Nuevo golpe contra el tráfico ilegal de residuos en Cataluña. La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas acusadas de integrar una organización criminal que introducía de forma irregular residuos urbanos e industriales procedentes de Francia para enterrarlos en distintos puntos de Cataluña, principalmente en la provincia de Barcelona.
La investigación ha permitido acreditar la entrada de al menos 46.000 toneladas de residuos, que eran trasladados con documentación presuntamente falsa para eludir los controles internacionales y reducir costes de gestión e impuestos.
Los cuatro arrestados están investigados por delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, falsedad documental, fraude a la Hacienda Pública, estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Enterrados en suelos agrícolas
Según la investigación, la organización utilizaba documentación que hacía pasar los residuos por "tierras" o "productos" cuando en realidad se trataba de basura urbana e industrial procedente de Francia.
Una vez en España, los materiales eran vertidos sin las medidas de seguridad exigidas.
Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, en archivo
Parte de ellos se enterraba de forma clandestina en terrenos agrícolas, principalmente en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), mientras que el resto acababa mezclado con tierra en cuatro vertederos de residuos inertes y otros tres destinados a residuos no peligrosos.
Las analíticas practicadas durante la investigación detectaron la presencia de hidrocarburos y metales pesados, sustancias consideradas peligrosas por su potencial impacto sobre el medio ambiente y la salud.
Riesgo para cultivos y acuíferos
La Guardia Civil solicitará ahora un informe técnico al Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) para determinar el riesgo que estos vertidos pueden haber supuesto para la población, los cultivos y las aguas subterráneas.
Asimismo, la Agència de Residus de Catalunya y el Ayuntamiento de Sant Esteve Sesrovires ya han sido informados de la investigación y estudian posibles actuaciones de control, precinto o descontaminación de las zonas afectadas.
Una investigación iniciada en 2022
Las pesquisas comenzaron en 2022, cuando los agentes detectaron una planta de gestión de residuos que realizaba vertidos en terrenos agrícolas con materiales procedentes de grandes obras en Barcelona.
Posteriormente, los investigadores descubrieron que también estaban entrando residuos desde gestores autorizados en Francia. Según la Guardia Civil, la organización utilizaba documentación falsa para esquivar tanto los controles sobre el traslado internacional de residuos como el pago de los impuestos y cánones ambientales aplicables.
Un coche de la Guardia Civil / EFE
Registros en Barcelona y Girona
La fase de explotación de la operación, denominada Franger, se desarrolló los días 23 y 24 de junio con un dispositivo conjunto entre la Guardia Civil, la Gendarmería francesa y Europol.
En Cataluña se practicaron registros en empresas y domicilios de Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei, Sant Esteve Sesrovires y también en un inmueble de la provincia de Girona, donde los agentes intervinieron abundante documentación, equipos informáticos, teléfonos móviles y archivos contables.
Los detenidos son dos hombres, de 39 y 70 años, y dos mujeres, de 62 y 66 años, de nacionalidades española, francesa e italiana.
Investigación abierta
Los investigadores consideran que uno de los arrestados ejercía como presunto líder de la organización, encargándose de coordinar la gestión económica, la documentación y los traslados de residuos.
La causa la instruye la Sección de Instrucción número 6 de los Tribunales de Instancia de Martorell y la investigación continúa abierta. La Guardia Civil no descarta nuevas detenciones una vez analizada toda la documentación y el material informático intervenido.