Roger Español acompañado de su abogada y el presidente de la ANC, Josep Vila, y el de Òmnium Cultural, Xavier Antich, este miércoles.
Un testigo asegura que la Policía avisó antes de cargar en la protesta que dejó tuerto a Español
Un observador internacional afirma que los agentes anunciaron por megafonía que iban a dispersar a los manifestantes para permitir el paso de los furgones policiales en la calle Sardenya el 1-O
Más información: Roger Español sostiene que la Policía le disparó como "represalia" por un incidente previo durante la protesta
Noticias relacionadas
En la primera jornada del único juicio derivado de la actuación policial durante el referéndum ilegal del uno de octubre de 2017, el caso por el disparo que hizo perder la visión de un ojo al votante Roger Español, la pregunta más reiterada ha sido: "¿Avisó la Policía Nacional antes de cargar contra los manifestantes de la calle Sardenya?"
Según el observador internacional David Fernández Fuertes, que ha declarado este miércoles en la Audiencia Provincial de Barcelona, sí.
El testigo ha asegurado que los agentes utilizaron la megafonía para advertir a los concentrados de que iban a dispersarlos para permitir el paso de los furgones policiales.
Roger Español, en 2022 Europa Press
Una afirmación que ha llegado después de que varios periodistas, vecinos y manifestantes presentes en aquellos minutos de alta tensión en los alrededores del Instituto Ramon Llull, incluido el propio Español, hayan asegurado no recordar ningún aviso previo.
Fernández Fuertes ha concretado que entendió que la Policía anunciaba una intervención para despejar la calzada, pero que no interpretó que aquello anticipara una carga "como la que terminó produciéndose" ni el posterior uso de pelotas de goma.
Su versión ha abierto uno de los primeros puntos de contraste entre los testigos de la jornada.
Nueve años después
Roger Español ha entrado este miércoles al Palau de Justícia con las ondeantes esteladas de la concentración convocada a las puertas de la Audiencia de Barcelona por representantes de Irídia, Òmnium Cultural y la Assemblea Nacional Catalana (ANC) a sus espaldas.
El manifestante que perdió la visión de un ojo por el impacto de una bala de goma el 1-O, Roger Español, frente a la Audiencia de Barcelona, antes de que comenzara el juicio contra cuatro policías nacionales.
"Tenemos todas las pruebas que nos dan la razón", ha asegurado antes de pasar por la puerta.
A las 11:00 horas ha comenzado su declaración ante el tribunal, con la que se ha abierto el juicio contra un escopetero, un inspector y dos subinspectores de la Policía Nacional acusados de las lesiones que sufrió durante las cargas del 1-O.
El manifestante ha reconocido que lanzó varias vallas a la calzada para impedir que avanzaran los furgones de las Unidades de Intervención Policial (UIP) y que trató de evitar que un agente recuperara una defensa extensible.
Representantes de Amnistía Internacional, Organización Mundial contra la Tortura (OMCT), INCLO, REDRESS, ICHRP–España y DqD asisten como observadoras independientes a las vistas de los días 16, 17 y 30 de septiembre y del 1 de octubre en la Audiencia de Barcelona en el proceso que juzgará las lesiones sufridas por Roger Español.
También ha admitido que una de las vallas acabó golpeando a un policía, aunque ha negado que su intención fuera atacar a los agentes.
Según su relato, unos cinco minutos después recibió el impacto de una pelota de goma mientras seguía el recorrido del convoy por la calle Sardenya.
Español ha sostenido que entonces se encontraba junto a periodistas identificados, en una posición que consideraba más segura, y que no existía una situación de riesgo que justificara los disparos —de los que no recordaba que se hubiera avisado previamente—.
Por eso ha interpretado el impacto como una "represalia" por los incidentes protagonizados minutos antes.
El aviso que divide
La cuestión del preaviso ha aparecido durante el interrogatorio de casi todos los testigos.
David Fernández Fuertes, que siguió el recorrido de las furgonetas como observador internacional, ha explicado que había personas sentadas en la calle, algunas con las manos en alto, y que la actitud era "pacífica".
Eso sí, según su relato, hubo más de un aviso para que los manifestantes se dispersaran y permitieran el paso de los vehículos policiales.
Agentes antidisturbios de la UIP durante el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017
También ha recordado la mediación de los bomberos, confirmada por Español.
