La investigación contra el inspector jefe Óscar Sánchez Gil, el exresponsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), acusado de colaborar con una de las mayores redes de narcotráfico jamás investigadas en España, aporta ahora más detalles sobre el entramado empresarial que se habría desplegado en Barcelona para blanquear millones de euros.
Si bien es cierto que este medio ya detalló algunos de los mecanismos que se habrían utilizado para blanquear cuatro millones de euros, las nuevas informaciones a las que ha tenido acceso Crónica Global profundizan en el holding de empresas que se instaló en la capital catalana para trabajar a merced de los 'narcos'.
Según la investigación, buena parte del dinero ilícito que generaba la organización se blanqueaba en Cataluña mediante una compleja red de sociedades, intermediarios y estructuras empresariales destinada a devolver al circuito legal millones de euros.
Parte del dinero en efectivo intervenido durante un operativo policial
'Holding BCN'
La documentación incorporada a la causa describe la existencia de un entramado bautizado como 'Holding BCN'.
Una estructura asentada en la capital catalana y su área metropolitana que habría servido para canalizar, transformar y reintroducir en el sistema financiero fondos procedentes de las presuntas comisiones que recibía Óscar Sánchez a cambio de facilitar las actividades de la organización criminal.
Las anotaciones intervenidas en el teléfono del inspector sitúan en el centro de esta operativa varios millones de euros y dibujan una red de sociedades instrumentales, testaferros y operaciones financieras que, siempre según la investigación, permitieron construir una auténtica maquinaria de blanqueo con epicentro en Barcelona.
5,7 millones a la red catalana
Los investigadores sostienen que Sánchez Gil entregó al menos 5,7 millones de euros en efectivo a la red catalana especializada en el blanqueo de capitales.
A partir de ese momento, el dinero iniciaba un complejo recorrido destinado a ocultar su origen y devolverlo aparentemente legalizado a sociedades controladas por el propio inspector.
Imagen antigua del inspector jefe Óscar Sánchez Gil, exjefe de UDEF
La causa distingue dos grandes destinos para esos fondos. Una parte habría sido desviada a una estructura radicada en Panamá.
Otra, cifrada en más de 2,3 millones de euros, debía regresar a España a través del denominado 'Holding Barcelona'.
La importancia de esta estructura queda reflejada en diversas anotaciones halladas en el teléfono personal del inspector.
Más movimientos
Entre ellas figura una referencia denominada "BCN: 6000", que los investigadores relacionan con seis millones de euros blanqueados a través de la red barcelonesa.
También aparecen apuntes que, según la interpretación policial, reflejarían el control exhaustivo que el propio Sánchez realizaba sobre los fondos que iban retornando a sus empresas.
'Criptos', sociedades y contratos
El mecanismo reconstruido por los investigadores combina efectivo, criptomonedas, sociedades mercantiles y contratos aparentemente legales.
Según el sumario, el dinero en metálico era entregado a los responsables de la red de blanqueo, que se encargaban de transformarlo en criptoactivos.
Posteriormente, esos fondos eran utilizados para respaldar operaciones financieras que permitían justificar la entrada del dinero en sociedades españolas.
Para ello se recurría a una compleja arquitectura documental que simulaba préstamos, inversiones y operaciones mercantiles ordinarias.
Sobre el papel, el dinero procedía de acuerdos privados perfectamente legales. Sin embargo, los investigadores sostienen que el origen real de los fondos era el efectivo previamente entregado por el inspector.
Un montaje con dos capturas de conversaciones de un grupo de Telegram de compraventa de criptomonedas con una imagen de Barcelona de fondo
Varias sociedades implicadas
Entre las sociedades que aparecen en la documentación intervenida destacan Düsseldorf Trans Car S.L., radicada en Sabadell y cuyo beneficiario final era, según los investigadores, el propio Óscar Sánchez; Abogados y Gestores Barcelona S.L., con sede en la Gran Via Carlos III; Trebag Now S.L.; Limasol Logística del Vallés S.L., así como otras mercantiles utilizadas presuntamente para canalizar pagos y movimientos de fondos.
Los investigadores sostienen que estas sociedades conformaban una red empresarial diseñada para formalizar contratos, justificar transferencias, emitir pagos y dificultar el rastreo del dinero mientras este regresaba progresivamente al circuito financiero ordinario.
El colaborador en Barcelona
Uno de los nombres que aparece de forma recurrente en la investigación es el de Xavier G. C.
Según el sumario, el investigado figuraba como administrador, socio o titular real de varias de las sociedades que desempeñaban un papel relevante dentro de la estructura barcelonesa.
Dinero intervenido durante un dispositivo antiblanqueo
Los investigadores le atribuyen funciones relacionadas con la gestión societaria y la articulación de determinadas operaciones económicas vinculadas al retorno de fondos.
La documentación judicial también recoge que acumulaba numerosos antecedentes policiales y detenciones practicadas por distintos cuerpos policiales a lo largo de las últimas dos décadas por delitos económicos, estafas, falsedades documentales y blanqueo de capitales.
Precisamente esa experiencia previa es uno de los elementos que lleva a los investigadores a considerar que desempeñó un papel relevante dentro de la arquitectura financiera diseñada para ocultar el origen del dinero.
La causa
Este complejo engranaje societario en Barcelona no operaba de forma aislada. Fuentes policiales confirman a este medio que el 'Holding BCN' encaja con precisión en el mecanismo de blanqueo atribuido a la organización criminal que actualmente investiga la Audiencia Nacional.
Se trata de una red internacional de narcotráfico que, según los indicios, logró introducir en España decenas de toneladas de cocaína procedentes de América Latina mediante contenedores marítimos.
La investigación sitúa en la cúspide de esta trama a Ignacio Torán, procesado y señalado como el presunto líder de la organización en suelo español; y a su socio operativo, Alejandro Salgado, alias 'El Tigre', considerado uno de los narcos españoles más activos del panorama internacional.
Desde la izquierda, los supuestos narcos Alejandro Salgado Vega, alias 'El Tigre'; e Ignacio Torán.
En este tablero, el papel del inspector jefe Óscar Sánchez Gil era, presuntamente, el de un facilitador clave. Los investigadores sostienen que el mando policial aprovechaba su posición estratégica para blindar las operaciones de los narcos, dándoles soplos, anticipando redadas y consultando bases de datos confidenciales.
El hallazgo de cerca de 20 millones de euros en efectivo emparedados en el domicilio de Sánchez Gil marcó un punto de inflexión en la causa, destapando los beneficios de una connivencia criminal en la que Barcelona emergió, desde el primer momento, como el nodo neurálgico para captar mulas financieras y convertir el dinero en activos digitales.
