Baqueira Ski Resort Marriott

La reserva se realizó inicialmente para dos noches. Sin embargo, el día de Navidad Juanpere quiso regresar a su vivienda y la pareja abandonó el hotel.

Antes de hacerlo, existe al menos una comunicación entre Belén y su cuñada en la que intervino de manera esporádica el propio Juanpere. Un elemento que permite situar al arquitecto con vida y en aparente buen estado de salud durante el día 25.

El día de Sant Esteve

Fue al día siguiente, 26 de diciembre, coincidiendo con Sant Esteve, cuando Josep Juanpere falleció en su domicilio de Baqueira.

El sobrino del arquitecto fue quien terminó descubriendo la escena. Después de intentar contactar sin éxito con Juanpere y con su pareja, se desplazó hasta la vivienda e intentó acceder con sus propias llaves, pero no consiguió abrir la puerta. Finalmente pudieron entrar mediante el sistema eléctrico de apertura.

En el interior encontraron el cuerpo sin vida de Juanpere junto a López Granados. La mujer se encontraba, según fuentes conocedoras de aquellos momentos, en un estado de gran alteración y aseguraba que estaba intentando devolverle a la vida.

Una devota del esoterismo

Tal y como ya avanzó Crónica Global, López Granados es devota de las terapias alternativas y mantiene creencias y prácticas de carácter místico.

Según la reconstrucción realizada hasta ahora, permaneció junto al cadáver realizando un ritual con la convicción de que podía ayudar a Juanpere a regresar a la vida.

Josep Juanpere, fundador de GCA Architects

Este comportamiento, completamente ajeno a los protocolos médicos convencionales y unido al hecho de que no hubiera alertado inmediatamente a los servicios de emergencia, despertó las sospechas de los investigadores.

"Sigo muy enamorada"

El pasado viernes, 25 de septiembre, tres días después de su detención, López Granados defendió su inocencia ante el juez instructor y reconoció que "seguía muy enamorada" del arquitecto.

Tras prestar declaración, el titular del juzgado acordó su libertad provisional bajo una fianza de 80.000 euros.

Tras depositarse la cantidad fijada, alrededor de las cinco de la tarde. López Granados abandonó las dependencias judiciales y subió a un vehículo para regresar a Madrid, su lugar de residencia.

Una relación de varios años

Juanpere y López Granados mantenían desde hacía aproximadamente dos años una relación sentimental, aunque cada uno conservaba su propia residencia.

La investigada pertenece a una familia vinculada al sector inmobiliario y hotelero y es familiar de Javier López Granados, presidente y consejero delegado de Single Home, sociedad propietaria del complejo Finca Cortesín Hotel Golf & Spa, situado en Casares (Málaga).

Una de las villas de Finca Cortesín Cedida

Josep Juanpere, por su parte, fue uno de los fundadores del prestigioso estudio GCA Architects, especializado en arquitectura corporativa y hotelera. El arquitecto mantenía además una estrecha amistad con Isak Andic, fundador de Mango.

La causa deberá determinar ahora qué ocurrió exactamente entre el regreso de Juanpere a su domicilio y su fallecimiento durante la madrugada del 26 de diciembre y, especialmente, cuál fue el origen de las lesiones internas detectadas durante la autopsia y si tuvieron alguna relación con su muerte.

Noticias relacionadas