La cruz que corona la Torre de Jesús de la Sagrada Familia se ilumina tras la bendición del papa León XIV
León XIV culmina el sueño de Gaudí con la bendición de la Torre de Jesús
El Pontífice preside una multitudinaria misa en la Sagrada Familia junto a los Reyes, Pedro Sánchez y las principales autoridades catalanas coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto
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A las puertas de la Basílica de la Sagrada Familia, miles de fieles han levantado este miércoles la vista hacia el cielo.
Exactamente hacia el mismo punto donde Antoni Gaudí imaginó que culminaría su obra más ambiciosa: la Torre de Jesús, la aguja central del templo, bendecida este 10 de junio por el papa León XIV, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto catalán.
Desde varias horas antes de la llegada del Pontífice, largas colas de peregrinos, turistas y ciudadanos han ocupado los alrededores del templo.
Solo los acreditados han logrado superar el filtro de seguridad y acceder al interior de la basílica; otros han seguido la ceremonia desde el exterior, a la espera de ver pasar el 'papamóvil' por las calles de Barcelona.
El papa León XIV durante su recorrido con el 'papamóvil' por la calle Rosselló de Barcelona
Una misa llena de autoridades
La ceremonia ha reunido a las principales autoridades del país, entre ellas los Reyes de España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el president de la Generalitat, Salvador Illa, el presidente del Parlament, Josep Rull, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, entre otros.
Al encuentro, también han asistido el presidente de la Junta Constructora de la Sagrada Familia, Esteve Camps, y el arquitecto director del templo, Jordi Faulí.
El Papa León XIV saluda al Rey Felipe VI a su llegada a la celebración de la Santa Misa de Sagrada Familia Europa Press
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos de la jornada se ha vivido antes incluso de que comenzara la ceremonia religiosa. Valentina Sánchez, una niña invidente de 13 años, ha sido la encargada de explicar al papa León XIV y a los Reyes cómo es la Torre de Jesús a través de una maqueta táctil diseñada para que las personas con discapacidad visual puedan comprender la forma y los detalles arquitectónicos de la gran aguja central de la Sagrada Familia.
Con las manos recorriendo cada elemento de la reproducción, la menor ha guiado al Pontífice y a Sus Majestades por la estructura que corona el templo ideado por Antoni Gaudí y que, apenas unos minutos después, sería bendecida por el Santo Padre.
Visita a la cripta de Gaudí
Tras este encuentro, León XIV ha accedido al interior de la basílica para iniciar los actos previos a la misa solemne.
El Pontífice ha descendido hasta la cripta de la Sagrada Familia, donde reposan los restos de Antoni Gaudí, y ha dedicado unos instantes de oración ante su tumba. También ha encendido una vela en memoria del arquitecto.
El Pontífice ha estado acompañado en este recorrido por el arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella, quien lo ha guiado hasta la cripta antes de que se retirara a la sacristía para revestirse y ultimar los preparativos litúrgicos previos a la celebración eucarística.
El Papa León XIV preside la celebración de la Santa Misa, en la Sagrada Familia, a 10 de junio de 2026, en Barcelona Europa Press
Discurso bilingüe
Ya durante la eucaristía, León XIV ha vuelto a alternar el catalán y el castellano, una fórmula que ha mantenido a lo largo de su visita a Cataluña.
El Pontífice ha utilizado ambas lenguas para dirigirse a los fieles y compartir una reflexión sobre el significado de la cruz, la figura de Antoni Gaudí y el simbolismo de la Torre de Jesús, llamada a convertirse en el gran emblema espiritual y arquitectónico de la Sagrada Familia.
Espacio de unidad y concordia
En su homilía, además, el Pontífice ha reivindicado el papel de la Sagrada Familia como un espacio de encuentro.
"Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Señor, alimentada por su propia vida en la Eucaristía", ha afirmado ante los miles de asistentes congregados en el interior de la basílica.
El Papa fue un paso más allá y definió el templo expiatorio como "un signo de unidad y de concordia", subrayando que tanto Barcelona como el conjunto de Cataluña encuentran en la obra de Gaudí un lugar de reunión y convivencia.
"Así es como la ciudad condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia", ha sostenido.
Imagen de la Sagrada Familia antes de la eucaristía con el Santo Padre
Bendición de la torre de Jesús
La bendición de la Torre de Jesús ha llegado después y supone uno de los hitos más importantes en los 144 años de historia de la Sagrada Familia.
Con 172,5 metros de altura, la estructura se ha convertido en la iglesia más alta del mundo y en el punto más elevado del perfil urbano de Barcelona.
El papa León XIV, acompañado por los reyes Felipe (3i) y Letizia, por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez (i) y por el presidente de la Generalitat Savador Illa (2i), antes de bendecir la Torre de Jesús
A lo largo de la jornada, León XIV ha dedicado varias referencias a Antoni Gaudí, a quien se ha referido como el "arquitecto de Dios", destacando la dimensión espiritual de una obra que trasciende el valor arquitectónico y artístico para convertirse en una expresión de fe abierta a creyentes y no creyentes de todo el mundo.
La fecha tampoco es casual. Este 10 de junio se cumplen exactamente cien años de la muerte de Antoni Gaudí, el arquitecto que dedicó los últimos años de su vida casi en exclusiva a la construcción de la Sagrada Familia y que falleció en 1926 sin llegar a ver terminada su gran obra.
Un siglo después, su templo ha alcanzado por fin la altura que él imaginó para acercarse simbólicamente al cielo sin superar nunca a la naturaleza, ya que la torre central fue diseñada deliberadamente unos metros por debajo de la montaña de Montjuïc.
Fuegos artificiales para culminar la misa en la Sagrada Familia
"Arquitecto de Dios"
La bendición de la gran aguja central puso el broche final a una jornada histórica para Barcelona.
Tras la ceremonia religiosa, la cruz que corona la Torre de Jesús se convirtió en el eje de un espectáculo de música, luces y fuegos artificiales que iluminó el cielo de la ciudad ante la mirada de miles de personas congregadas en los alrededores de la basílica.
Con el sonido de las campanas, el canto de los coros y la nueva cruz resplandeciendo sobre el perfil urbano de Barcelona, la capital catalana ha convertido el centenario de la muerte de Gaudí en una imagen difícil de repetir: la de un Papa bendiciendo la culminación de la obra más universal del hombre al que la Iglesia y millones de fieles conocen como el "arquitecto de Dios".