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La desinformación se ha colado entre las recomendaciones de seguridad y las explicaciones científicas del eclipse total de Sol que ocurrirá en Cataluña este miércoles, 12 de agosto.

Lejos de cualquier evidencia, hay quien ha puesto en duda la protección real de las gafas homologadas, ha sembrado el miedo sobre supuestas afectaciones en la salud de las personas y ha aprovechado las circunstancias para sacar el polvo a las teorías de la conspiración.

"Es paradójico que, cuando la ciencia está más avanzada, también los bulos tienen un eco más amplio a través de las redes sociales", lamenta Javier Martín-Vide, climatólogo y director del Observatori Fabra de Barcelona: "No es raro que haya ocurrido, la desinformación ya forma parte de nuestra sociedad".

Tampoco le ha sorprendido a Miquel Sureda, físico e ingeniero aeronáutico en la Universitat Politècnica de Catalunya y el Parc Astronòmic de Prades. "La mayoría de los perfiles que han creído y difundido estos mensajes son habituales de las teorías de la conspiración que intentan contradecir la evidencia científica porque la ven como una especie de herramienta del sistema para generar algún tipo de mal", analiza, negando que ese sea el fin del conocimiento empírico.

Del mismo modo, defiende la insistencia con la que la comunidad científica, los medios de comunicación y las instituciones públicas han explicado las medidas para observar el eclipse de manera segura, difundiendo diferentes materiales para alimentar la curiosidad astronómica de la población general.

Protección ocular

Tras el alarmismo surgido en las últimas horas, después de que FACUA haya retirado del mercado seis modelos de gafas de protección ocular para la observación directa del Sol, han crecido las voces que señalan a un supuesto defecto intencionado para causar ceguera y daños en la población.

Varias personas observan un eclipse de Sol con protección ocular Europa Press

El director del Observatori Fabra descarta que estas afirmaciones puedan ser ciertas e insiste en la importancia de utilizar protección adecuada, certificada con el filtro ISO 12312-2. Además, como seguro adicional, debe revisarse que el producto no haya sido manipulado y que el filtro carezca de rayaduras o desperfectos.

El profesor de la UPC añade que el estándar de calidad que se ha impuesto para la distribución de estos productos es "muy elevado" para asegurar la protección de toda la ciudadanía y que cabe seguir las recomendaciones oficiales.

Afectación en el embarazo

Sobre los bulos difundidos acerca de las posibles afectaciones del eclipse sobre el embarazo, de lo que se ha llegado a afirmar que podría adelantar partos o causar daños en el feto, Martín-Vide asegura que "no responden a ningún argumento científico" y que no se han descrito alteraciones en la gestación.

"Estamos siempre rodeados por el sol y la luna; si su alineación incidiera de alguna manera en el embarazo, lo veríamos en cada luna nueva", sostiene Sureda, que recuerda que en esta fase el satélite también se posiciona delante de la estrella.

Enfermedad del eclipse

Algunos escépticos sobre las supuestas reacciones que el eclipse solar podría causar en el cuerpo humano han difundido el concepto de "enfermedad del eclipse" una dolencia que, dicen, causaría mareos, náuseas o fatiga.

Sin embargo, Martín-Vide señala que, a nivel médico, no existe tal denominación y que no se han visto antes este tipo de síntomas en observadores del fenómeno astronómico en cuestión. Insiste en que el único riesgo para la salud son los daños que pueda causar en la visión por no utilizar las gafas adecuadas.

Franja de totalidad del eclipse solar de este miércoles, 12 de agosto Europa Press

Por su parte, el físico comenta que algunas personas sí podrían experimentar algo de estrés o ansiedad, que no estaría vinculado al eclipse propiamente --un fenómeno astronómico sobre el que asegura que no causa cambios fisiológicos en las personas--, sino a las circunstancias de cada uno: "Si alguien lleva mucho tiempo planeando ese día, está emocionado o tiene algún miedo, puede surgir esta reacción".

