Tres de la madrugada del último domingo de agosto. Un hombre de mediana edad alcanza el piso más alto de un bloque de viviendas del Turó Park, en el barrio de Sarrià-Sant Gervasi. Comienza a golpear una de las puertas con violencia mientras balbucea expresiones soeces.
En la mano tiene una placa que avisa de que la zona está videovigilada. Hace gestos y se quita la ropa mientras observa la mirilla electrónica. Los propietarios del inmueble, asustados, graban la situación. Crónica Global ha tenido acceso en exclusiva a las mencionadas imágenes.
Hora y media
Fuentes vecinales relatan a este medio que desconocen "cómo entró en la finca", aunque sospechan que empleó la placa que portaba en su mano para abrir el portal. Tampoco saben si pasó por otras plantas o fue con un objetivo fijo, pues un problema con las cámaras les impide revisar las filmaciones.
Una imagen capturada de la mirilla electrónica en la que se ve al hombre que incomodó a los vecinos del Turó Park
No obstante, tienen claro que el ático fue la planta donde generó más perjuicio: "Llegó sobre las tres de la mañana y estuvo algo más de hora y media. Hablaba en español y decía palabrotas e insultos. No parecían mensajes concretos".
Mirilla electrónica
Los residentes del domicilio afectado dormían cuando se produjeron los hechos. Perturbados por los ruidos que llegaban desde el rellano, se levantaron a ver qué ocurría en el exterior de la vivienda.
El hombre que molestó a los vecinos del Turó Park
La mirilla electrónica les permitió observar y escuchar a la perfección al hombre que estaba fuera. En las grabaciones se escucha cómo dice improperios, mientras se despoja de la ropa y se acerca al dispositivo.
Decidieron llamar a los Mossos d'Esquadra para que intervinieran en la situación. Asimismo, alertados por los ruidos, otros vecinos insistieron en la llamada a las autoridades. Sin embargo, cuando llegaron a la finca, el causante de los disturbios ya había abandonado el lugar de los hechos.
Temor por su hija
Voces del edificio relatan que el principal miedo de las víctimas era su hija. La joven se encontraba disfrutando de la noche barcelonesa, pero temían que se encontrara al hombre a su vuelta al domicilio familiar.
Tras cerca de hora y media en el rellano, el individuo abandonó la finca por su propio pie, a eso de las cuatro y media de la madrugada.
Problema con las cámaras
Los residentes del bloque han realizado las gestiones necesarias para informar a las autoridades acerca de estos hechos. Según ha podido saber este medio, lo ocurrido ha sido denunciado ante los Mossos.
Por otra parte, se sienten contrariados con la empresa de videovigilancia. Fuentes conocedoras del caso explican que la compañía llegó al lugar cuando las cámaras ya habían sobregrabado un nuevo archivo, por lo que no pueden reconstruir la hoja de ruta que siguió el autor de los hechos.
Asimismo, lo que más preocuparía a esta comunidad es el acceso a la finca. Continúan teorizando acerca de cómo se pudo haber dado la entrada del intruso en el bloque.
Coordinación entre conserjes
Por otra parte, los conserjes de la Asociación de Vecinos y Comerciantes del Turó Park han puesto especial atención sobre el caso. Mediante un grupo de WhatsApp, los porteros de los edificios de la zona se mantienen avisados acerca de los posibles incidentes que ocurren.
Asimismo, se coordinan directamente con las autoridades para darles el aviso en caso de que sea necesario. "Los porteros evitan muchos incidentes", relata una residente.