Agentes de la ARRO de los Mossos d'Esquadra identificando a un joven, en una imagen de archivo

Agentes de la ARRO de los Mossos d'Esquadra identificando a un joven, en una imagen de archivo Luis Miguel Añón

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El asesinato del menor de 15 años en la Sagrera fue un ataque dirigido: “Es una línea roja”

La policía catalana descarta un hecho aleatorio y admite un repunte de la actividad de los grupos juveniles violentos con mayor acceso a armas de fuego

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La muerte de un menor de 15 años, tras recibir varios disparos este jueves por la noche en el parque de la Pegaso, en el distrito barcelonés de Sant Andreu, es cruzar una “línea roja” para los Mossos d'Esquadra.

Así lo han expresado este viernes el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, y el intendente de la Prefectura del cuerpo, Toni Rodríguez, en una comparecencia convocada para condenar el crimen, trasladar el pésame a la familia de la víctima y explicar, dentro de los estrechos márgenes que permite la investigación judicial, en qué punto se encuentran las pesquisas.

Fue un ataque dirigido

La policía catalana trabaja para identificar “lo antes posible” a las personas que participaron en el asesinato del adolescente y llevarlas ante la justicia.

Por ahora, los Mossos evitan vincular formalmente el crimen con una banda juvenil violenta, aunque sí han confirmado un primer elemento relevante: no se trataría de un hecho aleatorio, casual o accidental, sino de una acción dirigida contra la víctima.

Imagen de archivo de un operativo de los Mossos d'Esquadra

Imagen de archivo de un operativo de los Mossos d'Esquadra Luis Miguel Añón

Un espacio monitorizado

Tampoco han querido detallar las hipótesis concretas con las que trabaja la División de Investigación Criminal (DIC), pero sí han reconocido que el parque de la Pegaso es un espacio conocido y monitorizado por el cuerpo por la presencia de personas que podrían pertenecer a agrupaciones juveniles violentas.

“No es extraño ni sorprenderá el parque de la Pegaso en este sentido”, ha admitido Rodríguez, que ha situado este escenario entre las líneas de trabajo que se contemplan, junto a otras que deberán ser contrastadas en el marco de la investigación.

Un vehículo de la guardia urbana en el parque de la Pegaso en el barrio de La Sagrera

Un vehículo de la guardia urbana en el parque de la Pegaso en el barrio de La Sagrera EFE

Repunte de los grupos juveniles violentos

A partir de este crimen, y sin atribuir por ahora el asesinato del menor a ninguna dinámica concreta, la cúpula policial ha aprovechado la comparecencia para contextualizar algunos de los fenómenos que preocupan desde hace meses al cuerpo.

En concreto, el aumento de la complejidad y la violencia en las relaciones entre delincuentes, el mayor acceso a armas de fuego y un cierto repunte de la actividad de grupos juveniles violentos.

Investigación bajo secreto

Los hechos sucedieron hacia las 22:30 horas de este jueves en el parque de la Pegaso, en el barrio de la Sagrera. Según ha detallado Rodríguez, varias personas se dirigieron hasta el lugar donde se encontraba el adolescente y le causaron la muerte mediante un arma de fuego.

El análisis preliminar del escenario, del modus operandi y de la información recopilada hasta el momento lleva a los investigadores a descartar, como primera hipótesis, que se tratara de una muerte fruto del azar o de una interacción fortuita que terminara en tragedia.

Imagen detalle del arma de un agente de la ARRO de Mossos d'Esquadra

Imagen detalle del arma de un agente de la ARRO de Mossos d'Esquadra

Desde el primer momento se activaron los recursos sanitarios y policiales, así como los equipos de asistencia psicológica y acompañamiento a los familiares y amigos de la víctima.

El resto de detalles permanecen blindados para preservar una investigación que continúa abierta.

65 incidentes con armas de fuego

Más allá de la investigación concreta del crimen, la muerte del adolescente se produce en un contexto que la policía catalana observa con preocupación.

En lo que va de año, los Mossos han contabilizado 65 incidentes en los que se ha utilizado un arma de fuego real.

De ellos, 22 han dejado personas heridas y 7 han terminado con víctimas mortales, incluyendo el asesinato registrado esta pasada noche en Barcelona.

La cúpula policial insiste, sin embargo, en que detrás de estos episodios existe una casuística muy diversa y rechaza vincular automáticamente cualquier muerte cometida con un arma de fuego con el crimen organizado.

“Que haya una muerte que se produzca con un arma de fuego no la vincula necesariamente con el crimen organizado”, ha recalcado Trapero.

Agentes de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra tras el tiroteo mortal en la calle Balmes

Agentes de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra tras el tiroteo mortal en la calle Balmes Cedida

Más narcos y más armas

La policía relaciona parte de esta proliferación con el narcotráfico en todas sus escalas, desde las grandes organizaciones criminales internacionales hasta estructuras más básicas y arraigadas en territorios concretos.

Especialmente relevante es, según han explicado, el uso de armas para proteger plantaciones de marihuana, puntos de venta de droga o determinados estilos de vida criminales.

Sin embargo, la preocupación policial va más allá del gran crimen organizado. Los Mossos advierten de que este mayor acceso a instrumentos lesivos está permeando también hacia estructuras delincuenciales de menor nivel.

"Socialización" de las armas de fuego

Rodríguez ha hablado, en este sentido, de una cierta “socialización” de las armas de fuego: una expansión de estos instrumentos hacia entornos criminales en los que anteriormente su presencia era menos habitual.

Armas incautadas por la Guardia Urbana de Barcelona

Armas incautadas por la Guardia Urbana de Barcelona Cedida

El fenómeno alcanza también a perfiles jóvenes que frecuentan espacios públicos y que, en algunos casos, participan en actividades delictivas.

Según la policía, algunos de estos entornos tienen ahora un acceso más fácil tanto a armas blancas como a armas de fuego.

Repunte de bandas juveniles

Es dentro de este contexto general —y no como una atribución directa del asesinato investigado— donde los Mossos sitúan otro fenómeno bajo vigilancia: un cierto repunte de la actividad de grupos juveniles violentos.

Se trata, según ha explicado el intendente, de grupos caracterizados mayoritariamente por una fuerte adhesión identitaria. Personas que se agrupan en estructuras más o menos anárquicas, cambiantes o “líquidas” y que incorporan la violencia como parte de su propia identidad colectiva.

Más policías y penas más duras

Ante este escenario, Trapero ha detallado tres líneas de actuación: aumentar la presencia policial en la calle, reforzar los servicios de investigación criminal y reclamar cambios legislativos.

El próximo mes de agosto se incorporarán 1.300 nuevos agentes, un incremento que deberá ir acompañado de una prevención más dirigida y de una mayor inteligencia policial. “No se trata solo de estar en un parque público, sino de estar en un parque público sabiendo qué tienes que hacer allí”, ha resumido.

Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo anterior

Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo anterior Luis Miguel Añón

Los Mossos también prevén reforzar sus estructuras de análisis e investigación criminal para mejorar el conocimiento sobre los fenómenos delictivos y anticipar su evolución.

En paralelo, Trapero ha reclamado cambios en el Código Penal para endurecer las consecuencias de la tenencia y exhibición de armas de fuego. S

La comparecencia ha terminado, de nuevo, con la mirada puesta en la víctima. “Es un niño de 15 años”, ha insistido Trapero antes de garantizar que los Mossos trabajarán sin descanso hasta que los responsables del asesinato sean identificados y respondan ante la justicia.