La Policía Nacional detiene a un hombre como presunto autor del asesinato de un albanés en Málaga

La Policía Nacional detiene a un hombre como presunto autor del asesinato de un albanés en Málaga Policía Nacional

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Tres detenidos en Barcelona por la muerte del albanés hallado en un pantano de Málaga

La Policía Nacional ha enmarcado el asesinato en un ajuste de cuentas en un caso de tráfico de drogas internacional

Los tres detenidos se encuentran en prisión provisional

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La Policía Nacional ha detenido a tres personas en la provincia de Barcelona como presuntos autores del asesinato de un ciudadano albanés cuyo cuerpo fue hallado en otoño dentro de un saco en el pantano de Casasola, en el municipio malagueño de Almogía.

La investigación policial, a cargo del Grupo de Crimen Organizado de Marbella junto con la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Costa del Sol y el Grupo 23 de la UDET de Barcelona, ha concluido que la muerte "estuvo motivada por un ajuste de cuentas", en el marco de un caso de tráfico de drogas internacional, han indicado en un comunicado este martes.

Tres detenidos en Barcelona por la muerte del albanés hallado en el fondo de un pantano en Málaga

Los detenidos tendieron una trampa al fallecido, de 31 años, quien fue convocado "bajo engaño" para una supuesta transacción, con la intención de terminar cometiendo el asesinato.

Prisión provisional

Por orden de la autoridad judicial competente, las tres personas han ingresado en prisión provisional. Se trata de dos compatriotas de la víctima relacionados con el narcotráfico a los que la policía ha considerado autores materiales del crimen y de una mujer española, cooperadora necesaria, que alquiló a su nombre un vehículo para ponerlo a disposición de los primeros.

Además, se han practicado tres registros en Vallirana y Vilafranca del Penedès, donde los agentes intervinieron varias armas simuladas, teléfonos móviles y documentación que resultó de interés para la investigación.

Últimas horas

La investigación se inició a raíz de una denuncia presentada en mayo de 2025 en la que una mujer informaba de la desaparición de su pareja "en extrañas circunstancias". La misma mujer colaboró con la Policía Nacional en la reconstrucción de las últimas horas de su compañero.

La última vez que se vieron fue el día 12, cuando el fallecido recibió la llamada de unos supuestos amigos mientras comía con su pareja en un restaurante de Marbella. Estos le emplazaban a verse en el barrio malagueño de Puerto de la Torre.

La pareja residía en el pueblo de Benahavís, donde, aclara el comunicado de la Policía, "llevaban un elevado tren de vida". Además, la familia ha sido presionada "con amenazas" por parte de la trama criminal en el transcurso de la investigación, con el objetivo de que se detuviera la búsqueda.

Hallazgo en el pantano

Las primeras pesquisas "situaron a los investigadores ante una desaparición no voluntaria" y pronto se hallaron evidencias de que el desaparecido sí llegó al punto de encuentro, donde subió a un vehículo junto a los dos hombres detenidos, quienes pusieron rumbo hacia una zona montañosa cercana al pantano de Casasola.

El cuerpo no fue hallado hasta el 14 de octubre, cinco meses después de la desaparición, cuando un viajero de autocaravana localizó "un saco sospechoso", en el interior del cual los agentes descubrieron el cadáver maniatado con bridas y varios bloques de cemento con los que habrían pretendido hundir el bulto al fondo del embalse.

"Todo hace pensar que la bajada del nivel de la presa, tras la época estival, dejó al descubierto el cuerpo, frustrando el plan de los autores de hacer desaparecer el cadáver, y con ello las pruebas del delito", apuntan los investigadores.

Identificación

El cuerpo fue encontrado en estado de saponificación, un proceso químico que ocurre en ambientes húmedos y cálidos en el que la grasa corporal se transforma en una sustancia cérea y jabonosa, retrasando la putrefacción, lo que permitía todavía "entrever unos tatuajes".

Los resultados del cotejo de ADN, así como la vestimenta del hombre y los propios tatuajes permitieron identificar al fallecido como el joven albanés cuya desaparición había sido denunciada meses atrás.

Además, la autopsia también confirmó la causa violenta de la muerte.

Vehículo alquilado

Según pudieron conocer los investigadores, el automóvil implicado en el crimen fue alquilado en un establecimiento de Barcelona por una mujer de 58 años y "transitó, en días previos al de la desaparición, por la zona donde se perdió la vista de la víctima".

Después de identificar a esta mujer, los agentes pudieron poner nombre y apellido a los autores materiales del homicidio, dos hombres albaneses de 36 y 45 años que se habían desplazado de Barcelona a Málaga específicamente para cometer el asesinato.

Fueron detenidos en febrero y se les atribuyen los delitos de asesinato y pertenencia a organización criminal.