Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, Isak Andic
La huella que nunca fue: un elemento muy cuestionado en el caso de Jonathan Andic
Nadie sabe a ciencia cierta quién y cuándo dejó esa marca en el suelo; por allí pasaron senderistas y servicios médicos tras la fatal caída del fundador de Mango
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La investigación de los Mossos por la caída de Isak Andic en Montserrat en diciembre de 2024 se basa en supuestos indicios, ninguna prueba, que la juez de Instrucción del caso ha hecho suyos para acusar de homicidio a Jonathan Andic, primogénito del fundador de Mango.
Una de las bases de su relato ha sido la marca hallada en el suelo en el lugar de la trágica caída en la montaña, algo que la juez y los investigadores han tomado como un indicio para afianzar la tesis de la caída no accidental.
No obstante, según recoge la causa, los investigadores admiten de forma clara que “no se puede determinar si este resbalón ya estaba realizado con anterioridad a la caída”, aunque en el auto de la juez esta conclusión se omite.
Un montaje que ilustra las supuestas pruebas detectadas por Mossos d'Esquadra durante la inspección ocular del día del siniestro que acabó con la muerte de Isak Andic
Pasaron varias personas tras la caída
En su recurso, la defensa hizo hincapié en que la marca no tiene autoría, no se sabe cuándo pudo realizarse y, además, la zona nunca fue aislada. Cuando se produjo la fatal caída pasaron por allí más senderistas –es una de las rutas más concurridas–, los servicios médicos y los primeros excursionistas que atendieron a Jonathan Andic poco después del accidente.
“A esa huella que nunca fue se le quiere dar rango de indicio para apuntalar una investigación que, en cualquier otro caso o persona, ni se hubiera iniciado”, aseguran fuentes conocedoras de la investigación.
Pretendida “simulación”
Aunque se desconoce el origen de la marca y cuándo se realizó, la juez recoge en su escrito que la Unidad de Montaña de los Mossos hizo simulaciones de pisada para confirmar que la marca tuvo que hacerse de forma voluntaria. Para “simularla” se debía refregar el pie hasta en cuatro ocasiones, expone en su auto.
“Tratan de construir una tesis que no tiene sentido”, afirman fuentes del caso consultadas, que lamentan que se ha jugado con esta idea de la simulación deliberada de la marca para apuntalar una teoría de culpabilidad del hijo cogida con pinzas.
Una imagen tomada el 14 de diciembre de 2024 durante la inspección ocular de los Mossos d'Esquadra del lugar desde donde Isak Andic fue presuntamente empujado.
“No concluyente”
Esta misma Unidad de Montaña, en sus informes, apunta otras conclusiones que tienen especial relevancia para el caso. Los agentes afirman que “no se pueden determinar las causas que generan la caída ni la participación de otras personas en el desarrollo de los hechos causantes de la muerte de Isak Andic”.
El mismo informe de esa unidad también reconoce que ninguna de las simulaciones realizadas para reconstruir la caída –que no constan cuándo se llevaron a cabo– es concluyente, y que los agentes no pudieron llegar a determinar la naturaleza de cómo se produjo la caída, ya que el resultado no fue concluyente.
“Se encarga un informe cuyo resultado es no concluyente, pero eso no parece influir en las tesis inculpatorias. Lo que no encaja se desecha”, reflexionan las mismas fuentes.