Montaje con un agente de los Mossos d'Esquadra delante de la Ciudad de la Justicia con un pantallazo de uno de los recursos enviados por la víctima para hacer cumplir la sentencia de octubre de 2025

Montaje con un agente de los Mossos d'Esquadra delante de la Ciudad de la Justicia con un pantallazo de uno de los recursos enviados por la víctima para hacer cumplir la sentencia de octubre de 2025 Crónica Global

Vida

La lentitud judicial mantiene sin efecto la condena a un maltratador y deja desprotegida a la víctima

La mujer ha pedido hasta en seis ocasiones que se notifique la sentencia condenatoria, dictada en octubre de 2025, en el marco de un procedimiento de violencia de género

Contenido relacionado: El turno de oficio del ICAB dispara sus asistencias en violencia machista y de género: un 9% más en 2025

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Tener una sentencia condenatoria no siempre significa estar protegida. Que se lo digan a una vecina de Barcelona, víctima de violencia de género, que lleva desde octubre de 2025 esperando a que el Juzgado de lo Penal número 18 le notifique oficialmente a su expareja la condena impuesta por un delito continuado de amenazas leves en el ámbito de la violencia machista.

Hasta que esa comunicación no se produzca, la resolución judicial no puede desplegar todos sus efectos y la orden de alejamiento impuesta por la magistrada continúa sin figurar como vigente en los sistemas policiales.

Hasta seis reclamaciones

La situación ha llevado a la representación legal de la víctima a presentar hasta seis escritos reclamando al juzgado que se comunique, con carácter urgente, con el condenado.

El último de esos escritos, registrado este martes, 14 de julio, solicitaba incluso que se dicte una orden de búsqueda y captura para localizar al hombre y entregarle personalmente la sentencia, dada la imposibilidad de encontrarlo por las vías ordinarias.

Imagen de archivo del exterior de la Ciudad de la Justicia

Imagen de archivo del exterior de la Ciudad de la Justicia Europa Press

Nueve meses de espera

La sentencia fue dictada el pasado 15 de octubre de 2025 por uno de los juzgados de refuerzo puestos en marcha en Barcelona para aliviar la elevada carga de trabajo de la jurisdicción penal.

Sin embargo, pese a ese objetivo de agilización, el procedimiento acumula importantes demoras en su fase de ejecución.

"Cúbrete las espaldas"

En aquella resolución, la magistrada condenó al acusado a nueve meses de prisión como autor de un delito continuado de amenazas leves en el ámbito de la violencia de género.

Además, le impuso la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la víctima, de su domicilio o lugar de trabajo, así como la prohibición de comunicarse con ella durante un año y nueve meses.

También fue condenado a la privación del derecho a la tenencia y porte de armas durante dos años.

Agentes de los 'Guilles' de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo

Agentes de los 'Guilles' de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo Luis Miguel Añón

Los hechos considerados probados sitúan las amenazas entre abril y mayo de 2025, cuando, tras la ruptura de la pareja, el hombre acudió en varias ocasiones tanto al domicilio como al lugar de trabajo de la mujer profiriéndole frases como "cúbrete las espaldas", "voy a ir a por ti", "voy a acabar contigo" o "os voy a matar", expresiones que, según recoge la sentencia, provocaron en la víctima un estado de temor y desasosiego.

La orden no aparece activada

El problema es que la sentencia sigue sin haber sido notificada personalmente al condenado. Y esa circunstancia tiene consecuencias prácticas y gravemente perjudiciales para la víctima.

Sin ir más lejos, el pasado lunes 13 de julio, según ha podido saber este medio, el hombre fue visto junto a otras tres personas merodeando por las inmediaciones del domicilio de la mujer.

Se dio aviso a los Mossos d'Esquadra, pero los agentes comprobaron que la orden de alejamiento todavía no constaba como activa, por lo que no pudieron actuar por un eventual quebrantamiento de condena.

En el escrito remitido al juzgado, se recuerda, además, que se trata ya de la sexta petición para que se practique la notificación de la sentencia y se advierte del riesgo que supone mantener a la víctima sin unas medidas de protección plenamente ejecutivas.

Dificultades para localizarlo

Fuentes del entorno de la víctima reconocen que la ejecución de la sentencia se ha visto dificultada porque el condenado cambia con frecuencia de domicilio, circunstancia que complica con creces su localización y retrasa la práctica de la notificación personal.

No obstante, lamentan que casi nueve meses después de dictarse la resolución la mujer continúe sin poder beneficiarse plenamente de las medidas de protección acordadas por la Justicia.

Asimismo, denuncian el colapso que todavía arrastran algunos órganos judiciales de Barcelona, incluidos varios de los juzgados de refuerzo creados precisamente para descongestionar la jurisdicción penal.

Dos agentes de los Mossos d'Esquadra

Dos agentes de los Mossos d'Esquadra

Mientras tanto, la víctima continúa esperando que la sentencia llegue finalmente a manos de su expareja.

Solo entonces comenzarán a correr los plazos para el cumplimiento efectivo de la condena y, sobre todo, quedará plenamente activada la orden de alejamiento que el juzgado acordó para protegerla.