El colegio Dominicas de Vallirana –antes Verge del Roser– , donde se ha producido la presunta agresión
Una familia denuncia al colegio Dominicas de Vallirana por presuntas agresiones a un niño con TDAH y autismo
El centro niega rotundamente los hechos y asegura que actúa siguiendo los protocolos de regulación de conducta, mientras otros padres y madres apoyan a la escuela
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Una familia ha denunciado ante la Generalitat y los Mossos d'Esquadra que dos docentes del colegio Dominicas de Vallirana agredieron físicamente a su hijo, un alumno de ocho años con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) y un perfil bajo de TEA (Trastorno del Espectro Autista).
Los hechos más recientes ocurrieron la tarde del pasado 13 de abril de 2026. Según la denuncia presentada, el menor sufrió un episodio de desregulación emocional tras una disputa con su hermana melliza en el centro.
En medio de esta situación, el niño reaccionó tirando una caja de piezas de LEGO al suelo, momento en el que la directora del centro habría entrado en el aula y, presuntamente, lo agarró del cuello para sacarlo de la clase.
El menor relató posteriormente a sus psicólogos y médicos que la docente le dijo "palabrotas" durante el incidente.
Este no sería el primer episodio violento denunciado por la familia, ya que también consta una presunta agresión previa ocurrida el 16 de diciembre de 2025, cuando un tutor del centro habría propinado un empujón contra la pared al menor tras intentar separar una pelea entre alumnos.
Parte médico
El estado del menor tras el incidente del 13 de abril quedó registrado en un parte de lesiones emitido por el CAP de Corbera de Llobregat el día 17 de abril.
El examen médico confirmó que el niño presentaba dolor a la palpación en la zona laterocervical derecha e izquierda. Durante la exploración, el facultativo detectó dolor al realizar movimientos de rotación y lateralización del cuello.
Fachada del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona
Paralelamente, un informe del Hospital Sant Joan de Déu señala que el paciente se muestra "afectado" al relatar lo sucedido.
El colegio lo niega
Desde la dirección del centro aseguran que "en ningún caso ha habido agresión" por parte de sus profesionales, y subrayan que ya han informado a todos los organismos pertinentes de ello, además de haber organizado un consejo escolar extraordinario ante estos hechos.
El colegio sostiene que "vela por el bienestar de los alumnos", y afirma que sus actuaciones se basan en los protocolos oficiales del Departamento de Educación.
Además, desde el centro explican que, días después de que se interpusiera la denuncia, los profesores organizaron una manifestación a las puertas del colegio para exigir respeto hacia la profesión, un acto que contó con el respaldo espontáneo de las familias.
Familias denuncian "episodios violentos" del niño
En paralelo, un grupo de familias ha iniciado una recogida de firmas para apoyar al colegio ante las denuncias y presentarlo posteriormente a Educación.
Además, otros padres y madres aseguran que el menor ha sido problemático desde que llegó al colegio en primero de primaria y así lo denunciaron a la conselleria.
"Nuestros hijos han sido testigos durante tres años de episodios violentos y de comentarios poco apropiados y amenazas por parte de este niño. Además se han visto privados de actividades que por miedo del profesorado no se han podido llevar a cabo", aseguran, hasta el punto de que "el colegio se vio obligado a tomar algunas medidas de contención y de protección al resto de alumnos tales como incluir un tutor adicional en un aula de apenas 20 niños".
Según estas familias, el menor "fue expulsado del comedor y de todas las actividades extraescolares que ha tenido ocasión de probar".
Seguimiento de servicios sociales
Por otro lado, padres de la institución educativa han recordado que la familia "está en el radar de servicios sociales".
Asimismo, ha intervenido el Equipo de Atención a la Infancia y la Adolescencia (EAIA) para monitorizar la situación
Llamada de ayuda
En cualquier caso, la familia elevó una queja formal a los Servicios Territoriales de Educación, solicitando la reasignación inmediata de la inspectora actual del caso y la adopción de medidas cautelares urgentes para evitar cualquier contacto entre el niño y los profesores implicados.
Como alternativa subsidiaria, en caso de no poder garantizarse la seguridad del alumno, los padres pidieron el traslado a un nuevo centro educativo cercano para finalizar el curso escolar.
Esta última petición se encuentra ya en vías de resolución. La Inspección de Educación ya ha notificado a los progenitores que la Comisión de Garantías de Admisión de Cervelló se reuniría de manera inmediata para valorar y asignar una nueva plaza escolar de incorporación urgente tanto para el menor como para su hermana melliza.
Asimismo, los hechos han sido denunciados ante la Inspección de Educación y se ha dado traslado a la Síndica de Greuges, organismo que ha requerido formalmente un informe detallado sobre la situación al Departamento de Educación y Formación Profesional.
Actuación policial
El padre ha denunciado al agente de Mossos que instruyó el caso por presunta falta de imparcialidad y ha notificado a la Síndica de Greuges, que ha derivado el expediente a Interior para que la policía autonómica estudie una queja interna.
Desde Mossos d'Esquadra, sin embargo, se asegura que se hizo todo según el protocolo.
La sombra del pasado
En este colegio, anteriormente denominado Verge del Roser, un menor con síndrome de Asperger en 2018 sufrió agresiones sexuales grupales por parte de otros alumnos.
En aquel proceso, la familia de la víctima acusó a la escuela de corresponsabilidad, negligencia y de intentar "tapar" los hechos, tildando al niño de mentiroso ante las administraciones.