Channel, la perra de APAG que quedó ciega y espera ser adoptada

Channel, la perra de APAG que quedó ciega y espera ser adoptada SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Vida

Channel y Doggy: dos perros con ceguera, abandonados y que esperan un nuevo hogar

La Associació Protectora d’Animals de Granollers gestiona más de 300 animales y promueve adopciones responsables

Purina ONE refuerza el cuidado de los gatos en refugios y mejora sus posibilidades de adopción con donaciones de alimentos

Más noticias: ¿Permitir mascotas en los velatorios catalanes? El precedente de Badalona choca con el rechazo inicial de Mataró

Llegir en Català
Publicada

A las ocho de la mañana, cuando la mayoría de la ciudad apenas empieza a moverse, en la Associació Protectora d’Animals de Granollers ya hace rato que la jornada está en marcha. Medicaciones, limpieza y organización marcan las primeras horas de un trabajo constante que no entiende de pausas: casi 320 animales dependen cada día de este equipo.

Actualmente, tienen acogidos a unos 250 gatos y unos 70 perros, aunque las cifras cambian constantemente. El flujo es constante: animales que entran —muchos de ellos abandonados, heridos o enfermos— y otros que, con suerte, salen adoptados hacia un nuevo hogar.

Casos del centro

Tras esas cifras hay historias concretas que reflejan la realidad diaria del refugio. Animales marcados por el abandono, la enfermedad o la negligencia que esperan una segunda oportunidad. Estos son algunos de los casos más urgentes.

  • Channel, ciega y en busca de un hogar tranquilo. Ella es una hembra de American Staffordshire de 2017 que perdió la visión por un grave caso de negligencia. Es una perra de carácter dulce que está aprendiendo a confiar y adaptarse. La protectora pide para ella una adopción o acogida en un entorno sereno y estable.
  • Doggy, ciego por leishmaniasis. Este American Bully nacido en 2021perdió la visión a causa de la enfermedad. Aunque presenta miedos, es un perro cariñoso que tolera bien los cuidados. Necesita una familia con experiencia que le ayude en su adaptación.
  • Cooper, con problemas epilépticos. Él es un macho de American Staffordshire, nacido en 2020 que sufre de ataques epilépticos. Desde la protectora advierten de la necesidad urgente de que salga del refugio para recuperarse en un entorno más tranquilo.
Algunos de los perros que viven actualmente en el centro APAG

Algunos de los perros que viven actualmente en el centro APAG SIMÓN SÁNCHEZ

Colaboración con ayuntamientos

La protectora, una entidad sin ánimo de lucro reconocida por la Generalitat y con el apoyo del Ayuntamiento de Granollers, trabaja con hasta 13 municipios del entorno. Su labor no se limita a ofrecer refugio temporal, también incluye atención veterinaria, esterilización, control de colonias felinas y seguimiento de las adopciones.

Todo con un objetivo claro: garantizar el bienestar de los animales hasta que encuentren una familia definitiva.

No todos corren la misma suerte. Mientras algunos perros o gatos son adoptados en cuestión de semanas, otros pasan años —incluso toda su vida— en las instalaciones. “Depende mucho del animal”, reconoce Laura, trabajadora del centro. Factores como la edad, el carácter o problemas de salud influyen directamente en sus posibilidades de adopción.

Gatos en las instalaciones de APAG

Gatos en las instalaciones de APAG SIMÓN SÁNCHEZ

Rutina en el centro

La rutina diaria está cuidadosamente estructurada. Tras la administración de medicamentos y la limpieza de espacios, el equipo abre el centro a las visitas a partir de las once de la mañana.

Cuando no hay adoptantes, el trabajo continúa: mantenimiento de las instalaciones o sesiones con los educadores caninos para mejorar el comportamiento de los perros y facilitar su integración en una familia.

Adopciones

El proceso de adopción es riguroso. En el caso de los perros, se encargan de evaluar a las familias interesadas. Analizan su estilo de vida, el tiempo que pasan fuera de casa o el entorno en el que vivirá el animal.

Después llegan los primeros paseos, el contacto progresivo y, en muchos casos, varias visitas antes de tomar una decisión. Si hay otros animales en el hogar, se establece un periodo de preadopción de hasta 15 días para asegurar una buena convivencia.

Un perro del refugio

Un perro del refugio SIMÓN SÁNCHEZ

Con los gatos, el procedimiento es similar, aunque adaptado a sus características. Las cuidadoras orientan a los adoptantes según lo que buscan, ya sean animales más tranquilos, cachorros o gatos adultos. El objetivo es siempre el mismo: lograr una adopción responsable y duradera.

"Faltan recursos"

A pesar del compromiso del equipo y de la creciente concienciación social, el principal obstáculo sigue siendo económico. “Nos faltan recursos”, admite Laura. La llegada constante de animales, muchos con necesidades veterinarias urgentes, obliga a asumir costes elevados. En algunos casos, deben ser derivados a clínicas externas, lo que incrementa aún más el gasto.

Una de las zonas que forman parte de las instalaciones del centro

Una de las zonas que forman parte de las instalaciones del centro SIMÓN SÁNCHEZ

Por eso, la protectora insiste en la importancia de la colaboración ciudadana. No solo a través de adopciones, sino también mediante voluntariado, casas de acogida o donaciones económicas y materiales. “Hay muchas formas de ayudar”, recuerdan desde el centro.

Entre patios para perros, gateras y espacios veterinarios, la protectora de Granollers funciona como un lugar de tránsito. Un refugio provisional donde cada animal espera su oportunidad. Detrás de las cifras —250 gatos, 70 perros— hay historias de abandono, pero también de esperanza. Historias que, con ayuda, pueden tener un final distinto.

Grandes ayudas

Por suerte, iniciativas como la colaboración de Purina ONE con la APAG Granollers —y con otros dos centros más— refuerzan la atención que reciben los gatos durante su estancia en el refugio.

Uno de los adiestradores de cuidando APAG

Uno de los adiestradores de cuidando APAG SIMÓN SÁNCHEZ

La acción incluye la donación de más de 1.600  kilos de alimento y el seguimiento del progreso de los animales durante varias semanas, lo que contribuye a su recuperación y aumenta sus posibilidades de adopción.

Según Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicación de Purina España, “el objetivo es apoyar el trabajo de las protectoras y ayudar a que los gatos en situaciones delicadas se recuperen en las mejores condiciones posibles”.