Una de las minas de Iberpotash que la multinacional israelí ICL explota en la localidad de Súria, donde centralizará la actividad tras el cierre de los pozos de Sallent / EFE

Una de las minas de Iberpotash que la multinacional israelí ICL explota en la localidad de Súria, donde centralizará la actividad tras el cierre de los pozos de Sallent / EFE

Vida

Tres detenidos por los sabotajes contra la minera ICL durante las protestas ecologistas en el Bages

Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil han desplegado un operativo en Barcelona y L'Hospitalet a raíz de los daños en las vías del tren, valorados en 14.000 euros

Los arrestados pasan a disposición judicial este miércoles

Más información: El Bages se planta ante ICL: arranca una gran movilización contra la minera tras décadas de explotación

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Dos meses y medio después de las multitudinarias movilizaciones en el Bages contra la corporación minera Israel Chemicals Limited (ICL), las autoridades han efectuado las primeras detenciones por los actos de sabotaje ocurridos durante las protestas.

Un operativo conjunto de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil se ha saldado con la detención de tres activistas acusados de participar en las acciones que paralizaron infraestructuras clave entre el 17 y el 19 del pasado mes de abril.

El operativo policial

El dispositivo se desplegó a primera hora del martes en distintos puntos del área metropolitana, principalmente en Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat.

Agentes de paisano detuvieron a los implicados en las inmediaciones de sus domicilios, mientras que efectivos de la Comisaría General de Información realizaron un registro en una cuarta vivienda situada en el distrito barcelonés de Sants-Montjuïc.

Un vehículo de los Mossos d’Esquadra

Un vehículo de los Mossos d’Esquadra David Zorrakino - Europa Press

El balance de la operación se eleva a tres personas detenidas, concretamente dos hombres y una mujer de entre 32 y 39 años de edad. Los delitos que se les imputan incluyen la pertenencia a grupo criminal, daños y desórdenes públicos.

Tras su arresto, fueron trasladados a la comisaría de la Región Policial de la Cataluña Central, ubicada en Manresa, mientras que la instrucción de la causa ha recaído sobre el Juzgado de Instrucción número 8 de la misma ciudad.

Daños a infraestructuras y servicios

Las movilizaciones convocadas en abril bajo el paraguas de Revoltes de la Terra y Boicot ICL combinaron jornadas de debate, acampadas masivas y manifestaciones pacíficas con acciones de sabotaje directo.

El foco principal de estos ataques fueron las vías del tren de mercancías de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), utilizadas para el transporte exclusivo de la potasa extraída en Súria.

Interior de un FGC

Interior de un FGC CG

Según fuentes oficiales, las afectaciones ascienden a 14.000 euros en daños directos a la infraestructura ferroviaria. Además, los actos vandálicos provocaron cortes en el suministro de fibra óptica, que dejaron sin servicio a varias poblaciones de la comarca, y generaron alteraciones en la movilidad local.

Respuesta de los colectivos

El movimiento Revoltes de la Terra ha emitido un comunicado en el que vincula a ICL con el sostenimiento económico del Estado de Israel y reafirma su intención de mantener las protestas.

En su manifiesto, han denunciado que la misma justicia que, a su juicio, no ha hecho nada para proteger los ríos ante el incumplimiento reiterado de sentencias, se activa ahora contra quienes luchan contra esa impunidad.

El río Llobregat, a su paso por Sant Joan Despí

El río Llobregat, a su paso por Sant Joan Despí CEDIDA

En respuesta a los arrestos, decenas de personas se concentraron en la tarde de ayer frente a la comisaría de Manresa.

Para la mañana de este miércoles, 1 de julio, los colectivos han convocado una nueva concentración a las puertas de los juzgados de la capital del Bages, coincidiendo con el momento en que los detenidos pasarán a disposición judicial.

El trasfondo ambiental

Las detenciones vuelven a poner el foco sobre el complejo encaje de ICL en el territorio. La multinacional, que factura más de 320 millones de euros anuales en España y es un motor económico fundamental para la comarca, se enfrenta a un creciente escrutinio por su impacto ambiental, con un historial que incluye la salinización documentada de la cuenca del Llobregat y la gestión del gigantesco depósito de residuos de El Cogulló en Sallent.

Posible alerta sanitaria

A esta controversia ecológica se suma un nuevo frente de carácter sanitario destapado por Crónica Global hace unos días. Tal y como reveló este medio, la sal residual extraída en Súria a través del sistema Zero Liquid Discharge (ZLD) y comercializada por la francesa Group Salins ha sido denunciada en Francia por un posible riesgo para la salud pública.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ya investiga los altos niveles de bromuro presentes en este producto, un elemento que al someterse a procesos de oxidación industrial o en piscinas puede transformarse en bromato, compuesto clasificado como posible carcinógeno.

Ante la incerteza de los informes técnicos, el organismo español ha decidido elevar la cuestión a la Comisión Europea para que valore las medidas de gestión de riesgo correspondientes.