Agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra tras el tiroteo en la calle Balmes

Agentes de la Guardia Urbana y de los Mossos d'Esquadra tras el tiroteo en la calle Balmes Cedida

Vida

El hombre ejecutado en la calle Balmes era serbio y estaba buscado por las autoridades belgas

Los investigadores sospechan que el fallecido, presuntamente vinculado al narcotráfico internacional, utilizaba varias identidades falsas

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Los Mossos d'Esquadra ya han logrado identificar al hombre que murió el pasado miércoles tras recibir un disparo en la cabeza en plena calle Balmes de Barcelona, a escasos metros de una comisaría de la Policía Nacional.

Según ha podido saber Crónica Global, se confirma que la víctima es un ciudadano de origen serbio sobre el que pesaba una orden europea de detención y entrega (OEDE) emitida por las autoridades de Bélgica y que figuraba desde hacía años en el radar de diversos cuerpos policiales europeos por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.

A plena luz del día

Su asesinato, cometido a plena luz del día y en una ciudad totalmente blindada por la visita del papa León XIV, vuelve a situar el foco sobre la creciente presencia de estructuras criminales internacionales vinculadas al tráfico de drogas y al uso de armas de fuego en Cataluña.

Imagen de los servicios de emergencias en la calle Balmes, tras la ejecución en plena vía pública

Imagen de los servicios de emergencias en la calle Balmes, tras la ejecución en plena vía pública Cedida

El crimen se produjo poco antes de las diez de la mañana del pasado miércoles, 10 de junio, cuando la víctima fue abatida de un disparo en la cabeza junto al pasaje de la Granada del Penedès.

Los servicios de emergencia desplazados al lugar no pudieron hacer nada por salvarle la vida.

Varias identidades

Tal y como ha adelantado la periodista Anna Punsí y ha podido confirmar este medio, los investigadores sospechan que el fallecido utilizaba varias identidades falsas y se movía con documentación fraudulenta.

Esta circunstancia ha complicado durante los últimos días las gestiones para identificar formalmente el cadáver y reconstruir con exactitud los movimientos de la víctima antes de su muerte.

Las pesquisas apuntan a que el hombre llevaba tiempo utilizando diferentes documentos para dificultar su localización e identificación por parte de las autoridades europeas.

La investigación continúa abierta y los Mossos trabajan ahora en determinar la identidad del ejecutor, así como en las circunstancias exactas que rodearon su estancia en Barcelona.

El pistolero, a cara descubierta

Mientras tanto, el autor material del crimen continúa en paradero desconocido.

Las imágenes y testimonios recabados durante la investigación apuntan a que el pistolero actuó a cara descubierta antes de huir de la escena del crimen.

El presunto homicida de la calle Balmes

El presunto homicida de la calle Balmes Crónica Global

A unos 500 metros del lugar de los hechos, en la plaza Gala Placídia, un ciudadano localizó posteriormente el arma utilizada en el asesinato escondida bajo un casco, una pieza que los investigadores consideran clave para intentar identificar al autor.

La fuga se produjo, además, en una Barcelona sometida a uno de los mayores despliegues policiales de los últimos años por la visita del papa León XIV.

Miles de agentes de los Mossos d'Esquadra, Policía Nacional, Guardia Civil, Guardia Urbana y seguridad privada participaban aquel día en el dispositivo de seguridad desplegado en la ciudad.

El denominador común

La identificación de la víctima como una persona vinculada presuntamente al narcotráfico internacional refuerza una hipótesis que los responsables policiales llevan semanas trasladando públicamente: buena parte de los episodios con armas de fuego registrados en Cataluña tienen como trasfondo disputas relacionadas con el crimen organizado.

Las autoridades insisten en que la mayoría de estos sucesos no responden a violencia aleatoria ni afectan al ciudadano común, sino a conflictos entre organizaciones criminales vinculadas principalmente al narcotráfico.

La prioridad pasa ahora por determinar qué estructura tienen realmente estas organizaciones en Cataluña. Especialmente, las de origen serbio. Y es que desde meses, Barcelona ha sido escenario de la guerra abierta entre los clanes Kavač y Škaljari, enfrentados en una de las guerras mafiosas más sangrientas de Europa.

Imagen detalle del arma de un agente de la ARRO de Mossos d'Esquadra

Imagen detalle del arma de un agente de la ARRO de Mossos d'Esquadra

Varios episodios violentos

En poco más de un año, las armas de fuego han irrumpido repetidamente en escenarios ligados, presuntamente, a este conflicto derivado de los Balcanes.

El asesinato de Filipu Knezevic en la calle Consell de Cent. El ataque contra Predrag Vujosevic en la calle Urgell. La ejecución de Millan Milic en Castelldefels. El crimen de Krsto Vujic en el bar Kibo del Poblenou. El tiroteo registrado en Lloret de Mar el pasado mayo.

Y ahora, a la espera de que las investigaciones avancen, también debería sumarse a esta lista el último homicidio de la Zona Franca y el de la calle Balmes.

De hecho, el asesinato de la calle Balmes llegó apenas tres días después de otro crimen con arma de fuego registrado en la calle Minería de la Zona Franca, donde otro hombre murió en circunstancias que también apuntan a un posible ajuste de cuentas entre miembros de la mafia serbia.

662 incidentes en 2025

Los datos manejados por Interior reflejan una preocupación creciente por el uso de armas de fuego dentro del crimen organizado.

Durante 2025 se contabilizaron 626 incidentes relacionados con armas de fuego, aunque los investigadores precisan que no todos corresponden a tiroteos. La cifra incluye cualquier aviso o información policial en la que aparece una posible arma de fuego.

Agentes de los Mossos custodiando el recorrido del 'papamóvil' en Barcelona

Agentes de los Mossos custodiando el recorrido del 'papamóvil' en Barcelona Os

De todos esos casos, aproximadamente una cuarta parte acabaron vinculados a armas simuladas o falsas.

En casi la mitad no fue posible determinar con certeza si el arma era real, mientras que únicamente en el 28% de los incidentes se confirmó la presencia o utilización de armas de fuego auténticas.

Más armas reales

Lo que más preocupa actualmente a los investigadores no es tanto el número de incidentes como la creciente presencia de armas reales.

Según los Mossos, durante los primeros meses de 2026 las armas auténticas ya aparecen en el 35% de los casos investigados, una proporción superior a la registrada durante el año anterior.

Para la policía catalana, este cambio responde a la necesidad de las organizaciones criminales de utilizar armas más fáciles de transportar, ocultar y emplear de forma rápida.

Agentes de los 'Guilles' de los Mossos d'Esquadra

Agentes de los 'Guilles' de los Mossos d'Esquadra

Seis muertos en cinco meses

Los episodios en los que realmente se llega a disparar también han aumentado. Entre 2024 y 2025 crecieron un 35%, dejando un balance de ocho fallecidos y 28 heridos. Durante los primeros cinco meses de 2026 ya se han contabilizado seis muertos y 18 heridos.

Según la jefatura de los Mossos d'Esquadra, detrás de los seis homicidios registrados este año aparecen indicios compatibles con dinámicas de criminalidad organizada vinculadas al narcotráfico.

El asesinato de la calle Balmes, con una víctima presuntamente relacionada con el narcotráfico internacional y un pistolero que sigue sin ser localizado, encaja precisamente en ese escenario que preocupa a los investigadores: el de organizaciones criminales cada vez más profesionalizadas, con acceso a armas de fuego y capacidad para actuar a plena luz del día en el corazón de Barcelona.