Bomberos actúan ante el incendio originado este miércoles en Gavà (Barcelona)

Bomberos actúan ante el incendio originado este miércoles en Gavà (Barcelona) Quique García EFE

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Así vive un bombero voluntario la ola de incendios en Cataluña: "La mayor frustración es saber que hace falta gente y no poder acudir"

La sucesión de grandes incendios y la simultaneidad de varios fuegos han puesto a prueba el dispositivo de extinción en Cataluña

Miquel Mesegué, bombero voluntario, explica cómo se vive la emergencia desde dentro

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Cataluña encara uno de los comienzos de campaña forestal más exigentes de los últimos años.

La sucesión de grandes incendios y la simultaneidad de decenas de focos han tensionado durante toda la semana el dispositivo de Bombers de la Generalitat y han reabierto el debate sobre si el actual modelo de emergencias está preparado para un escenario marcado por el cambio climático

Entre quienes participan en ese dispositivo están los bomberos voluntarios, miembros del cuerpo de Bombers de la Generalitat que acceden mediante un proceso selectivo, reciben la misma formación operativa y realizan exactamente las mismas intervenciones que los bomberos funcionarios.

La diferencia es que compatibilizan ese servicio con su profesión habitual, por lo que no siempre pueden incorporarse a una emergencia cuando son activados.

Miquel Mesegué, bombero voluntario desde 2011, relata cómo está viviendo una campaña marcada por incendios cada vez más extremos, la frustración de no poder acudir siempre que se le necesita y por qué considera que el sistema de emergencias debe adaptarse al nuevo escenario climático.

- Mientras Cataluña encadena incendios, usted también tiene que cumplir con su jornada laboral. ¿Qué significa ser bombero voluntario?

- Formamos parte del cuerpo de Bombers de la Generalitat y hacemos exactamente el mismo trabajo que un bombero funcionario: apagamos incendios, hacemos rescates y atendemos cualquier tipo de emergencia. También asumimos los mismos riesgos. La diferencia es que nosotros tenemos otro trabajo y tenemos que compatibilizar ambas cosas.

- ¿Qué ocurre cuando coinciden varios grandes incendios como está pasando estos días?

- Se suele hablar de unos 1.200 o 1.300 bomberos voluntarios, pero esa cifra no refleja cuántos podemos estar operativos en cada momento. Nosotros tenemos que compatibilizar el servicio con nuestro trabajo y nuestra vida personal. Si estoy trabajando, no puedo salir a un incendio aunque quiera. Solo estamos disponibles cuando nuestras obligaciones nos lo permiten.

Incendio en el Empordà

Incendio en el Empordà

- Usted estuvo movilizado en el incendio de Sentmenat. ¿Qué se encontraron al llegar?

- Fuimos una de las primeras dotaciones en llegar y el incendio ya tenía mucho potencial. Era un fuego que avanzaba con fuerza y enseguida vimos que podía complicarse. Después seguí su evolución por radio, pero desde el primer momento se intuía que iba a ser un incendio importante.

- ¿Cómo está siendo trabajar con tantos incendios activos al mismo tiempo?

- Desde nuestra experiencia, la coordinación entre los diferentes cuerpos funciona bien. Al final todos tenemos el mismo objetivo: proteger a las personas y resolver la emergencia.

- ¿Había vivido una situación como esta?

- No. Estuve en incendios muy importantes, como el de La Jonquera, pero una simultaneidad de grandes fuegos como la que estamos viendo ahora es algo que ha empezado a repetirse en los últimos dos o tres años. Cada vez ocurre más y eso preocupa.

"Hay momentos en los que sabes que hace falta gente y no puedes ir porque estás trabajando. Eso genera mucha frustración"

- ¿Cómo se vive una situación así desde dentro?

- Con mucha impotencia. Hay momentos en los que sabes que hace falta gente, que hay varios incendios al mismo tiempo, y no puedes ir porque estás trabajando. Eso genera mucha frustración. Quieres ayudar, pero tienes que cumplir con tu empleo. A eso se suma la preocupación de que, si te lesionas durante una intervención, tampoco tienes la protección que debería tener alguien que hace este trabajo.

Los bomberos apagan el incendio en el Empordà

Los bomberos apagan el incendio en el Empordà Bombers de la Generalitat de Catalunya

- A pesar de esa frustración, muchos siguen respondiendo cuando pueden. ¿De dónde sale ese compromiso?

- Históricamente, muchos compañeros piden días de vacaciones o asuntos propios para acudir a las emergencias. Incluso enlazan su jornada laboral con un servicio sin apenas descanso. Todos intentamos aportar lo máximo posible, pero llega un momento en que es imposible compatibilizarlo con el trabajo o con la familia.

- Con estas condiciones, ¿por qué seguir siendo bombero voluntario?

- Porque es vocacional. Nadie está aquí por el dinero. Lo hacemos porque queremos proteger el territorio y prestar un servicio a la ciudadanía. Esa es la razón por la que seguimos.

"Nadie está aquí por el dinero. Lo hacemos porque queremos proteger el territorio y prestar un servicio a la ciudadanía"

- ¿Qué les está diciendo esta campaña de incendios sobre el futuro?

- Que el modelo tiene que evolucionar. Tenemos incendios más intensos, más simultáneos y un contexto de cambio climático que obliga a replantear cómo respondemos. Nosotros hacemos el mismo trabajo que un bombero funcionario, pero no tenemos las mismas coberturas si sufrimos un accidente o una enfermedad profesional. La sociedad cada vez nos exige más, pero nuestros derechos siguen siendo los mismos que hace décadas.

Tres bomberos en la manifestación de la asociación Bombers Precaris en Lluita en Barcelona el pasado noviembre

Tres bomberos en la manifestación de la asociación Bombers Precaris en Lluita en Barcelona el pasado noviembre GALA ESPÍN Barcelona

- ¿Qué tendría que cambiar?

- Lo primero es que se reconozca que hacemos el mismo trabajo y asumimos los mismos riesgos. Después habrá que decidir cuál es la fórmula jurídica, pero necesitamos una protección real. Llevamos tiempo reclamando que se abra un diálogo para actualizar el modelo y, de momento, no ha sido posible.

"No podemos seguir dependiendo de un modelo en el que una parte importante de la respuesta recae en personas que tienen que compaginar otro empleo con ser bomberos"

- ¿Se plantean dejarlo?

- No por los incendios. Al contrario. Situaciones como estas todavía refuerzan más las ganas de estar ahí y ayudar. Lo que hace que perdamos bomberos voluntarios son las condiciones del propio sistema. Hay compañeros con décadas de experiencia que se ven obligados a marcharse porque no pueden cumplir las horas de disponibilidad exigidas al tener que compatibilizarlas con su trabajo. Ese es el verdadero problema.

- Después de estos días, ¿qué lección debería extraer Cataluña?

- Que hace falta un cambio de mentalidad. Hay que invertir mucho más en prevención, en gestión forestal y en recuperar la actividad en el mundo rural. Pero también hay que adaptar el sistema de emergencias al escenario que tenemos hoy. Con incendios y fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, no podemos seguir dependiendo de un modelo en el que una parte importante de la respuesta recae en personas que tienen que compaginar otro empleo con ser bomberos. El país debe decidir qué modelo quiere para afrontar los retos que vienen.