El SEM presenta las ambulancias del nuevo transporte sanitario de Cataluña

El SEM presenta las ambulancias del nuevo transporte sanitario de Cataluña Gala Espín Barcelona

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Los hospitales catalanes ganan 22 ambulancias lanzadera para reducir las esperas tras el alta

El SEM busca la mejora de un servicio al que se le afea la falta de puntualidad: uno de cada diez catalanes espera más de dos horas

Entrevista: Fontquerni, directora del SEM: "Que las nuevas ambulancias solo se hayan demorado unas semanas es un éxito”

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El nuevo modelo de transporte sanitario en Cataluña, que pone a circular 1.600 nuevas ambulancias bajo un despliegue progresivo que arrancó el pasado miércoles en Terres de l'Ebre (Tarragona) y acabará a finales de junio en el Barcelonès nord, dará un empujón al servicio no urgente, lastrado por la falta de puntualidad.

Se trata, según sostienen fuentes del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), de "una de las grandes mejoras" que trae consigo el nuevo concurso.

Este moviliza 1.970 millones de euros para incrementar la flota de vehículos y de técnicos. También les dota de pruebas de diagnóstico que solo se encuentran en el hospital, como un ecógrafo para detectar hemorragias internas y una analítica de sangre seca que mide la anemia en un minuto.

Entre las grandes cifras y las mejoras médicas y materiales del nuevo modelo, también destaca el refuerzo de un servicio que se ha convertido en una piedra en el zapato: el desplazamiento de pacientes que, con el alta bajo el brazo, esperan para ser llevados del hospital a casa.

Para resolverlo, la empresa pública de la conselleria de Salut ha encargado a las seis empresas que prestarán el servicio hasta 2030 que pongan en marcha una nueva unidad de 22 ambulancias lanzaderas. Serán blancas y no amarillas, 100% eléctricas y se repartirán por el territorio para agilizar los traslados no urgentes desde los hospitales públicos.

Dos horas

En paralelo a los desplazamientos programados, aquellos que no lo están suponen un reto logístico que se traduce en demoras más altas. El SEM trabaja con el objetivo de que solo el 10% superen las dos horas, y que el 90% se sitúen por debajo.

El jefe de transporte sanitario no urgente, David Pomés, reconoce que "la salida de los hospitales es una de las principales dificultades del sistema". Ahora, no obstante, la nueva flota debería permitir mejorar la proporción, para que solo el 5% de los pacientes dados de alta deban esperar más de 120 minutos.

Imagen de un médico en un pasillo del Hospital del Mar

Imagen de un médico en un pasillo del Hospital del Mar Cedida

12 vehículos en Barcelona y alrededores

El despliegue de dichas unidades, en servicio de ocho horas, será progresivo. El primer año, las empresas adjudicatarias deben poner ocho en circulación el primer año, y la cifra incrementará hasta 22 al término del lustro.

Todas las regiones sanitarias tendrán al menos una en el arranque del concurso, a excepción del Penedès y Terres de l'Ebre, que deberán esperar al segundo año, y el Alt Pirineu, en su caso hasta el tercero.

Los hospitales de las tres áreas más densamente pobladas --Barcelona ciudad y las localidades metropolitanas al norte y al sur, con el Vall d'Hebron, el Hospital del Mar o el Parc Taulí--, tendrán cuatro ambulancias lanzadera cada una.

Fachada del Hospital Parc Taulí de Sabadell (Barcelona)

Fachada del Hospital Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) Cedida / Agencias

Jefe de tráfico

En el caso de los centros sanitarios de Tarragona --Joan XXIII--, el Penedès y el Alt Pirineu, estos tendrán dos respectivamente; una en el caso de Girona --Josep Trueta--, Lleida --Arnau de Vilanova--, Cataluña central y Terres de l'Ebre.

Aquellos hospitales que dispongan de una ambulancia lanzadera, contarán con un jefe de tráfico como referente operativo para gestionar salidas, reprogramar traslados, optimizar recursos y dar soporte al técnico en emergencias sanitarias encargado de la unidad.

Servicio peor valorado

El transporte no urgente es comúnmente el servicio peor valorado del SEM. Si bien los usuarios han valorado recientemente con un 8,91 sobre 10 la atención presencial, la última encuesta del CatSalut sobre los desplazamientos no urgentes es de 2023 y arroja un 7,52. En seis años, ha caído más de un punto.

Es la puntualidad lo que hace caer la satisfacción de los catalanes, siendo el índice que más empeora entre estudios y que la dirección de Anna Fontquerni sitúa como área de mejora. Mantienen la calificación a flote las buenas percepciones sobre la profesionalidad, la amabilidad y la limpieza de las ambulancias.