Equipos electrónicos

Al contrario de la conjetura de que el eclipse podría dañar los aparatos eléctricos, el director del Observatori Fabra confirma que la posición de los astros no tiene ninguna afectación en este sentido y manda un mensaje tranquilizador: "Si así fuera, se habría avisado a la población y se habrían tomado medidas como se ha hecho con las gafas de protección de la vista".

El físico puntualiza que, de hecho, durante los segundos en que la Luna se posicione delante del Sol, esta bloqueará parte de la radiación de la estrella, de modo que, en todo caso, los aparatos --se refiere especialmente a los satélites-- estarían más protegidos.

Experimento social

Algunos usuarios de las redes sociales han tratado de desarrollar teorías conspirativas sobre una supuesta "insistencia" de los gobiernos que habría empujado a más personas a ver el eclipse y se han llegado a preguntar si es que las élites políticas tienen algún tipo de interés o si han programado un experimento social oculto.

El director del Observatori Fabra confía en que no hay ninguna veracidad en ese discurso y señala que algunos gobiernos autonómicos, como es el caso de la Generalitat, han hecho hincapié en el evento como fomento de la ciencia y las vocaciones científicas. Así, lejos de esta narrativa que pretende generar desconfianza en las instituciones, argumenta que estas han volcado sus esfuerzos en que todos los ciudadanos puedan disfrutar de un fenómeno excepcional de manera segura.

Como cualquier evento que genera interés y expectación, señala también, el eclipse ha causado intereses económicos, especialmente en el sector turístico, aunque lo mantiene al margen de cualquier complot.

Un eclipse solar Europa Press

Desde el Parc Astronòmic de Prades, que ha organizado varias jornadas especiales en torno al eclipse, Sureda le da la vuelta a la conspiración y celebra que "es interesante ver a cuánta gente ha movilizado este eclipse, demuestra que todavía nos interesan las cosas reales y que no queremos verlo todo a través de una pantalla".

Presagio catastrófico

"Antiguamente se creía que era un signo divino", comenta Martín-Vide sobre los augurios de catástrofes naturales que seguirían al eclipse y lamenta que, "si el terremoto de Colombia hubiera ocurrido el jueves, habría quien lo hubiera relacionado".

"Cualquier causalidad que se pueda encontrar es pura coincidencia", añade Sureda. Puntualiza que los desastres ambientales, de mayor o menor gravedad son lo suficientemente habituales como para que puedan ocurrir por casualidad antes, durante o después de un eclipse.

Relación zodiacal

"En general, la cuestión del horóscopo no tiene fundamento científico, ya que es un tema astrológico y no astronómico", responde el director del Observatori Fabra a aquellos que plantean que la experiencia de las personas bajo el eclipse variará en función de su signo zodiacal.

En este sentido, pone en valor el proyecto Solaris de ciencia ciudadana impulsado por el Departament d'Investigació i Universitats de la Generalitat, con el que se registrarán las reacciones fisiológicas de un millar de catalanes que verán el eclipse desde la franja de totalidad para estudiar la respuesta del cuerpo humano ante este acontecimiento con diversas variables --entre las que no se encuentra el signo astrológico--.

Sureda incide en que cada persona vivirá el eclipse de manera distinta, en función de su personalidad, sus conocimientos o la ilusión que hubiera depositado en el evento, pero descarta que tenga nada que ver con sus signos zodiacales. "Los más sensibles podrían emocionarse", respalda Martín-Vide.

Observatori Fabra Europa Press

Peligro espiritual

En un plano prácticamente esotérico, se ha extendido la recomendación de evitar la exposición al eclipse para evitar que su oscuridad penetre en la espiritualidad de las personas, una creencia totalmente descartada por el discurso científico: "Cada día asistimos a la llegada de la noche, que dura horas, y no ocurre nada", asiente Martín-Vide.

El profesor de la UPC lamenta que, desde un punto de vista científico, esta creencia es simplemente un "disparate" y concluye que "es un fenómeno especial visualmente, pero no es nada distinto a lo que experimentamos cada día".

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