Lo que no interpretó, ha precisado, es que aquellos avisos fueran el anuncio de una carga como la que se produjo después.
La mayoría de los demás testigos que han hablado sobre ese momento no han recordado una advertencia concreta.
Un vecino que grabó las primeras cargas desde su balcón ha dicho que no recuerda avisos por megafonía antes de la intervención.
Marta Cerdà, quien auxilió a Español tras el impacto, tampoco recuerda ningún aviso sobre las pelotas de goma y ha explicado que vio a agentes apuntando directamente hacia los manifestantes.
El activista y miembro de Stop Bales de Goma Roger Español y la directora de Irídia Anaïs Franquesa, a su llegada a la Audiencia de Barcelona, a 16 de septiembre de 2026
Otra participante en la sentada ha dicho que no recuerda que se les avisara del uso de la fuerza, aunque sí de que habría una intervención policial.
Ha descrito después una agresiva carga con porras y numerosos disparos de pelotas de goma.
Una protesta "pacífica"
Más allá del aviso, varios testigos han coincidido en que se trataba una protesta pacífica, con personas sentadas o con las manos en alto, y han negado que hubiera un avance masivo hacia los agentes.
Uno de ellos ha situado a Español en la segunda o tercera fila de la sentada y ha explicado que los disparos continuaron después de que cayera herido.
Uno de los testigos, que también recibió el impacto de una pelota de goma, ha asegurado que no había ningún lanzamiento de objetos cuando comenzaron los disparos.
Según los periodistas presentes aquel día, la intervención comenzó con la técnica de 'arrancacebollas', continuó con los golpes de porra y terminó con las salvas y las pelotas de goma, que fueron apuntadas, tal y como declaran, "directamente hacia los manifestantes".
Primeras palabras de la Policía
Los mandos policiales han defendido durante la jornada que la intervención se ajustó a los protocolos.
José Miguel Ruiz Iguzquiza, entonces jefe de la UIP en Cataluña, ha asegurado que, tras revisar las imágenes de la actuación, la Policía concluyó que la intervención había sido "correcta" y que no se abrió ningún expediente disciplinario porque no apreciaron una actuación contraria a los protocolos.
En Sardenya se utilizaron 17 pelotas de goma y 48 cartuchos de salvas, según ha detallado el mando, que ha precisado que fue el único punto de la capital catalana en que se dispararon bolas de caucho.
Cuestionado sobre la responsabilidad de la decisión, Ruiz Iguzquiza ha aclarado que las unidades comunicaban al Cecor las intervenciones y que la decisión de utilizar material antidisturbios correspondía al jefe de la unidad orgánica, no a él.
Una imagen de un agente de la UIP de la Policía Nacional
Por otra parte, el exjefe de la Brigada Provincial de Información, Juan Manuel Quintela, ha señalado que su unidad elaboraba previsiones de riesgo sobre las movilizaciones, pero que tampo le correspondía decidir cómo debía emplearse la fuerza, una competencia que correspondía a la UIP.
A preguntas de la defensa de Español, Ruiz Iguzquiza ha reconocido que el caso de Roger Español, el de Ester Quintana y la muerte de Íñigo Cabacas no tuvieron incidencia en los criterios de uso de estos proyectiles por parte de la Policía Nacional.
Una solicitud de 13 años
La pelota de goma que impactó en Español le provocó la pérdida permanente de visión del ojo derecho, además de fracturas y otras lesiones. Permaneció nueve días ingresado.
Las acusaciones solicitan hasta 13 años de prisión e inhabilitación para los cuatro agentes acusados por las lesiones sufridas por Español.
La Fiscalía y las defensas piden la absolución y sostienen que los policías actuaron en el ejercicio de sus funciones.
Sede de la Audiencia Provincial de Barcelona EUROPA PRESS
Tres días más
El interrogatorio de los testigos continuará este jueves y se retomará después de una pausa de casi dos semanas, el 30 de septiembre y el 1 de octubre.
La jornada del jueves estará centrada en buena medida en los agentes de la Policía Nacional que participaron en el dispositivo del 1-O. Está previsto que declaren alrededor de medio centenar de policías.
Después del paréntesis, el juicio se reanudará el 30 de septiembre con más testigos.
La última jornada, el 1 de octubre, coincidirá con el noveno aniversario del referéndum y está previsto que entonces declaren los cuatro acusados y que las partes expongan sus conclusiones.