Con la llegada del verano y el inicio de las vacaciones, también arranca la temporada de mayor actividad para los ladrones especializados en robos con fuerza en viviendas.
Bandas organizadas —y también delincuentes oportunistas que aprovechan estos meses para sumarse al fenómeno— intensifican su actividad en busca de domicilios vacíos o con medidas de seguridad insuficientes.
Los despistes de los propietarios, las ausencias prolongadas y las ventanas abiertas se convierten en oportunidades que estos grupos no suelen dejar escapar.
Tres detenidos 'in fraganti'
Uno de los últimos ejemplos se produjo la madrugada del pasado sábado 11 de julio en el distrito barcelonés de Sant Martí.
Agentes de paisano de los Mossos d'Esquadra sorprendieron y detuvieron a tres hombres, de 30, 31 y 32 años, cuando presuntamente intentaban acceder a una vivienda de la calle Vizcaya para cometer un robo con fuerza.
Imagen de archivo de la detención de un multirrencidente en Barcelona
Los conocidos como fura detectaron a dos de los sospechosos mientras merodeaban por la zona, observando edificios y comprobando puertas de acceso a patios interiores.
Tras iniciar un seguimiento discreto, comprobaron cómo ambos se reunieron con un tercer hombre y los tres continuaban recorriendo varias calles, vigilando el entorno y esperando a que disminuyera el tránsito de personas.
Treparon por la fachada
Finalmente, dos de ellos permanecieron en la calle realizando labores de vigilancia mientras el tercero escalaba por la tubería del gas de un edificio hasta alcanzar el balcón de un primer piso.
Permaneció allí unos quince minutos antes de descolgarse y reunirse de nuevo con sus compañeros. Fue entonces cuando los agentes intervinieron y arrestaron a los tres sospechosos.
Agentes de la ARRO de los Mossos d'Esquadra identificando a un joven
Hicieron saltar la alarma
Las comprobaciones posteriores permitieron constatar que la alarma del inmueble se había activado durante el intento de intrusión y que, en el balcón, un cenicero aparecía roto en el suelo, indicios compatibles con la presencia de una persona en la vivienda.
Los tres detenidos, nacidos en 1994, 1995 y 1996, acumulaban 4, 15 y 2 antecedentes policiales, respectivamente.
Extremar precauciones
Este tipo de actuaciones pone de relieve la importancia de extremar las precauciones antes de abandonar el domicilio durante las vacaciones.
En una entrevista con Crónica Global, Jessica, agente de la Unidad Regional de Seguridad Ciudadana de los Mossos d'Esquadra, recuerda que muchas de las medidas más eficaces también son las más sencillas.
Entre ellas, recomienda cerrar siempre las puertas y las ventanas, activar la alarma cuando la vivienda quede vacía y evitar dejar dinero en efectivo en casa.
Los objetos de mayor valor, añade, deberían guardarse en una caja fuerte o, si es posible, fuera del domicilio.
La policía también aconseja elaborar un inventario de las joyas y otros bienes valiosos, acompañado de fotografías o documentación acreditativa, para facilitar una eventual denuncia y su posterior identificación.
Asimismo, insiste en no esconder llaves en macetas, felpudos o cualquier otro lugar del exterior, ya que son algunos de los primeros puntos que revisan los delincuentes.
"Todos podemos ser víctimas"
Otro aspecto clave es la discreción. Publicar en redes sociales que se está de vacaciones o compartir imágenes en tiempo real puede ofrecer información muy valiosa a quienes buscan viviendas vacías.
Siempre que sea posible, los Mossos recomiendan pedir a un familiar o persona de confianza que pase de forma periódica por el domicilio, recoja el correo y compruebe que todo permanece en orden.
Jessica, mossa de la Unidad Regional de Seguridad Ciudadana de los Mossos d'Esquadra
La agente recuerda, además, que no existe un perfil concreto de víctima. Cualquier vivienda puede convertirse en objetivo de este tipo de delincuentes.
Pensar que los robos en el interior del domicilio solo se producen en barrios acomodados o en casas con grandes fortunas es, advierte, una falsa creencia.
Las bandas buscan oportunidades, no códigos postales, y cualquier despiste puede convertirse en la ocasión perfecta para actuar.
