El Papa ha iniciado su visita a Barcelona en catalán. Después de días de expectación por una polémica por el idioma generada artificialmente, León XIV ha optado por el bilingüismo que caracteriza a la sociedad catalana en su primer acto oficial de este tramo del viaje apostólico a España que empezó el sábado en Madrid.
Ante una Catedral, sede del Arzobispado de Barcelona que le recibe, repleta por la comunidad eclesiástica y parte del millar de voluntarios con los que cuenta la organización en Cataluña, el Pontífice ha presidido este martes el rezo de la Hora Media pronunciando una homilía centrada el concepto de unidad y el carácter acogedor de la ciudad.
En un mensaje sutil acerca de la reconstrucción de la brecha que los años del procés han abierto en la sociedad catalana, el heredero de San Pedro se ha puesto frente a Barcelona para recordarle que "es nombrada 'Cap i Casal de Catalunya', lo que da a esta comunidad una vocación y una responsabilidad especial" para convertirse, "con la ayuda de Dios, en constructores de unidad".
Unidad
Desde la cátedra de obispo que Juan José Omella le ha cedido, Robert Prevost ha iniciado su discurso a colación de una breve lectura bíblica sobre la unidad, explicada a raíz de la cohesión de los "bautizados en un solo Espíritu para formar un solo cuerpo", una temática que encaja con el llamado a abandonar "las narrativas divisivas y polarizantes" que ha mantenido desde que aterrizó en territorio nacional.
"Dios os ha querido aquí, porque ama en vosotros y en vuestro estar juntos una belleza y una bondad únicas y sagradas", ha dicho a los presentes, como representantes de "la comunidad de los santos que está en Barcelona".
León XIV saluda a los miles de fieles que le han esperado a las puertas de la Catedral de Barcelona
"La juventud del Papa"
Horas antes de que Su Santidad siquiera hubiera aterrizado en El Prat, miles de fieles abarrotaban ya Pla de la Seu y, bajo un calor propio del verano, esperaban su llegada con ambiente festivo, muchos de ellos atraviados con enseñas del Vaticano y banderas de España con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en el centro.
Delante de todos ellos se ha parado Prevost, al final del acto y por sorpresa, a saludar antes de dirigirse al Palau Episcopal, donde se alojará durante dos noches. "Bon dia, Barcelona! ¡Dios les bendiga a todos!", ha exclamado para agradecerles su "paciencia de estar aquí".
Por su parte, varias decenas de voluntarios, en el interior del templo, le han recibido al grito de "¡Viva el Papa!" y "¡Esta es la juventud del Papa!", unos cánticos que se habían repetido durante toda la mañana y que han terminado con un silencio de respeto cuando el obispo de Roma se ha arrodillado frente a la imagen del Cristo de Lepanto, para su primer rezo.
Fraternidad
En en su discurso, León XIV ha hecho referencia al mensaje sobre la fraternidad que el Papa Francisco mandó a Barcelona en diciembre de 2021, con motivo de la inauguración de la Torre de la Virgen María de la Sagrada Familia.
Así ha hecho un llamado a difundir "un clima de familia en el que se vive juntos, conscientes de la filiación y de la llamada común, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca y de perdón".
También ha citado a San Juan Pablo II, uno de los pontífices que visitaron la capital catalana antes que él, al reproducir la alabanza al "ánimo acogedor que a lo largo de la historia ha llevado a los barceloneses y catalanes a compartir la ciudadanía humana y cristiana con muchísima gente" que el polaco hizo en 1982.
Centenares de personas, atraviadas con banderas del Vaticano, esperan la llegada del Papa a su primer acto oficial en Barcelona
"Es importante, para cada uno de nosotros, no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día", ha apuntado con firmeza, antes de visitar y bendecir la tumba de Santa Eulàlia, copatrona de Barcelona que da nombre al templo.
Debate identitiario
El uso que León XIV le iba a dar al catalán en sus actos oficiales ha sido una de las cuestiones que ha monopolizado el debate en los días previos a su llegada a Barcelona, un detalle que surgió cuando trascendió que la misa y la bendición de la Torre de Jesucristo se desarrollarían principalmente en castellano --lengua en la que Prevost se expresa a la perfección, pues vivió más de 20 años en Perú-- y que ha terminado convirtiéndose en una nueva batalla simbólica sobre identidad, reconocimiento y representación.
Desde entonces, partidos políticos, entidades culturales, organizaciones independentistas e incluso representantes del mundo eclesial han reclamado una mayor presencia de la lengua catalana. De hecho, la propia Generalitat de Catalunya trasladó al Vaticano sus impresiones acerca de la cuestión.
En medio de la controversia, el cardenal Omella intentó rebajar la tensión, con el mismo mensaje con el que León XIV ha aterrizado: "El Papa sabe que tiene que hablar algo en catalán, pero hay gente a la que le gusta hacer polémica, y esto hay que evitarlo".
Agenda oficial
León XIV retomará la agenda oficial del viaje a Barcelona la tarde de este martes, cuando presidirá una vigilia multitudinaria en el Estadi Olímpic Lluis Companys, a la que asistirán casi 40.000 personas.
El miércoles por la mañana, el Santo Padre visitará el centro penitenciario de Brians 1, antes de dirigirse a Montserrat para compartir el rezo del rosario con la comunidad monástica en el cierre de las celebraciones del milenario de su fundación. Por la tarde, en la parroquia de Sant Agustí, en el Raval, conocerá la realidad social de entidades y voluntarios de la caridad.
El tramo catalán del viaje apostólico culminará a última hora del miércoles con la bendición de la Torre de Jesucristo, que ha convertido este año a la Sagrada Familia en el templo católico más alto del mundo, en una fecha que coincide con el centenario de la muerte de su arquitecto, Antoni Gaudí.
El Papa volará a Canarias el jueves a primera hora, con la intención de compartir dos días de encuentros con migrantes y fieles.
