La Policía Científica recoge indicios tras un tiroteo en Barcelona

La Policía Científica recoge indicios tras un tiroteo en Barcelona Gala Espín

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Los seis muertos por arma de fuego en Cataluña tienen un denominador común: el narcotráfico

La sombra de los clanes balcánicos sobrevuela algunos de los casos más recientes, pero los Mossos señalan un trasfondo compartido: crimen organizado, narcotráfico y armas de fuego

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Los Mossos d'Esquadra tienen una certeza y una incógnita. La certeza es que los seis homicidios cometidos con arma de fuego registrados este año en Cataluña apuntan al crimen organizado y al narcotráfico.

La incógnita es quién mueve realmente los hilos.

Aun así, detrás de varias de las ejecuciones más violentas registradas en los últimos meses aparece una sombra que los investigadores conocen bien: la guerra de los Balcanes, entre los Kavački y los Škaljari, considerados los nuevos señores de la droga en Europa.

Una guerra que empezó hace más de una década, en 2014, por el robo de un cargamento de cocaína en el puerto de Valencia y que hoy sigue dejando cadáveres a miles de kilómetros de distancia.

Zona Franca y Balmes

El pasado domingo, 7 de junio, un hombre murió ejecutado en un patio interior próximo al número 22 de la calle Minería de Barcelona.

El presunto homicida de la calle Balmes

El presunto homicida de la calle Balmes Crónica Global

Apenas tres días después, otro hombre fue asesinado de un disparo en la cabeza en la calle Balmes, a escasos metros de una comisaría de la Policía Nacional y en una ciudad blindada por la visita del papa León XIV.

Dos crímenes separados por apenas 72 horas. Dos ejecuciones aparentemente distintas. Y una misma hipótesis que ya circula entre investigadores y fuentes conocedoras del entorno criminal: la posible conexión con estructuras criminales de origen balcánico vinculadas al narcotráfico internacional.

La sombra de los Balcanes

Por ahora, ninguna de las investigaciones está cerrada. Los Mossos mantienen abiertas todas las líneas de trabajo y evitan atribuir oficialmente ambos asesinatos a una organización concreta.

Sin embargo, fuentes consultadas por Crónica Global sostienen que el crimen de la calle Minería encajaría en la dinámica que desde hace meses protagonizan los clanes Kavač y Škaljari, enfrentados en una de las guerras mafiosas más sangrientas de Europa.

La misma hipótesis sobrevuela ahora también el asesinato de la calle Balmes.

Agentes y mandos de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra junto operarios de parques y jardines tras un tiroteo en Poblenou (Barcelona)

Agentes y mandos de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra junto operarios de parques y jardines tras un tiroteo en Poblenou (Barcelona) Crónica Global

Varios episodios violentos

En poco más de un año, las armas de fuego han irrumpido repetidamente en escenarios ligados, presuntamente, a este conflicto.

El asesinato de Filipu Knezevic en la calle Consell de Cent. El ataque contra Predrag Vujosevic en la calle Urgell. La ejecución de Millan Milic en Castelldefels. El crimen de Krsto Vujic en el bar Kibo del Poblenou. El tiroteo registrado en Lloret de Mar el pasado mayo.

Y ahora, a la espera de que las investigaciones avancen, los homicidios de la Zona Franca y de la calle Balmes.

Todos presentan elementos que los investigadores conocen bien: víctimas relacionadas con el entorno criminal, ataques selectivos, planificación previa y uso de armas de fuego.

Una guerra controlada

Precisamente esa es una de las conclusiones que este miércoles expuso la cúpula de los Mossos. No existe una violencia indiscriminada. No hay una guerra abierta por el control de las calles ni tiroteos aleatorios contra la población.

Los autores buscan objetivos concretos. Observan movimientos, estudian rutinas, evalúan riesgos y ejecutan ataques dirigidos.

Filipu Knežević, la víctima del crimen de Consell de Cent según la prensa balcánica

Filipu Knežević, la víctima del crimen de Consell de Cent según la prensa balcánica Crónica Global

Se trata de actuaciones que generan una enorme alarma social por la crudeza de las imágenes y por los lugares en los que se producen, pero cuyo perímetro de afectación suele limitarse a los propios protagonistas del conflicto.

Eso no significa que la amenaza sea menor.

De hecho, el intendente Toni Rodríguez reconoció que cuanto mayor es la circulación de armas ilegales y más habitual se vuelve su uso, mayores son las posibilidades de que se produzca un daño colateral y una tercera persona acabe atrapada en una disputa que no le pertenece.

Estudiar la infraestructura

Por eso la preocupación de los Mossos va más allá de esclarecer cada asesinato.

La prioridad pasa ahora por determinar qué estructura tienen realmente estas organizaciones en Cataluña.

Agentes de los Mossos d'Esquadra custodiando una vivienda

Agentes de los Mossos d'Esquadra custodiando una vivienda Mossos d'Esquadra

Los investigadores trabajan para averiguar si los clanes balcánicos utilizan el territorio únicamente como escenario para resolver conflictos importados o si ya disponen de una infraestructura estable asentada en Cataluña.

Es decir, si detrás de los ejecutores existen redes logísticas, pisos de seguridad, colaboradores, enlaces para el transporte de droga y una estructura operativa capaz de sostener su actividad criminal desde territorio catalán.

Más allá de los Balcanes

Eso no significa que todos los homicidios cometidos con arma de fuego en Cataluña respondan a la guerra entre los Kavač y los Škaljari.

Los propios Mossos diferencian distintas dinámicas criminales detrás de este tipo de hechos.

Algunas investigaciones apuntan a conflictos relacionados con organizaciones balcánicas; otras a disputas entre otros grupos dedicados al tráfico de drogas, ajustes de cuentas entre redes criminales o enfrentamientos vinculados a estructuras delictivas.

Denominador común

Sin embargo, existe un elemento común que se repite prácticamente en todos los casos analizados por la policía catalana: la presencia del crimen organizado y del narcotráfico en mayor o menor medida.

De hecho, la cúpula policial fue especialmente clara este miércoles al señalar que los seis homicidios consumados con arma de fuego registrados este año en Cataluña presentan vínculos con entornos criminales relacionados con el tráfico de drogas, aunque no necesariamente formen parte de una misma organización ni respondan a un único conflicto.