Un vigilante de seguridad de 58 años murió este jueves después de sufrir un infarto durante la intervención con un interno en el centro de justicia juvenil L'Alzina, en Palau-solità i Plegamans (Barcelona).
El trabajador participaba en la contención del joven que, según fuentes internas, se mostraba "muy agresivo", cuando se encontró mal y se desplomó.
Tal y como ha podido confirmar Crónica Global, sus compañeros iniciaron las maniobras de reanimación mientras esperaban la llegada de los servicios de emergencia. Finalmente, murió en el Hospital Vall d'Hebron.
Falta de equipamiento
El episodio ha provocado una nueva oleada de quejas entre los trabajadores de seguridad del centro, que denuncian la falta de equipamiento médico de emergencia y las deficiencias que arrastra desde hace tiempo el servicio de vigilancia.
Centro de justicia juvenil L'Alzina.
Uno de los principales problemas señalados por la plantilla es la falta de acceso al desfibrilador.
Un interno "agresivo"
El episodio comenzó cuando un joven de uno de los grupos de convivencia tuvo que ser trasladado a la denominada Zona de Intervención Puntual (ZIP) después
Al llegar a la habitación, adoptó una actitud muy agresiva, por lo que el vigilante pidió ayuda a sus compañeros para poder reducirlo.
Los trabajadores consiguieron ponerle los grilletes y comenzaron a trasladarlo a una habitación con cámaras para seguir con el protocolo de contención.
Centro de justicia juvenil L'Alzina
Durante el recorrido por el pasillo de la ZIP, el vigilante que había participado en la intervención comenzó a encontrarse mal y se desplomó.
El joven es de origen marroquí y, según las fuentes consultadas, después de que terminara el episodio, exclamó "Jódete, Allah me ha hecho caso".
Sin desfibrilador
La plantilla ha relatado a este medio que el desfibrilador externo automático (DEA) no estaba disponible en la zona de intervención. Para utilizarlo fue necesario ir hasta el servicio médico, situado en otra parte del recinto, y conseguir además una segunda llave que se encontraba en recepción.
El coordinador tuvo que desplazarse hasta allí, abrir la sala médica y llevar el dispositivo hasta el lugar donde se encontraba el vigilante.
Los compañeros iniciaron las maniobras de reanimación en el propio centro mientras llegaba la ambulancia y fue trasladado al Hospital Vall d'Hebron, donde finalmente murió
Una reclamación pendiente
El sindicato Solidaridad, vinculado a Vox, ha reclamado una investigación independiente y transparente sobre las circunstancias del fallecimiento, así como una revisión de los protocolos de actuación, los medios defensivos y la distribución del material sanitario de emergencia.
También exige que se determine si el puesto de trabajo tenía correctamente evaluados los riesgos y si el vigilante disponía de los medios necesarios para desarrollar su función.
Por su lado, el departamento de Justicia, responsable del centro de justicia juvenil, ha confirmado los hechos sin dar más detalles sobre lo ocurrido y sin especificar si se abrirá una investigación en relación con lo sucedido.
